ADVERTENCIA
Este fic contiene gran
cantidad de spoilers, es decir que si lo lees y no has leído los libros te
echará a perder la emoción. Te recomiendo primero leer los libros escritos por
Rowling y después leer los fics, pero si no te importa saber lo que sucedió en
anteriores libros sigue, pero yo te lo advertí primero.
Una oportunidad
Por: Leslie Cowen
Capítulo 3: Alumnos nuevos.
Los
días que quedaban para terminar las vacaciones habían pasado muy rápido y ya se
vieron envueltos en el ajetreo de la última noche antes la partida a Hogwarts.
A Ron, Fred y George le compraron una túnica de gala nueva de color vinotinto.
A Ginny, sus padres le compraron un nuevo diario el día de su cumpleaños, claro
que sin un Tom Ryddle para que le contestara. Además, había que contar los
nuevos libros, materiales y otras cosas que habían que guardar.
Al
día siguiente se despertaron temprano y se dirigieron a Londres. Cuando
llegaron a la estación King’s Cross, la señora Weasley los dividió en parejas
para atravesar la pared que los conducía al anden nueve y tres cuartos.
-
Fred y
George pasan primero, los siguen Ron y Harry y luego Hermione y Ginny. Arthur y
to pasaremos después para verificar que nadie se quede.
Fred y George fueron hasta la división de
loas andenes nueve y diez y desaparecieron. Los siguieron Harry y Ron y luego
Hermione y Ginny. Después de comprobar que nadie se quedará, pasaron los
señores Weasley.
Fred,
George encontraron a su amigo Lee Jordan.
-
Hola Fred, hola George.
-
Hola Lee
– dijeron al unísono.
-
¿Qué tal
las vacaciones?.
-
Bien. ¿Y
las tuyas?.
-
Bien.
-
¡Mira
Fred!.¡Es la belleza!.
-
¿Qué
belleza?.
-
Vez a esa
mujer con esas niñas.
Lee
vio a la muchacha y después de unos momentos se oyó un fuerte “GUA” por parte
del mismo.
-
Vamos a
saludarla – aconsejó Fred.
-
¡Sí! –
dijeron Lee y George.
En
unos instantes estaban corriendo entre la multitud de gente para llegar hasta
“la belleza”.
-
Buenos
días – dijeron Fred y George agotados por la carrera.
-
¡Fred,
George!.¿Cómo están?.
-
Bien.
De
repente Fred dijo algo que le estaba rondando por la cabeza:
-
¿Usted va
a ser profesora de Hogwarts?.
-
Sí.
-
¿Qué
clase nos va a dar? – dijo George.
-
Clases de
Duelo al estilo de mi país.
-
¿De qué
país profesora? – dijo Lee.
-
De Japón.
-
¿Es
japonesa? – dijeron al unísono.
-
Sí.
¿Pero, quién es este joven? – dijo señalando a Lee.
Lee
dio un paso al frente, tomó la mano derecha de la profesora y la besó.
-
Lee
Jordan para servirle.
-
Gracias.
Menos mal que aún existen caballeros en este mundo.
Fred,
George y Lee se sonrojaron al mismo tiempo.
Después
de la conversación con la profesora Li, Fred, George y Lee fueron hasta donde
estaban todos los demás.
-
Hola Lee.
¿ Dónde han estado ustedes que vienen tan agitados? – dijo la señora Weasley.
-
¡Acabábamos
de ver a la belleza, mamá! – dijo George.
-
¿La
belleza?
-
La señora
Li, mamá – dijo Ginny
La
señora Weasley se rió:
-
¡Y a qué
no adivinas, mamá! – dijeron Fred y George al mismo tiempo.
-
¿Qué?
-
¡Va a ser
profesora de Hogwarts! – dijo Fred.
-
¡Va a
darnos clases de Duelo! – dijo George.
-
¡Y es
japonesa! – dijo Lee.
-
¿Es
japonesa? – dijo la señora Weasley.
-
Sí –
dijeron al unísono.
-
Bueno,
espero que la respeten. He oído que los japoneses son muy respetuosos. Así que
nada de sus bromas.
-
Como
crees, mamá – dijo Fred indignado.
-
A la
belleza ni con el pétalo de una rosa – dijo Fred también indignado.
-
Más les
vale – dijo la señora Weasley.
Después
de unos minutos, Harry, Ron y Hermione se vieron transportados por el expreso
de Hogwarts que cada vez aumentaba más su velocidad. Cuando entraron en el
último vagón se encontraron nada menos que a la profesora Li, quién les saludo
con una sonrisa. Ellos también la saludaron y se sentaron en uno de los últimos
compartimientos.
Aproximadamente
a las doce del medio día llegó la señora del carrito. Harry compró algunas
cosas y las repartió entre sus amigos. Horas después llegaron a Hogwarts.
Entraron al Gran Comedor que estaba iluminado por miles de estrellas que
estaban en el techo.
El
Gran Comedor estaba repleto de personas que esperaban la selección de los
alumnos nuevos. En ese momento la profesora McGonagall llegó con una fila de
niños. Colocó el Sombrero Seleccionador en el taburete y esté empezó a cantar:
Oh, podrás pensar que no soy bonito,
pero no me juzgues por lo que ves.
Me comeré a mí mismo si puedes
encontrar
un sombrero más inteligente que yo.
Podrás tener bombines negros,
sombreros altos y elegantes.
Pero yo soy el Sombrero Seleccionador
de Hogwarts
y puedo superar a todos.
No hay nada escondido en tu cabeza
que el Sombrero Seleccionador no pueda
ver.
Así que pruébame y te diré
dónde debes estar.
Puedes pertenecer a Gryffindor
donde habitan los valiente.
Su osadía, temple y caballerosidad
ponen a parte a los Gryffindor.
Puedes pertenecer a Hufflepuff
donde son justos y leales.
Esos perseverantes de Hufflepuff
de verdad que no le temen al trabajo
pesado.
O tal ve a la vieja sabiduría de
Ravenclaw.
Si tienes la mente dispuesta
por que los de inteligencia y erudición
siempre
encontraran a su semejante.
O tal vez a
Slytherin
harás a tus
verdaderos amigos.
Esa gente
astuta utiliza cualquier medio
para lograr sus
fines.
¡Así que
pruébame!.¡No tengas miedo!
¡Y no recibirás
una bofetada!
Estás en buenas
manos (aunque yo no las tenga)
por que soy el
sombrero pensante.
Todo el comedor estallo en aplausos cuando el sombrero
termino su canción. Esté se inclinó hacía las cuatro mesas y luego quedo
rígido.
-
Que raro
– dijo Ron mientras aplaudía.
-
¿Qué es
lo raro? – dijo Hermione.
-
Que haya
cantado la misma canción que cantó cuando nosotros ingresamos en Hogwarts.
-
Eso es
porque no tuvo tiempo de componer otra canción- dijo Nick Casi Decapitado.
-
Hola
Nick. ¿Y eso por qué? – dijo Harry cuando los aplausos terminaron.
-
Ya sabes,
no hay tiempo cuando Quién-tú-sabes esta por ahí tan fuerte como hace catorce
años.
La
profesora McGonagall se adelantó con un gran rollo de pergamino.
-
Cuando yo
los llame, deberán ponerse el sombrero y sentarse que los seleccione – dijo -
¡Askerley, Orla!.
-
¡Ravenclaw!.
Harry
vislumbró a Cho que estaba recibiendo a Orla con mucha alegría. Sus ojos
pasaron de Cho a la profesora Li y se quedo mirándola. De nuevo vio aquella
ángel vestida de negro, pero de repente algo sucedió que lo sorprendió mucho.
Los ojos de la profesora, que eran de un color verde grisáceo, se entornaron en
negros con mucha rapidez. Harry sintió que se perdía en la mirada de Ayaname
cuando de repente Ron lo llamo:
-
Mira
Harry, las niñas que acompañaban a la profesora Li.
Volvió
a oír la voz de la profesora McGonagall que decía:
-
¡Li,
Chiharu!.
Una
niña de cabello y ojos plateados, de tez blanca y mirada sería se acerco al
taburete y se puso el sombrero.
-
¡Hufflepuff!.
En ese momento la mesa de la casa de
Hufflepuff estalló en aplausos mientras Chiharu se acercaba.
-
¡Li,
Misato!.
La
niña de mirada seria que Harry había visto en el Callejón Diagon se puso el
sombrero. Tenía el cabello y los ojos negros y tez morena.
-
¡Ravenclaw!.
Volvió
a ver a Cho recibiendo con alegría a Misato que se acercaba a la mesa de
Ravenclaw.
-
¡Li,
Rei!.
La
niña del cabello azul platinado se acerco al taburete. Tenía los ojos del mismo
color que del cabello, tez blanca y mirada seria.
-
¡Ravenclaw!.
Por segunda vez consecutiva la mesa de
Ravenclaw estalló en aplausos.
-
Me parece
que Chiharu, Rei y Misato son hijas de la belleza – dijo Fred.
-
¡Oye,
Harry! – dijo Lee Jordan. - ¿Qué tanto miras a la belleza?.
-
Es
verdad, desde que llegamos no le has quitado los ojos de encima – dijo George
con cierta picardía en el rostro.
-
¿La
belleza?.
-
Sí, Nick.
La profesora nueva – dijo Fred.
-
¿Ayaname
Li?.
-
Sí.
-
Se van a
sorprender mucho cuando sepan lo que es Ayaname.
-
¿No vas a
decir que es una veela? – dijo Fred casi sin poder creerlo.
-
No es una
veela, aunque paree. Ya lo sabrán a su debido tiempo.
Pasaron
más personas hasta que Fred dijo:
-
Y esas
deben ser sus sobrinas.
Efectivamente,
las últimas niñas que quedaban eran las ahijadas de la profesora Ayaname Li o
mejor conocida como “la belleza”. Se oyó la voz de la profesora McGonagall.
-
¡Yamazaki,
Asuka!
La niña del cabello entre rojo y naranja se puso el
sombrero. Tenía los ojos del mismo color que el cabello, tez morena y al
contrario de las otras tenía la cara radiante de felicidad.
-
Haber en
que casa me pone el sombrerito precioso.
-
No digas
más que me ruborizo. Haber te pongo en ¡Gryffindor!.
-
Gracias
sombrerito precioso. Te quiero mucho.
-
Yo
también.
La mesa de la casa de Gryffindor estalló en
aplausos. La niña se acercó a Harry:
-
Hola
Harry.
-
Hola
Asuka. Espero que tengas una muy buena estadía en Gryffindor.
-
Espero
que así sea – se fue dándole un beso en la mejilla,
-
¡Yamazaki, Mei Ling!.
Esta
vez se acerco una niña de cabello y ojos color azul, tez blanca y mirada seria.
-
¡Hufflepuff!.
-
¡Yamazaki,
Nakuru!.
Esta
vez se puso el sombrero una niña de cabello y ojos color amarillo claro, tez
blanco y mirada alegre.
-
¡Gryffindor!.
-
¡Yamazaki, Ritsuko!.
La
próxima niña tenía los ojos y el cabello de color amarillo oscuro, tez morena y
con la cara radiante de felicidad.
-
¡Hufflepuff!.
-
¡Yamazaki,
Sakura!.
La
próxima niña tenía el cabello y los ojos de color verde, tez morena y estaba
alegre.
-
¡Ravenclaw!.
-
¡
Yamazaki, Tomoyo!.
La
próxima niña tenía los ojos y el cabello de color blanco plateado, tez blanca y
de mirada alegre.
-
¡Ravenclaw!.
-
¡Yamazaki,
Yui!.
La
próxima y última niña tenía los ojos y el cabello castaños, tez blanco morena y
mirada alegre.
-
¡Gryffindor!.
La
mesa de la casa de Gryffindor estalló en aplausos mientras Yui se acercaba. La
profesora McGonagall cogió el sombrero, que aún estaba sonrojado por los
comentarios de Asuka, y salió del Gran Comedor. En ese momento Dumbledore se
levantó haciendo que la sala quedará en completo silencio.
-
¡Señores
y señoritas, sean bienvenidos a un nuevo curso en Hogwarts!. Bueno, antes de
disfrutar de nuestro banquete tengo que decirles dos cosas. La primera es que
se les recuerda a los alumnos del primer curso y a los demás que el bosque que
esta en las cercanías del castillo están prohibidos. La segunda es que tengo el
placer de presentarles a dos nuevas profesores, los dos vienen del Japón así
respétenlos como debe ser.
Primero, a la profesora Ayaname Li que
se a ofrecido voluntariamente a dar clases de Duelo a todo el colegio.
Las
vivas, aplausos y silbidos provenientes de los muchachos se hizo sentir. Cuando
la profesora se levantó se oyó un fuerte
“GUA” general por parte de los chicos de cada casa. No se podía negar
que la profesora Li era bonita. Era de estatura mediana, tenía el cabello
castaño oscuro y los ojos de color verde grisáceo. Su sonrisa era cálida y por
si fuera poco era la profesora más joven que hubiera tenido Hogwarts en años.
Le dirigió una sonrisa a Harry y se volvió a sentar.
Harry
se vio rodeado por el brazo de Fred quién le dijo:
-
¡Harry,
que suerte tienes!. ¡Eres al único que la belleza ve y sonríe!.
Harry
sintió que se ruborizaba.
-
Segundo,
al profesor Shinji Chan que nos va a impartir clases de Defensa Contra las
Artes Oscuras.
Esta
vez la vivas, aplausos, silbidos y el “GUA” general provenían de las muchachas.
Era un hombre alto, con ojos y cabello de color azul, tenía tez blanca y era
muy alegre.
-
¡Ah, qué
hombre tan guapo! – dijeron Hermione y Ginny al mismo tiempo, mientras se
sonrojaban.
Harry,
Ron, Fred y George las miraron con cara de pocos amigos.
-
Bueno, ustedes tienen a su belleza y nosotras a nuestro profesor – se apresuró
a decir Hermione.
Minutos
después loa platos se vieron repletos de comida y comieron hasta hartarse. Al
terminar de alimentarse Dumbledore se levantó y dijo:
-
Bueno,
tengo algunas cosas que tengo que decir antes de conciliar las delicias del
sueño. Primero, es que todos los alumnos deben estar adentro antes de las siete
de la noche. Y la segunda, es que los partidos de quidditch no se realizaran
este año, por favor discúlpenme los jugadores, pero son medidas necesarias.
Harry
entendían muy bien al profesor Dumbledore, Voldemort representaba un gran
peligro.
Se
fueron a dormir. Harry se volvió a sentir en casa.
Continuara...
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Notas
de la autora: Hola a
todos, me alegra que todavía estén leyendo esta historia. Bueno, los profesores
nuevos han causado gran revuelo en Hogwarts y Lee es otro que se suma a la
lista de admiradores de Ayaname Li. Las cosas no prometen nada bueno. Bueno,
para cualquier duda, sugerencia, comentarios, críticas (constructivas o no) o
bombas escribir a leslita_leslita@hotmail.com
Avances
para el próximo capítulo:
Los alumnos en
Hogwarts se dividen y causan revuelo entre los profesores que quedan perplejos.
La clase de Duelo deja en Malfoy una experiencia inolvidable. A Snape casi le
da un infarto y el profesor Chan se a ganado el odio de los muchachos.