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ADVERTENCIA
Este fic contiene gran cantidad de spoilers,
es decir que si lo lees y no has leído los libros te echará a perder la
emoción. Te recomiendo primero leer los libros escritos por Rowling y después
leer los fics, pero si no te importa saber lo que sucedió en anteriores libros
sigue, pero yo te lo advertí primero.
-¿A quien ves James?,
cuestiono Peter desde el otro lado de la mesa de Gryffindor, era una mañana
fría y nublada en Hogwarts, el techo mágico del Gran Comedor lucia un gris
claro en honor al clima de aquella mañana.
-A quien más, a Lily,
respondió Canuto, quien se encontraba al lado de Colagusano,-de nuevo
-¿¡Que!?, ¿me hablaron?,
dijo James desconcertado
-Nada importante, solamente que la estabas viendo otra
vez, dijo Remus sentado junto a el moviendo sus, ya secos, huevos revueltos y
sorbiendo lentamente su jugo de calabaza.
Y la había estado viendo desde hace 3
meses. 3 meses de castigos, tareas extras y pequeños accidentes en las clase
por sus distracciones;
3 meses sin salir de la casa de
Gryffindor únicamente para estar cerca de ella, 3 meses de renunciar a bromas,
dulces y salidas de noche
simplemente para tener una oportunidad
de verla sentada en la Sala Común con sus amigas platicando y riendo...
Y la clase de Herbología de ese día no
era la excepción.
Sentados en el invernadero 3 los
Gryffindors y los Slytherins oían atentamente las instrucciones de la Profesora
Sprout sin embargo James
miraba a Lily sentada 2 mesas adelante
sin poner atención a la clase.
-Tengan cuidado con la Belafleur es una
planta muy delicada en especial la flor en la punta, señalando a la pequeñísima
flor amarilla en la punta
de la planta de grandes hojas verdes la
Profesora Sprout continuo con los delicados cuidados que se había de tener con
esta.
- Lo que queremos hacer hoy es exprimir
la flor, sin romperla, y sacarle el moco de adentro.
-¿¡Moco!?, exclamo Paul Finnigan
asqueado por la petición que la maestra, apasionada por las plantas, le pedía.
-Si Finnigan, oyó bien el moco, dijo la
Profesora y empezó a explicar las propiedades curativas del moco de la
Belafleur.
-¡Cornamenta pon atención!, Sirius
empujo y regañó a James al mismo tiempo para que dejara de ver a Lily
-¿Qué?, contesto en el mismo tono
dormilón con el que siempre respondía después de ser sacado de su sueño.
Al ver que no era nada importante se
volteo para seguir viendo a su enamorada, pero su vuelta, más brusca de lo que
había calculado, ocasiono
que la maceta que tenía enfrente cayera
y que la pequeña flor se rompiera al mínimo contacto con el suelo como si fuera
de cristal. Pero eso no
fue todo el lío que causo la caída de
la maceta de James, esta empujo la de Peter que a su vez empujo la de Remus y
esta empujo a la de Sirius
y así hasta que todas las macetas con
Belafleurs del invernadero cayeran provocando un estruendo al romperse.
-¡Señor Potter! Grito la Profesora
Sprout enojada.
Cornamenta alzo la mirada del desastre
de flores rotas para ver a su maestra.
-Advertí que estas flores eran muy
delicadas y que las trataran con extremado cuidado, ¿Sabe usted cuanto tiempo
duran en crecer las
Belafleurs?, volvió a gritar la molesta
mujer y su sombrero, lleno de tierra por todo el tiempo que le dedicaba a sus
plantas, se cayo de su
cabeza del estruendo que ocasiono su
voz.
-Si, respondió James sin mover un
músculo y tratando de no sonar insolente.
-¿Cuánto Señor Potter?, pregunto Sprout
un poco impresionada de que un chico de cuarto grado supiera tal información
-2 meses, respondió tristemente el
chico del cabello negro carbón ya sospechando su castigo
-Muy bien James, porque ese es el
tiempo que dedicaras en este invernadero después de clases hasta que los bulbos
de Belafleur crezcan del
tamaño de las flores que fuiste tan
amable de romper y 35 puntos serán descontados de Gryffindor por tu torpeza,
ordeno finalmente
Al terminar la clase, la ultima del
día, los Slytherins salieron felices por los puntos que fueron retirados de sus
rivales y los Gryffindors enojados
por ello.
-Señor Potter, ¿adonde cree que va?,
James volteo- su castigo empieza ahora mismo, venga conmigo para que empiece a
plantar los bulbos.
James con un poco de resignación, pero
obedeciendo a su maestra volvió a entrar al invernadero en el que tomo la
clase.
-Esa niña va a ser su perdición, James
oyó decir a Remus
Talvez así sería, pero no podía
evitarlo. Desde su primer año en la escuela de magia había sentido una
atracción inexplicable que hasta ahora
que se encontraba en su cuarto año y
era más maduro había logrado comprender. Le encantaba Lily, la linda niña de
los ojos verde esmeralda,
Lily la inteligente prefecta de
Gryffindor, Lily; el tan solo oír su nombre...
-Lily, hola, al oír su nombre James
alzo la mirada del bulbo que estaba plantando
-Hola, Profesora Sprout dijo
tímidamente al ver que James la veía.-La Profesora McGonagall me pidió que le
pidiera la ¿Weeping Blueblood?
-A claro, magnifica planta por cierto,
comento la maestra de Herbología y se sumergió más al invernadero en su
búsqueda pero sin antes decir
un débil “espérame un momento”
Lily volteo a ver a James después de
que Sprout se fue y el se sonrojo al ver que ella lo observaba, lo mismo le
ocurrió a ella al notar que el
chico la miraba.
-Hola James, se atrevió a decir después
de un silencio incomodo
-Ho-hola Li-lily, no podía creer que se
encontraba tan nervioso que estaba tartamudeando
Después de otro silencio la voz de la
Profesora Sprout se oyó:
-Ahí voy señorita
-Si profesora, contesto, se asomo al
túnel de plantas mágicas y al ver que su maestra todavía no estaba a la vista
se acerco al chico de cabello
negro despeinado.-No lo leas aquí,
ordeno entregándole un sobre morado con escritura plateada
-Gra-gracias, volvió a tartamudear
James
-Aquí tienes Lily, al llegar la
Profesora Sprout, llena de tierra como siempre, le entrego a la joven pelirroja
una extraña flor negra que goteaba un
espeso líquido azul como si estuviera
llorando.-Dile a al Profesora McGonagall que me la devuelva cuando la termine
de usar, y ten cuidado con la sangre, ese ultimo comentario hizo que Lily
alejara la flor medio metro de su cuerpo para evitar las gotas azules de esta.
-Claro, dijo ella mirando fijamente a
la impresionante planta y se fue, James la siguió con la mirada y ella, antes
de desaparecer de su vista al entrar por la puerta principal se volteo para
mirarlo
-¡James Potter!, exclamó la maestra
aturdida por su alumno distraído.-¡Continué plantando esos bulbos si no quiere
que su Casa pierda más puntos!, con eso el muchacho volvió a su castigo.
Con las manos llenas de tierra y el
sobre morado en su capa Cornamenta volvió a Gryffindor.
-¿Por qué no lo abres?, pregunto Peter,
los cuatro chicos se encontraban en su cuarto sentados en la cama de James
observando fijamente el sobre cerrado enfrente ellos
-Si, ya ábrelo, las cosas cerradas me
causan un no se que, comento Lunático un poco desesperado
-Si no lo abres tu lo abriré yo,
advirtió Canuto al lado de el.
-Esta bien, lo abriré, no se enojen,
con cuidado James abrió el sobre y saco un pedazo de pergamino del mismo color
de su envoltorio y lo leyó
-Pero en voz alta, que yo quiero saber
que dice, ordeno Sirius y le arrebato la carta a su mejor amigo
-No, espera, dijo James tratando de
recuperarla
-Ya, dijo Sirius alejando la carta del
alcance de su enamorado amigo.-Querido James (¡ay!¡que tierno Cornamenta!).
Tengo algo importante que decirte. Nos vemos en la puerta del Gran Comedor a
las diez de la noche.
-¿Eso es todo?, pregunto Lunático
desilusionado
-¿Tengo algo importante que decirte?
¿qué será?, cuestionó Colagusano
-Seguramente una tontería de chicas,
dijo Sirius petulante –No vayas, le ordeno a un James sonrojado
Pero James no obedeció a Canuto y al
cuarto para las diez salió del cuarto a pesar de que el toque de queda ya había
expirado.
-¿a dónde vas?, pregunto Peter curioso
-A...
-A ver que le quiere decir su novia
claro, dijo Sirius en un tono burlón y celoso al mismo tiempo
-Te van a atrapar, agrego Remus
-No, me llevaré mi capa, contesto refiriéndose
a su capa de la invisibilidad y sin perder más tiempo partió al lugar de su
cita
¿Qué sería lo que Lily quería decirle,
al parecer, con tanta urgencia?
-Hola Lily, al llegar la saludo y para
su sorpresa no tartamudeo
-¿James?, pregunto ella
buscándolo.-¿Dónde estas?
-Aquí, dijo el y al ver que no se había
quitado la capa se descubrió
-¡Ah!, hola
-Hola, repitió y un silencio incomodo
como el de esa tarde los invadió
En eso se oyeron pasos y un maullido
chirriante para acompañarlos
-Si mi pequeña, lo se, seguro que
Potter y Black están aquí abajo, era Filch
y su molesta gata la Sra. Norris bajando la escalera que daba al
Gran Comedor en busca de alguno de los Merodeadores
-Es Filch, rápido metete aquí, ordenó
James después de reconocer la voz del dueño de la gata gris y los dos se
metieron dentro de la capa mágica.
-¿Los hueles querida?, dijo Filch pero
no vio a nadie pues los dos chicos estaban debajo de la capa –No, no están
aquí, hace mucho que no los vemos ¿verdad?
Cuando el cuidador y su gata se fueron
los dos, Lily y James, salieron de la capa.
-Estuvo cerca
-Si James, muy cerca
-¿Qué era lo que querías decirme?, de
la nada a James se le salió la pregunta que tanto quería preguntarle desde que
leyó la carta
Inmediato a esto, Lily se puso colorada
-Yo quería decirte que, me... me...
me...
-Que te, ayudo James
-...Me gustas, finalizo Lily y ahora
era el turno de James de ponerse rojo
¡Esto era maravilloso!, ahora que sabia
que ella sentía lo mismo podría decirle abiertamente lo que sentía sin el
amargo temor de obtener una respuesta negativa.
-¿Por qué te ruborizas?, preguntó Lily
tratando de hacer al chico hablar, tratando de romper el incomodo silencio que
tanto los seguía
-Si me ruborizo, es porque siento lo
mismo, contesto con una sonrisa en el rostro.-¿Lily, quieres ser mi novia?
Pregunto sabiendo que era lo único que faltaba para hacer de aquel momento uno
inolvidable.
-Sí, sí, contesto ella y lo abrazó como
si no lo hubiese visto en mucho tiempo
Los lentes de James se nublaron y el
regreso el abrazo apasionado que su bella novia le daba
-Me gustas mucho James
-Y tu a mi Lily y con esas palabras se
cubrieron con la capa de James y regresaron a Gryffindor sin ser descubiertos
-No puedo creer que sean novios,
comento Sirius quien después de aquella noche tan ‘especial’ para James empezó
a actuar muy enojado hacia cualquier recuerdo de la relación James-Lily.
Faltaba una semana para la Navidad y
James y Lily estaban más unidos que nunca por la pronta separación que
sufrirían por las festividades.
-No puedo creerlo, repitió Canuto
enojado al verlos juntos y se sonrojo de coraje
-Parece que cierto perrito esta celoso,
comento Remus burlándose.-No puedo creer que estés celoso de una niña, tu
sigues siendo su amigo. No te ha cambiado
-Cállate Lunático, no estoy celoso,
solamente no creo que nos haya cambiado por una prefecta, dijo gruñendo y
sonrojándose aún más
-¡Cálmate Canuto!, no nos ha cambiado,
dijo Peter no muy seguro de lo que estaba diciendo.-¿o sí?, le pregunto a Remus
-No Peter, no nos ha cambiado,
respondió.-Solamente que ahora nuestro colega prefiere la compañía femenina.
Sonrió traviesamente
-No estoy celoso, ni lo crean, dijo
Sirius atorado en esa conversación
-Ya entendimos ,mi estimado Canuto,
relájate, dijo Lunático pasivamente mientras, como de costumbre, jugaba con su
comida y sorbía su bebida lo más lento posible
-Yo estoy relajado, relájate tu, grito
y todos los Gryffindors, incluyendo a James, dejaron de comer y voltearon a
verlo
Poniéndose totalmente rojo Sirius se
paro de la mesa correspondiente a su casa y se salió muy apenado y enojado
-¿Qué le pasa?, pregunta Peter a Remus
y el solo se alzó de hombros y continuo jugando con su desayuno de tostada y
cereal
-¿Qué le pasa?, pregunta Lily a James
un poco preocupada
-No lo sé, pero voy a averiguarlo, y
con eso se paro y fue tras su amigo hasta su dormitorio
-¿Qué te pasa Canuto?, pregunto James
mostrando preocupación por él
-¿Que que me pasa?, ¡yo te voy a decir
que me pasa Cornamenta!, que te has olvidado completamente de nosotros
simplemente por estar con tu noviecita, eso me pasa, Sirius escupió las
palabras como si las hubiera estado guardando desde hace y a tiempo,-si eso es,
ya estoy harto de ti y de esa...
James no lo dejo terminar, pues había
sacado su varita y estaba apuntándosela a Canuto.
-Si te metes con Lily, te metes
conmigo, dijo seriamente sin mover su varita
-¿Quieres un duelo, si lo quieres te
,lo daré Potter, Sirius saco su varita listo para un duelo entre magos.
-¡No lo hagan!, los dos aprendices de
mago voltearon para ver a una chica pelirroja parada en la entrada del cuarto
de niños.-No peleen y menos en un duelo en el que alguno podría morir.
-No te importa prefecta, dijo Sirius a
manera de insulto
-Tal vez, pero si continúan con su
duelo me temo que tendré que reportarlos con la Profesora McGonagall, eso si
impidió que los jóvenes Gryffindors siguieran con su peligroso duelo
-Lily, no serías capaz de acusarnos ¿o
si?, James trato de razonar con ella
-Si James, si siguen con su duelo lo
haré, aunque seas mi novio estarías rompiendo las reglas, dijo apenada.- Ahora
si me permites James quiero hablar a solas con Sirius
-¡¿Qué?! Preguntaron los dos amigos al
mismo tiempo
-Ya oyeron, quiero hablar con Sirius en
privado
James salió del cuarto impactado por la
petición de su novia y Lily se acerco un poco a Sirius.
-¿Qué quieres? Dijo Sirius sonrojándose
-Quiero que seamos amigos
-¿¡Que!?, Sorprendido Sirius volteo a
ver a la novia de James, era muy bonita y al darse cuenta de ello se sonrojo
más.-¿Por qué?
-Porque los dos queremos a James y
peleando lo lastimamos
Canuto sabía que ella tenía razón pero
era demasiado testarudo para admitirlo.
-No es cierto, mintió
-Si lo es y tu lo sabes, ¿crees que
eres el único que se encela cuando James no esta contigo?, ustedes son sus
amigos y yo no lo puedo cambiar, no quiero cambiarlo, tu eres una buena persona
y me agradas pero por lo que veo yo a ti no, ella bajo la mirada, triste de no
caerle bien al mejor amigo de su novio.
-No es eso, dijo Sirius que no le
agradaba hacer sentir mal a nadie, y mucho menos a una chica
-Entonces, ¿qué?
-Esta bien, seremos amigos, y tu
también me agradas, solo que...
-Crees que te quite a James, dijo la
Prefecta de Gryffindor con sabiduría
-¿Cómo supiste?, pensó en voz alta
Canuto
-He estado en tu lugar, sonrió la chica
de brillantes ojos verdes
-Lo se, contesto Canuto y sonrío
también
La semana paso y Sirius dejo de
encelarse de Lily. Al llegar Navidad Lily tuvo que irse con sus padres muggles
para festejarla
-¿Tienes que ir?, pregunto James
estrechándola fuertemente
-Si James, pero volveré
-Lo se
-No es tan malo, es solo a mi hermana
Petunia a la que no soporto
-¿Para eso son los dulces de broma que
me pediste?
-Quizá, respondió sonriendo
malévolamente, -Cuida a James por mi Sirius, ordeno Lily a Canuto que se
encontraba a la entrada de Hogwarts esperando a Cornamenta.
-Dicho y hecho, prefecta, rió Canuto a
Lily
En el camino a la Casa de Gryffindor,
James formulo una pregunta:
-¿Desde cuando mi novia y tu se llevan
tan bien ehh?
-Desde que decidí que podíamos ser
amigos
-Hablando de amistades... ¿Amigos por
siempre Canuto?, bromeó James
-Hasta que la muerte nos separe mi
querido Cornamenta, hasta que la muerte nos separe.
Fin
De parte de los autores
Esperamos que nuestro fic haya sido de su
agrado, es nuestro primero y queríamos que fuese especial y que mejor tema que
este ¿no creen?
Y si desean mandarnos algún horrible
maleficio por favor quédenselo ustedes
Liz Potter y P. Phoenix J