Yo soy tu grito Yo soy la estela de piedras que te espía cada noche Yo soy el escudo que se quiebra con tu aroma Yo soy el cabello que seguirá creciendo en tu tumba Yo soy la uña clavada en tu espalda Yo soy un diente que amorataron tu labios Yo soy tu hijo que te duele tanto Yo soy la mano en tu ropa interior Yo soy el Geco que traza tus líneas en las sombras.
III
Somos bebés gateando en la niebla consumidos en un trago de sal que quema hasta los pulmones al más breve sorbo
Somos una herida glacial que no cicatriza y ardemos
Somos la gota de agua que mina la piedra y la vuelve aguja
Yo, el Geco, te invoco Lagartija-Mujer Mujer-Viento Mariana
Y nos arrastramos por la arena como un cuchillo.
VII
Ahógate con mi sed de líquidos sonámbulos abrázame las piernas y vuela no olvides tu dentadura en mi lengua que yo no olvidaré la mía en tu espalda.
Mariana tu voz es el maullido de una oruga en celo que calza azoteas y se me entierra en los dedos cuando marco tu numero de teléfono.
Rescátame los insomnios que consagré a tu olor de mujer nubladora de mi respiración.
(Mariana: ¿para qué querrías amantes si sólo el viento satisface la sed de tu cuerpo y sólo las nubes de tormenta te templan los pechos?)
XII
Despierta no te duermas si, es cierto, no somos más que sueño que desaparece cuando dormimos
Somos también humo Mariana y nos disolvemos en el aire
No te duermas todavía mujer, mi corazón sigue latiendo
Francisco Rodríguez nació el 18 de noviembre de 1978 en la ciudad de Xalapa-Enríquez, Veracruz (México); actualmente estudia la licenciatura en lengua francesa en la Universidad Veracruzana.