Descarta la CE reunirse hoy con paristas
La
Comisión de Encuentro (CE) de rectoría no acudirá
hoy a un quinto acercamiento con los paristas de la UNAM en el Palacio
de Minería, al no recibir una respuesta favorable a su propuesta
de agenda y formato de diálogo.
Entrevistada antes de que el Consejo General de Huelga (CGH) enviara un documento a la comisión del rector, en el que le exige mayor capacidad resolutiva para responder a las causas que dieron origen al movimiento estudiantil, Cristina Puga, integrante de esa instancia, afirmó: "No tenemos a qué ir al Palacio de Minería, (pues) no podemos engañar a la comunidad diciéndole que hay un diálogo cuando ellos (los paristas) no quieren avanzar y llegar a ningún acuerdo".
Afirmó que la CE seguirá esperando a que el CGH dé una respuesta favorable a su propuesta de agenda y formato de diálogo. Dijo que no se han planteado un límite de tiempo para aguardar la determinación de los estudiantes en paro: "Mejor esperamos y en su momento consultaremos con el rector y el resto de la comunidad".
En este conflicto, advirtió, "lo que está en juego es la universidad, el futuro de una generación de universitarios, el trabajo académico, así como la estructura y la función social" de la máxima casa de estudios.
Por otra parte, expresó que después de los cuatro encuentros con los delegados del CGH, la comisión del rector tiene la "sensación" de que "un grupo muy pequeño, la parte dura, impone sus puntos de vista, incluso sobre el propio consejo". Agregó que a lo largo de cuatro sesiones han hablado con ellos "nada".
Consideró que en los planteamientos del CGH "hay una lucha contra el autoritarismo, pero a su vez solicitan una salida que refuerza la autoridad del rector, lo cual es contradictorio".
Para Cristina Puga, corresponde a los estudiantes en paro "dar ese paso que todos están esperando". La comisión del rector ya explicó la capacidad que tiene para negociar. En consecuencia, dijo, estableció una propuesta de agenda y formato de diálogo. Sin embargo, el movimiento estudiantil "tiene una posición irreductible, en la cual parece que dialoga pero vuelve a un mismo punto".
Y agregó: "No podemos decir que estamos en un diálogo. Para ellos (los huelguistas) esa palabra tiene un significado distinto, que es el de un gran debate en el que defienden sus puntos de vista frente a los medios de comunicación, pero no les importa oír al otro para llegar a acuerdos".
Por último, reiteró que la CE tiene la única encomienda de platicar con los representantes del CGH. "Y vamos a estar esperando esa posibilidad".
Por otra parte, trascendió que ayer se habría realizado una reunión de la CE con el rector Francisco Barnés, con el propósito de analizar el documento enviado por los paristas.
Ratifican huelguistas su agenda y formato de diálogo
Exigen mayor resolutividad a la CE
El Consejo General de Huelga (CGH) envió ayer a la Comisión de Encuentro (CE) una respuesta en la que ratifica su agenda y formato de diálogo y exige a los representantes de rectoría "mayor capacidad para resolver nuestras demandas y atender las causas que dieron origen al movimiento estudiantil". El CGH confirmó que asistirá hoy al Palacio de Minería, que "permanecerá con las puertas cerradas", según le informó vía telefónica un representante de logística de la comisión del rector.
En lo que fue considerado por algunos paristas como un viso de ruptura al interior del movimiento, el ala dura advirtió durante la asamblea del CGH, que realizará hoy bloqueos en el Eje Central, pese al acuerdo tomado en el seno de la sesión de únicamente realizar brigadeos informativos en esa avenida y las principales calles del Centro Histórico. El CGH se deslindó de cualquier acción que violente sus propios resolutivos.
El movimiento estudiantil exige que, para poder iniciar el diálogo, se analicen las causas que originaron el conflicto. "Nosotros no estamos rechazando las propuestas de las autoridades, son ellos (los representantes del rector) los que rechazan discutir las propuestas de nuestras demandas", afirmó Jesús Lozano, uno de los voceros en turno del CGH.
Añadió que la Comisión de Encuentro (CE) "tendría que ir con el aval del Consejo Universitario (CU) para dar respuesta a nuestras demandas. O, en todo caso, que fije los plazos para que consulte al CU y, así, éste le otorgue a la CE una mayor resolutividad sobre los mecanismos de solución al conflicto".
En el documento enviado a los representantes del rector, el CGH aclara que "no podemos aceptar la agenda" de rectoría porque, de antemano, ésta pretende "que nos comprometamos a levantar la huelga al llegar a acuerdos sólo sobre las consecuencias de la misma y sobre la base de que no responden a las demandas fundamentales".
Al señalar que el levantamiento de la huelga no puede condicionarse al diálogo, ratificó una vez más que el paro concluirá hasta que el CGH "considere que están resueltas sus demandas expresadas en los seis puntos del pliego petitorio".
En la misiva, el CGH señala a los representantes de Barnés que en el pliego estudiantil exigen dar marcha atrás a las medidas "que ya están transformando a la universidad en una dirección: la de poner a la UNAM al servicio del mercado, la dirección dictada por el neoliberalismo".
El CGH manifiesta también que la transformación de la universidad debe ser discutida por todos los universitarios, "pero no sobre la base de imposiciones... si en esa discusión ganan ustedes que esas reformas se restablezcan, adelante. Pero si en esa discusión gana otra cosa, entonces, la UNAM deberá transformarse en otra dirección, la decidida por estudiantes, profesores y trabajadores en el Congreso. No sólo queremos un espacio para discutir y reflexionar, queremos un espacio para decidir. Por ello, exigimos que el Congreso sea resolutivo".
En el documento, el movimiento estudiantil afirma "que nuestro planteamiento no violenta el orden institucional. No viola ninguna legalidad". En ese sentido, advierte que el CU "puede reunirse en cualquier momento y resolver sobre los puntos de nuestro pliego petitorio. Para ello basta que la rectoría así lo desee. Así lo han hecho en otras ocasiones y no se ha quebrantado ningún orden".
Agrega que también se puede acordar un congreso democrático y resolutivo, pues en 1987, el CU resolvió realizar un congreso "rebasando los problemas legales". Al respecto, manifiesta que "si la rectoría lo desea, puede decidir nuevamente un congreso para decidir la transformación de la universidad y encontrar las argucias y formulaciones adecuadas que no violenten la legislación universitaria".
Por lo anterior, el CGH propone a los representantes del rector Barnés que "no establezcan de antemano que no responderán a nuestras demandas expresadas en los puntos del pliego petitorio", así como el inicio "inmediato" de un diálogo público, bajo la agenda y formato propuestos por el movimiento estudiantil, y dar respuesta a las demandas del CGH, como producto de la discusión desarrollada durante el diálogo. Por último, hace un llamado a la CE y a la rectoría para que consideren el planteamiento del CGH.
"Vamos a bloquear", advierte la línea dura
Durante su asamblea, que empezó alrededor de las 17:30 horas del sábado y concluyó cerca de las 6 horas de ayer, la lucha de posturas entre los moderados y los duros cobró fuertes tensiones y desacuerdos, a tal grado que la comisión de seguridad de la Facultad de Filosofía y Letras debió intervenir para evitar que los inconformes continuaran impugnando a la mesa.
Los primeros, es decir, los moderados, pugnaban por realizar brigadeos informativos en tanto se mantiene la luz roja de los semáforos del Eje Central, mientras que los de la línea dura defendían la realización de bloqueos en aquella avenida.
Alrededor de las tres de la mañana, y pese a que ya había ganado la propuesta de los moderados mediante una votación, los segundos pedían a la mesa someter de nuevo a votación ese acuerdo. Después de pleitos verbales entre paristas de ambas posturas, los duros se impusieron cuando la mesa sometió a votación nominal "si se bloqueaba el Eje Central o sólo se realizaban semáforos informativos".
Finalmente, 18 escuelas, como los CCH-Azcapotzalco, Naucalpan y Vallejo, así como las facultades de Medicina y Derecho, entre otras, se manifestaron por utilizar el tiempo en que está la luz roja de los semáforos para informar a los automovilistas sobre el movimiento estudiantil. En tanto, 15 planteles, como las preparatorias 8 y 9, y las facultades de Odontología, Contaduría y Ciencias Políticas votaron por los bloqueos. Hubo ocho abstenciones, algunas de las cuales se debieron a que, para entonces (cerca de las cinco de la mañana) ya se habían retirado los delegados de algunas escuelas.
Con todo y resolutivo del CGH, los duros advirtieron: "Vamos a bloquear, vamos a bloquear". Lo cual, para algunos estudiantes en paro significó rupturas al interior de la lucha estudiantil.
Plan de Acción.
Por otra parte, el CGH acordó, "como acción central", la realización de una marcha el próximo 26 de julio a las 16:00 horas, del Museo de Antropología al Zócalo; un mitin este viernes en las afueras de la Coparmex; una marcha de La Raza a la Basílica, el 25 de julio, en repudio a lo expresado por los jerarcas de la Iglesia católica sobre el movimiento de los estudiantes, y "marchas zonales", como la que se realizará hoy del metro Ciudad Universitaria al mercado de La Bola, a las 18:00 horas.
El CGH ratificó la realización del precongreso universitario los días 20, 21 y 22 del presente, y convocó a toda la sociedad a participar en ese espacio.
Impugnan académicos la denuncia contra paristas
Imposible, validar clases extramuros: Magna Asamblea por la Dignidad
La
Magna Asamblea Académica por la Dignidad Universitaria advirtió
que la denuncia presentada por los juristas Ignacio Burgoa Orihuela y Raúl
Carrancá y Rivas es "jurídicamente improcedente" y, además,
"es producto de una histeria de la clase en el poder para amedrentar al
movimiento estudiantil". A su vez, denunció que la Defensoría
de los Derechos Universitarios no tiene atribuciones para dar validez a
las clases extramuros, que ni siquiera han cubierto el 85 por ciento mínimo
que establece la legislación universitaria para el cumplimiento
de los programas académicos.
Emplazó a Burgoa y Carrancá a presentar las denuncias correspondientes sobre los "métodos violentos" que en forma sistemática ejercen las autoridades universitarias, como la creación de corporaciones policiacas dentro de la institución, el espionaje político y las atribuciones que elementos de Auxilio UNAM se toman "para ejercer funciones de policía preventiva y ministerio público", acciones que rompen con la normatividad de la máxima casa de estudios y del país.
Consideró como "un ultimátum" contra los paristas la decisión de la Comisión de Encuentro de no acudir a un quinto acercamiento hasta que el CGH responda favorablemente a su propuesta de agenda y formato de diálogo. Y añadió que si las autoridades de la UNAM tuvieran voluntad política, el rector, como "presidente del Consejo Universitario (CU), tiene la atribución de citarlo" para dar una respuesta a las demandas de los huelguistas.
En ese sentido, afirmó que las autoridades universitarias prácticamente niegan la posibilidad de debatir sobre temas fundamentales, "como las reformas del 97", al argumentar que rebasan el marco institucional.
Acusó que Francisco Barnés de Castro "no ha estado interesado en comunicarse con miles de profesores, pues no ha recibido a muchas comisiones, más que a la de Carrancá y Burgoa".
En conferencia de prensa, los profesores Arturo Lomas y Sergio Díaz Ramírez, de la FES Zaragoza; Rosa María Villavicencio y María Gabriela Camacho, del CCH Sur; Javier Aguilar, del Instituto de Investigaciones Sociales, y Delia Selene de Dios y Leonardo Figueiras, de la Facultad de Ciencias Políticas, señalaron que la estructura normativa, la ley orgánica, así como los estatutos y reglamentos de la universidad "son parte de la herencia del autoritarismo presidencialista y no es cierto que respondan a una estructura académica; son resabios del corporativismo que creó privilegios para la casta burocrática que hoy día es un obstáculo para el desarrollo de nuestra universidad".
En cuanto "a la alocución del secretario general de la UNAM, Xavier Cortés Rocha, sobre la Defensoría de los Derechos Universitarios, afirmamos que ésta no tiene atribuciones para dar validez a las clases extramuros", señalaron.
Y explicaron que, de acuerdo con el estatuto y reglamento de la defensoría, ese órgano tiene "por finalidad recibir las reclamaciones individuales de los estudiantes y de los miembros del personal académico de la UNAM", por lo que se excluyen de su competencia "las afectaciones de los derechos de carácter colectivo y los de naturaleza laboral".
Por otra parte, dijeron, las actas de las calificaciones carecen de sustento académico: "Administrativamente pueden ser papeles oficiales, pero no certifican el cumplimiento de los programas académicos, ni siquiera el 85 por ciento mínimo que se establece en la legislación universitaria para el cumplimiento escolar. Razón que objetamos para atribuirles real validez".
Sobre la denuncia presentada ante la PGR por los abogados antes mencionados junto con otros profesores, dijeron que "jurídicamente es improcedente", ya que no se puede acusar a los paristas de "despojo", porque ellos también forman parte de la universidad y, además, se les pretende sancionar por una aspiración legítima.
Por su parte, Delia Selene
de Dios planteó, a manera de hipótesis, que el modelo aplicado
desde tiempo atrás en la universidad tenga como objetivo probar
tanto una serie de fenómenos en la sociedad como la capacidad de
resistencia, inteligencia y organización de la misma para resolver
los conflictos.