FANFICS DE NIE

ADVERTENCIA

Este fic contiene gran cantidad de spoilers, es decir que si lo lees y no has leído los libros te echará a perder la emoción. Te recomiendo primero leer los libros escritos por Rowling y después leer los fics, pero si no te importa saber lo que sucedió en anteriores libros sigue, pero yo te lo advertí primero.

Arabella Figg

por Tenshi Nie

 


          Estaba a punto de amanecer, dos manchas plateadas se distinguían en el cuarto de Harry.

Harry...- se oyó una voz suave.

Has crecido mucho- ahora una voz masculina.

Harry seguía dormido aún.

Lily... ya es hora-

Si... cuídate mucho mi pequeño- y con un beso frío, pero con amor los fantasmas de Lily & James Potter se alejaron furtivamente.

 

Cuando Harry despertó se sentía nostálgico, Hedwig no había regresado aún y Hermione no le había escrito. Estaba acostumbrado a no recibir regalo alguno en su cumpleaños, ni una sola felicitación de parte de los Dursley, pero había hecho buenos amigos en Hogwarts que no sólo en su cumpleaños le habían hecho sentir que él era especial; incluso en aquel momento extrañaba los pastelillos duros de Hagrid.

Mientras se vestía una lechuza aterrizó en la cama de Harry, que leyó en el paquete que se encontraba debajo de ella: "Snidget Vivo", la lechuza, con su placa oficial de la revista, estiró una de sus patas para que Harry tomara el pedazo de pergamino. Después de haber firmado el pergamino la lechuza alzó el vuelo alejándose. Harry tomó la revista emocionado y vió  en la portada que una foto de Viktor Krum le miraba seriamente y luego le señalaba el encabezado que decía:

 

Krum nos dice TODO, desde su niñez hasta su encuentro con Harry Potter en Hogwarts

 

Harry se sorprendió al ver su nombre en la revista, se disponía a leerla cuando Tía Petunia le llamó para que bajase. Harry bajó donde los Dursley que ya se encontraban sentados en la mesa y habían desayunado ya, Dudley seguía comiendo aún, la dieta del año pasado no le había hecho ningún efecto, Harry cogió un pan y se sentó también.

 

- Bien, esta mañana he hecho las reservaciones- anunció tío Vernon, Dudley sonreía triunfante. Harry lo había olvidado, los Dursley se iban a una clínica del sueño para curar a Dudley de sus pesadillas y para librarse de Harry lo dejaban de nuevo con la señora Figg, que se había fracturado una pierna y necesitaba de alguien que le ayudara. A Harry no le agradaba mucho la idea pero parecía que tío Vernon empezaba a dudar de la existencia de Sirius y de que era prófugo de la justicia.

 

Tío Vernon comenzó a leer la correspondencia, cuando abrió un sobre de color pistache y leyó el contenido Harry notó que los ojos de tío Vernon se salían de órbita y su rostro palidecía casi del color de Hedwig; justo cuando tía Petunia iba a preguntar que sucedía la carta se prendió fuego, Dudley intentó gritar pero aún tenía comida en la boca y cayó de espaldas mientras tía Petunia echaba agua sobre tío Vernon.

Repentinamente tío Vernon jaló a Harry del brazo- Ven aquí muchacho - ordenó, mientras escurría agua por las escaleras y jalaba a Harry hacia su habitación - toma todas tus cosas, te irás de inmediato con la señora Figg -. Por suerte Hedwig había regresado, pero no había traído respuesta de Sirius y Harry un poco molesto hizo que se metiera en su jaula.

 

Después de tomar todas sus cosas, los Dursley dejaron a Harry frente a la casa de la señora Figg y se marcharon lo mas aprisa que podían.

Harry tenía una enorme curiosidad por saber quién había enviado la carta, lo único que hacía que tío Vernon palideciera de horror era lo relacionado con el mundo mágico. Sin otra opción Harry tocó el timbre de la casa y se dio cuenta de que la puerta ya estaba abierta, entró lentamente llamando a la señora Figg sin obtener respuesta; la casa olía a repollo y Harry estaba deseando que la señora Figg no se hubiera comprado otro gato nuevo, a Hedwig no le agradaría eso; justo cuando Harry pensaba en irse de ahí escuchó una melodía, provenía desde adentro de la casa. Dejó el baúl, la jaula de Hedwig, etc. y siguió hacia donde provenía la música, atravesó un pasillo lleno de fotos de gatos en donde le pareció ver uno parecido a crookshanks y finalmente llegó a una sala oscura con la chimenea encendida, la señora Figg se encontraba sentada en un sillón color guinda y tocaba un arpa (algo que Harry nunca le había visto hacer).

 

Ella miró a Harry dejando de tocar - ah, eh yo estabaa - Harry balbuceó tratando de disculparse por entrar de esa manera a la casa pero la señora Figg sólo rió dejando el arpa a un lado - te trajeron de inmediato ¿verdad? - le dijo mientras miraba el reloj en la pared - ya casi es hora - miró a Harry y él pudo ver un brillo hermoso en los ojos de la señora Figg que se levantó del sillón, Harry iba a ayudarle a levantarse por la pierna que ella tenía fracturada pero se sorprendió al ver que no había tal fractura, la señora Figg se movía muy saludablemente y fue hacia una mesita en la que estaba una taza de té que empezó a beber después de decirle a Harry si podía echar leña al fuego, a Harry esto le parecería una locura si no hubiera experimentado los polvos flú en la casa de Ron, ¿tener encendida la chimenea en pleno verano?, entonces algo pasó por la cabeza de Harry -¿y si la señora Figg fuera una bruja? ¿y si tenía encendida la chimenea para que alguien llegara a través de ella?- Pero de inmediato se lo negó, durante años la señora Figg había demostrado ser una muggle, algo chiflada pero por supuesto, si fuera una bruja lo reconocería, casi todos en el mundo mágico sabían quien era él por la cicatriz en su frente. Harry dio media vuelta para mirar a la señora Figg, estaba de espaldas a él y se deshacía el chongo (moño del pelo) que le sostenía el cabello, mientras hacía eso Harry notó a pesar de la oscuridad en el cuarto que las canas en la cabeza de la señora empezaban a desaparecer y sus cabellos se volvían de un negro intenso. Tan sorprendido estaba Harry que no notó la presencia de alguien más en la sala.

 

¿Qué, ahora nos odias tanto que nos recibes de espaldas? - Harry volteó, era su padrino, Sirius Black y no sólo él, también estaban Ron, Hermione, Ginny, George, Fred y Remus Lupin.

 

¡Sirius! - dijo con sorpresa Harry - y todos...- pero recordando que la señora Figg se encontraba ahí Harry trató de hacer que regresaran por la chimenea todos a la vez - regresen aquí no pue... - pero no acabó de hablar.

 

Está bien Harry - una voz femenina le habló. Harry volteó y miró a la que era la señora Figg, pero en lugar de aquella señora de edad vislumbró una mujer hermosa, joven y sin ninguna arruga en su tez blanca, su cabello era negro, lacio y brillante hasta los codos; pero sus ojos eran los mismos, los ojos que brillaban como estrellas pertenecían a la misma persona.

 

Cuánto tiempo sin verte Bella - dijo Sirius en modo de saludo.

 

Lo mismo digo señor Black, hola Remus - Harry notó que a Lupin y Arabella no les daba un gran gusto encontrarse.

 

Hola Arabella - saludó amablemente Remus.

 - Harry - dijo Sirius - permíteme presentarte a tu guardiana secreta: Arabella Figg.

 

¿Guardiana secreta? - dudó Harry.

 

¿No creerías que pasabas todos los veranos con tus tíos sin ninguna clase de protección, verdad? - le preguntó Remus. Harry se sentía tonto, ¿cómo no pudo darse cuenta?, Dumbledore le había pedido a Sirius que alertara al antiguo grupo: Remus Lupin, Arabella Figg y Mundungus Fletcher. Ahora solo faltaba que crookshanks resultara ser Mundungus Fletcher.

 

Perdóname por no habértelo dicho Harry - se disculpó Arabella - yo también tenía que esconderme y Dumbledore me aconsejó tomar Vetustarilia .

 

¡Lo sabía! - dijo de pronto Hermione - por eso su casa huele así.

 

Ron... ¿qué es vetustarilia? - preguntó Ginny.

 

Errr... - Ron no tenía ni la menor idea.

 

La vetustarilia es una poción con la cual puedes envejecer, está hecha a base de col y mientras más añadas más años envejecerás.- le respondió Remus Lupin, para suerte de Ron.

 

¿Pero por qué tuvo que rejuvenecer cuando ellos llegaron? - preguntó Harry a Arabella.

 

¿Querías que todos me vieran con cuarenta años más? - dijo un poco indignada.

 

Señorita Figg...- habló Fred - usted seguiría igual de hermosa... - continuó George - aunque tuviera mil años. Arabella río.

 

Dime Harry,- dijo Sirius- ¿le gustó a tu tío la carta que le envié?.

 

¿Fuiste tú?, me lo imaginaba- le dijo Harry esbozando una sonrisa -cuando la abrió se puso pálido y la carta se prendió fuego-. Sirius rió levemente -Era sólo para que se asegurara de que yo existo, le escribí que pasaría por ti en ese momento y que si él se encontraba allí me cobraría cada queja que me dieras sobre ellos. Parece que prefirió huir el cobarde.

 

Desde aquel momento todos festejaron a Harry por su cumpleaños, después de todo nadie sabía si podía ser el último festejo en el que estarían juntos. Los gemelos Weasley sacaron toda clase de artefactos de broma y casi destruyen el comedor de Arabella cuando pusieron velas que explotaban si no las apagabas todas de un jalón en el pastel que Sirius apareció para Harry. Hermione regaló a Harry un reloj nuevo, tenía una tapa dorada con forma de snitch, Harry la abrió, una neblina azul cubría la carátula y unas letras empezaron a aparecer: “Hoy te irá muy bien”.

 

Espero que te guste, aunque no estoy muy de acuerdo con las frases que dice pero fue el mejor que encontré - dijo Hermione.

 

Gracias Hermione - dijo Harry. Sirius y Remus también le dieron a Harry algo.

 

Remus se oponía al principio, pero creemos que te será de ayuda algún día - le dijo Sirius mientras le extendía una bolsa negra y pequeña- Harry la abrió, dentro había piedras de colores y cada una tenía algo escrito, palabras como nieve, viento, fuego, etc. - las hicimos mientras estábamos en Hogwarts - prosiguió Remus - cada piedra contiene un hechizo, es maagia poderosa Harry, úsala con cuidado y para defenderte.

 

Mis padres...-

 

Si, tus padres también crearon algunas, por ejemplo la que dice flotar: ésa la hizo Lily... sólo tienes que lanzarlas y decir estas palabras: “Lucacocoli, muéstrame mi suerte” y luego el hechizo que quieras usar.- le explicó Sirius. -Muchas gracias- dijo Harry mientras guardaba las piedras en uno de sus bolsillos, ya que notó que George y Fred las miraban con mucho interés.

 

¡Cielos! Que tarde es- habló Hermione mientras miraba el reloj- Ron, tu madre debe estar preocupada-

 

Si, deben irse ya,- dijo Arabella - Harry, recuerda que el encantamiento Fidelio se realizó sólo para cuando te encuentres en Privet Drive - y sonriendo tomó la muñeca de Harry - Te debo tu regalo de cumpleaños -

 

Harry, un poco apenado dijo - No, no se moleste...- pero dejó de hablar cuando se dio cuenta de que Arabella le había puesto algo en la muñeca: una especie de brazalete

- Está hecho de ónice negro, me ayudará a encontrarte si estás en dificultades; yo también llevo uno, no debes quitártelo - ella mostró el otro brazalete que llevaba en su muñeca mientras decía - Dumbledore sólo te dio permiso de ir con tus amigos si llevabas un localizador contigo-. Harry no dudó en dejarse el brazalete, después de todo no le molestaba aquello, lo que no quería era decirle adiós a Sirius y Remus.

 

Debemos irnos - le explicó Sirius- tenemos que ver a Mundungus Fletcher, nos veremos en Hogwarts.- y Harry se fue junto con Ron, Hermione, Ginny & los gemelos (y por supuesto Hedwig) hacia la Madriguera con polvos flú. Después de haber sido felicitado por los padres de Ron, Percy y hasta la escritora de este fic ~_^; los gemelos le preguntaron a Harry si le había gustado su regalo, Harry no supo qué contestar porque ni había tocado la semilla que le habían enviado. -muy brillante- dijo George- pero visible y común para los muggles- dijo Fred. ¿Común para los muggles? Se preguntó Harry en voz alta al igual que Ron -¿Qué?!, ¿no lo abriste?!!!- preguntaron indignados, Harry sacó el sobre con la semilla y George & Fred los arrastraron hacia fuera de la casa; ya era de noche.

 

Oye Harry, ¿te llegó mi regalo?- preguntó Ron

 

Si, muchas gracias. Me llegó hoy, Krum estaba en la portada pero no la he leído- le respondió Harry mientras daba a George la semilla

 

Lo bueno es que Hermione no se dio cuenta- dijo en susurro a Harry pero de nada le sirvió, porque Hermione ya lo había escuchado - Ronald Weasley! -Gritó enfadada - ¿le dijiste a Harry que le íbamos a hacer una fiesta sorpresa?- hablando casi como la señora Weasley.

 

-N..no yo no- Ron trató de excusarse. Un silbido y un estallido en el cielo dejaron ver el regalo de los gemelos: fuegos artificiales (no, no eran los de Gandalf -_-`). Mientras Hermione y Ron discutían, Ginny se acercó a Harry con la mirada al suelo y le dijo estirando sus manos hacia él:

- Fe...felicidades -. Harry vió entre las manos de Ginny una piedra azul que brillaba a la luz de los fuegos artificiales.

 

Esto... ¿es para mí?- le preguntó y Ginny asintió con la cabeza

 

- Es una piedra protectora, me la dio Percy para que me protegiera pero... yo creo que tu la necesitarás más- dijo Ginny sonrojándose un poco.

 

- Pero sería mejor que tú la llevaras, Percy te la dio a ti- dijo Harry.

 

- Yo ya tengo ...umm la mitad - y sonrojándose aún más sacó otra piedra igual que colgaba en su cuello. Entonces dándole un “Gracias Ginny” Harry aceptó la piedra.

 

Continuará...

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Notas de Nie: Las tales piedras que le regalaron Sirius y Remus, más el conjuro para usarlas “Lucacocoli” lo he inventado (¡ay que gran ingenio!- dice Nie sarcásticamente ¬_¬') son las dos primeras letras de Lunático, Canuto, Colagusano, Cornamenta y Lily. En inglés quedaría “Mopawoprli” O__o'.

La versión que presento aquí sobre Arabella es la que me he imaginado para este fic, ya que me imagino que en el libro Arabella será una señora de edad ^-^.

 

En Próximos capítulos:

Un sueño extraño

Harry conoce a Mundungus Fletcher

La Madriguera es atacada. T-T

La Marca Tenebrosa aparece...

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