Zedillo enrarece el diálogo, acusa el CGH
Pocos avances en Minería; acuerdan las partes reunirse el próximo lunes
En
el segundo día de acercamiento entre los representantes del rector
y el Consejo General de Huelga (CGH), la Comisión de Encuentro (CE)
condicionó al levantamiento del paro y la entrega de las instalaciones
universitarias su agenda de diálogo con los siguientes puntos: discusión
sobre el levantamiento de sanciones en contra de estudiantes que participaron
en el movimiento; discusión sobre la instrumentación de espacios
con el carácter de "amplio", "incluyente" y "participativo" sobre
la universidad, y alternativas para evitar que pierdan el semestre los
alumnos que no hayan completado sus respectivas materias.
Al afirmar que la propuesta de la comisión del rector "no satisface los elementos mínimos establecidos por el CGH como propuesta de formato y agenda de diálogo", los delegados paristas acordaron llevar el planteamiento de la CE a las asambleas locales para que el próximo sábado, en la sesión plenaria, tomen un acuerdo al respecto. Y convocaron a los representantes del rector a una tercera reunión el lunes 12, a las diez de la mañana, en el Palacio de Minería, a fin de continuar la discusión de las propuestas de las partes.
Y es que ayer no se llegó a nuevos acuerdos. No se integraron a la agenda temas como el Reglamento General de Pagos; las reformas del 97 (referidas al pase automático y la permanencia en la UNAM); la relación entre el Ceneval y la universidad, puntos que los paristas exigen que sean incluidos en la agenda.
En una reunión que primero se vio ensombrecida por un posible rompimiento del encuentro y al final por un ambiente tenso, los huelguistas rechazaron el ultimátum de los representantes del rector para levantar la huelga hoy. En ese momento, Rafael Pérez Pascual, miembro de la CE, lanzó la advertencia: "Si no podemos ponernos de acuerdo antes de que empiecen las vacaciones (el 9 de julio) harán que la salvación del semestre sea casi imposible".
Antes, los paristas manifestaron que "son preocupantes las amenazas que continúan en contra del movimiento estudiantil". Y dijeron que el presidente Zedillo realizó ayer "una declaración sobre el conflicto universitario en un tono amenazante que enrarece el clima del diálogo". Y tales expresiones "se suman a las realizadas por las autoridades universitarias en torno a fijarnos un ultimátum para levantar la huelga". A su vez, responsabilizaron al rector Francisco Barnés de Castro y a la CE de cualquier agresión en contra de los estudiantes en paro a partir de su ultimátum.
Los integrantes de la CE manifestaron que a partir de hoy esperarán una respuesta de los paristas y los convocaron para que adelanten la asamblea del CGH a fin de agilizar los tiempos en vías de una solución al conflicto. En un tono exaltado les señalaron que es una decisión "irresponsable" alargar "innecesariamente" el paro.
Propuesta de rectoría
El formato de diálogo propuesto por la CE tiene las siguientes características: la representación del CGH estará compuesta por 120 delegados, de los cuales sólo 13 se integrarán a la mesa, tendrán uso de la palabra y capacidad resolutiva para la negociación. Por parte de la universidad participará la CE, con capacidad resolutiva en el ámbito de lo que le corresponde al rector, según la legislación universitaria, y que será acompañada de funcionarios de la rectoría.
Otros de los puntos del formato son: todos los participantes en la mesa y asesores portarán un gafete en el que se identifiquen con nombre y dependencia o escuela y facultad. Deberán ser alumnos inscritos en la UNAM.
Y al iniciar un nuevo tema, cada parte hará uso de la palabra por 15 minutos en forma alternada. Posteriormente habrá una ronda de tres oradores durante cinco minutos cada uno. Sólo si conjuntamente se acepta, se abrirá otra ronda por otros tres oradores más por el mismo tiempo. Cada parte designará un coordinador de mesa.
Por su parte, los paristas establecieron una agenda con ocho puntos: anulación de las actividades extramuros; anulación de actas y sanciones contra los participantes en el movimiento; alargamiento del calendario escolar con el objeto de recuperar los días de clase invertidos en la huelga; derogación de las reformas a los reglamentos de exámenes e inscripciones impuestas en junio de 1997; anulación de todo vínculo entre la UNAM y el Centro Nacional de Evaluación (Ceneval) "con la consecuente desaparición del examen único de ingreso al bachillerato y la no instauración del examen general de egreso"; congreso democrático y resolutivo; desmantelamiento del aparato policiaco y de espionaje político "montado por la rectoría para espiar y controlar a los universitarios" y abrogación del Reglamento General de Pagos (RGP).
Los tropiezos
En una reunión de más de diez horas, los delegados del CGH anunciaron que la CE no estaba dispuesta a sentarse en la mesa si no se retiraba el representante de la Preparatoria Popular Tacuba.
Luego de que la comisión del rector argumentó que "el querer obligar a negociar asuntos universitarios con personas ajenas a la universidad es una grave falta de respeto a la institución", más tarde advirtió: no aceptamos la representación de la Preparatoria Popular Tacuba, una institución ajena a la UNAM.
En respuesta, los representantes del CGH expresaron: "No nos vamos a retirar de la mesa porque nuestro mandato es el de tener el mejor camino" para llegar a un diálogo. Ya entrada la noche, los representantes del rector dieron por terminada la reunión al señalar que "no tiene sentido retomar la discusión si es hasta el sábado cuando decidirán" los paristas en el CGH .
Finalmente, y después de otro receso de 30 minutos, los paristas les pidieron que escucharan su propuesta de formato "directo", "público", "abierto" y "resolutivo" y un miembro de la CE les respondió que ya lo habían leído.
Con un "buenas noches, nos vemos hasta el próximo encuentro", se despidieron los representantes del rector.
Impulsar la organización de los académicos, plantea la FCPA
Insta a hacer oír su voz en la actual coyuntura
Con la participación de 20 institutos, centros de investigación y facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Federación de Colegios del Personal Académico (FCPA) instó a investigadores y docentes de la máxima casa de estudios a reactivar y fomentar los esfuerzos para organizarse, a fin de hacer oír su voz en los asuntos de la vida académica de la institución, como también en los que enfrenta ese sector.
En el auditorio del Instituto de Astronomía, lleno en su totalidad de académicos universitarios de diversas dependencias de la UNAM, la FCPA presentó ayer su conformación actual y declaración de principios, donde advirtió que la ausencia de una vida colegiada actuante y comprometida con la institución, ha sido un factor que expone a la Universidad Nacional a una situación de riesgo, como se evidencia en el caso del conflicto actual por el paro promovido por el Consejo General de Huelga (CGH).
Al acto asistieron como invitados especiales Manuel Peimbert, investigador y premio nacional, y Elena Beristáin, académica emérita y miembro del Colegio de Profesores de la Facultad de Filosofía y Letras, quienes expusieron la necesidad de que la UNAM incremente su oferta educativa a la mayoría de los jóvenes que demandan educación en los niveles de bachillerato y licenciatura.
Peimbert hizo referencia a las desigualdades de México en materia educativa, en relación con los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los cuales brindan educación media superior a ciento por ciento de sus jóvenes, y a 50 por ciento en licenciatura.
En cambio, indicó, en el país sólo se atiende a 17 de cada cien personas, de entre 20 y 24 años de edad, en las universidades del país, además que el número de científicos, en relación con la población, es de uno por cada 10 mil habitantes, mientras que en Estados Unidos y otros países la proporción llega a ser de entre 20 y 40 investigadores.
De tal suerte que, argumentó el investigador del Instituto de Astronomía, si nuestro país quiere equipararse y asumir las políticas de la OCDE, deberá incrementar su oferta educativa en la misma proporción que los países integrantes de ese organismo mundial.
Peimbert enjuició las recientes declaraciones del dirigente de la Coparmex, quien aseguró que costaba menos al país enviar a los jóvenes a estudiar al extranjero que en la UNAM.
De ser así comentó, el gobierno tendría que incrementar el subsidio a la máxima casa de estudios, pues mencionó que, en promedio, tener un alumno en una universidad extranjera cuesta alrededor de 20 mil dólares anuales.
A su vez, Elena Beristáin,
quien en una reunión externó personalmente al rector Francisco
Barnés su desacuerdo con el incremento de las cuotas, rechazó
las políticas y directrices educativas del Fondo Monetario Internacional
hacia los países latinoamericanos, en particular a México,
pues consideró que ni las instituciones educativas ni la UNAM pueden
convertirse en "simples maquiladoras".