"Reflexión sobre el futuro de la Educación en México"

En un artículo del World Banck Technical papers, núm. 78, 1988, se plantea lo siguiente:

"...¿Por qué los interesados en las economías en desarrollo deben prestar atención al problema de la selección educativa? ( Porque) en el competitivo contexto internacional, no escogen a la élite técnica entre los más brillantes ciudadanos puede tener un serio efecto en los resultados económicos. Se estima que los países en desarrollo pueden mejorar su PRODUCTO NACIONAL BRUTO per cápita en 5% si se permiten que el liderazgo se ejerza a partir del mérito...".

Pero en el documento Exámenes de las políticas nacionales de educación: México Educación, OCDE 1997, se va mucho mas lejos en eso de meter las manos: "...Chocó a muchos observadores el hecho de que los alumnos de los bachilleratos, si terminan sus estudios y obtienen calificaciones suficientes, son dispensados de cualquier examen para la admisión en la universidad. Es lo que se llama pase automático o pase reglamentado...".

Para más adelante "recomendar": "...(se deberá) implantar para todos los candidatos a ingresar a la educación superior un procedimiento de admisión selectiva, basado en un examen y en los resultados obtenidos en el bachillerato; controlar el flujo de ingreso en las diversas ramas en función de la calidad de los candidatos y en la apreciación de las salida de profesionales; incitar a las instituciones a agruparse para organizar la admisión...". Esto último dio origen al CENEVAL. ¿Alguien pensaba que la abolición del pase automático fue una medida realmente desde la UNAM?. ¿Alguien pensaba que los organismos del capital transnacional no tienen que ver con lo que ha venido sucediendo en nuestra universidad?.

Puntos tan concretos como éste - fueron en realidad ordenados por tales organismos. Las autoridades universitarias se encargaron simplemente del "camuflaje" de las "recomendaciones" acatadas, presentándolas como medidas "necesarias" dictadas por la "equidad ", la "academia" y todas esas historias.

Ese mismo documento de la OCDE ordena, dos hojas mas delante: "...(se deberá) encarar un aumento a la contribución de los estudiantes al costo de sus estudios...". ¿Tendrá esto que ver con lo pretendido ahora por las autoridades dos años más tarde?. Pero las medidas aprobadas por el Consejo Universitario en junio de 1997 incluyeron otra cuestión clave, tanto o más grave que la anterior, y que se aplicaría tanto a los estudiantes de bachillerato como a los de licenciatura. Se trata del limite de permanencia en la universidad. Hasta antes de este momento, cada estudiante al terminársele su periodo de inscripción por un tiempo a lo más en un 50% adicional a la duración de su carrera, podía seguir aprobando sus cursos en exámenes extraordinarios al ritmo que sus propias condiciones socioeconómicas se lo permitieran, no habiendo un tiempo limite a este respecto. En junio de 1997 Barnés establece que sólo tendrían dos años más, al término de los cuales serían dados de baja de la UNAM si no hubieran terminado íntegramente sus estudios (100% de créditos, exámenes de idiomas y servicio social). Con un agregado, que no hace sino mostrar hasta qué extremo las autoridades pretenden cebarse con los estudiantes irregulares: "...Durante el tiempo restringido en que un estudiante pueda aprobar las materias presentando exámenes extraordinarios, no gozará de ningún otro derecho más que éste" (Artículo 5).

Numerosas fuentes dan cuenta de las recomendaciones del Banco Mundial y la OCDE al gobierno mexicano: diversificar las fuentes de financiamiento a la educación superior. El gobierno solicitó en 1994 a la OCDE una evaluación de la educación superior. Los resultados se publicaron en el trabajo "Revisión de la Política de Educación Superior en México. Reporte de los examinadores", con fecha 20 de marzo de 1996, editada por el Directorio para la Educación, el Empleo y los Asuntos Laborales y Sociales de este organismo internacional, la OCDE. El documento es público. Periódicos, revistas y decenas de estudios, libros y ensayos han divulgado y analizado su contenido. Hace tres años se conoce la apreciación de la OCDE en torno a la educación superior de México y se sabe cuáles fueron las propuestas de esta organización internacional para cambiarla entre las recomendaciones generales de este organismo al gobierno mexicano están: Promover una mayor diversificación de las "fuentes de origen" (financiamiento), sobre todo a través de la relación de las universidades públicas con las empresas e industrias. Se propone elevar las cuotas estudiantiles (pág. 79). Establecer procedimientos selectivos de admisión a la educación superior, basados en un examen y en los resultados del bachillerato. "Redefinir" (suprimir) el "pase automático" del bachillerato a la licenciatura y fijar procedimientos de admisión comunes, organizados por las autoridades a nivel global. Promover la educación vocacional y tecnológica, con el objetivo de preparar mano de obra de ocupación intermedia. Atender a las recomendaciones realizadas por el Banco Mundial. En el número 1173 de la revista Proceso, de la ultima semana de abril, nuevamente se reseñan algunas de las políticas para la educación superior de los mencionados organismos financieros internacionales y se informa que el Banco Mundial financiará con 180 millones de dólares préstamos privados a estudiantes. Se creará la "Sociedad para el Fomento de la Educación Superior" y el " Instituto de Crédito Estudiantil del Estado de Sonora". Este proyecto financiero se diseño en 1997, poco después de la publicación de la OCDE y entró en operación en junio de este año.

También el Banco Mundial es explícito en su "recomendación" (es decir, orden): hay que tender a que cada estudiante pague el costo real de su educación

El Banco Mundial, también detrás de las cuotas de la UNAM, Soberanía e independencia parecen ser sólo dos palabras más en el discurso de las autoridades, y dos conceptos totalmente desconocidos para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), organismos empeñados en guiar los rumbos de los países no desarrollados. El primero se empeña en hacer recomendaciones obligatorias en la política económica, que deben seguir las naciones a las cuales otorga créditos - que no son dádivas, sino préstamos, que implican el cobro de intereses -, mientras que el segundo, "sugiere" el rumbo que deben seguir las instituciones de estos países. Y es que ahora resulta que la mano del Banco Mundial no sólo está detrás de la iniciativa ejecutiva para privatizar el sector eléctrico, sino que también tocó la del rector Francisco Barnés de Castro para aumentar las cuotas de la UNAM, y hasta manoseó la posibilidad de privatizar toda la educación. Los documentos que recomiendan o sugieren estas reformas existen: El de la reestructuración al sector eléctrico llamado México "Strategy Papers" (La Jornada, 9 de marzo), publicado el 10 de junio de 1995, y el que se refiere al aumento de cuotas escolares, "México Enhancing factor productivity growth" (México, factor de incremento de la productividad), emitido en agosto de 1998. En este último, el Banco Mundial sugiere que al hacer a un lado la posibilidad de invertir más recursos públicos, "la única opción para expandir la inversión en educación superior es atrayendo una mayor inversión del sector privado", además recomienda incrementar el nivel de recuperación de costos de la educación superior. En otro estudio, titulado "Education and earnings inequality in Mexico" (Educación e ingresos desiguales en México), el mismo organismo apunta la conveniencia de privatizar no sólo la educación superior sino también la básica y la media. Este documento lo emitió el Banco Mundial en agosto de 1998. Con éste documento se concreta la estrategia dictaminada a través de otro documento del BM llamado Descentralización de la Educación. Financiamiento basado en la demanda. En éste más general publicado por el BM simultáneamente al anterior, fija la estrategia general que seguirán para la privatización en todos los países en desarrollo, en todos los países deudores del BM, el Fondo Monetario Internacional y del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) (este banco le ha prestado muchos millones de dólares a la UNAM para la construcción de numerosos edificios, de hoy en día). Así las cosas, todo indica que de concretarse el aumento a las cuotas de la UNAM, el siguiente manotazo del BM para que el gobierno actúe, será que en el presupuesto del 2000 se reduzcan aún más los montos asignados a educación y se inicie el cobro de la básica (primaria y secundaria), con lo que se daría cabal cumplimiento a sus sugerencias, claro, si se quiere seguir contando con más préstamos.

ANDREA ORNELAS / periódico EL ECONOMISTA

Viernes 18 de junio 1999. Extracción:

"La rendición de cuentas en el mundo".

*Casi la totalidad de los gobiernos representados en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tienen programas establecidos para el reporte de cuentas.

*México ofreció incorporarse al esquema en 1995 y será hasta 1999 cuando materialice el nuevo informe detallado del ejercicio de funciones. Prácticamente todos los países industrializados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) disponen de esquemas dedicados a cumplir este objetivo y las sanciones por incumplimiento van desde el cese de funciones (para los funcionarios responsables) hasta responsabilidad penal.

En México el compromiso surgió el 1 de septiembre de 1995, un año después del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta y 16 meses después de que el país se había adherido a este organismo internacional.

Extracción de un boletín en ingles, véase directamente la página electronica

http://www.caut.ca/. También el periódico La Jornada 30 mayo.

"EL BANCO MUNDIAL LE DECLARA LA GUERRA A LA EDUCACION PUBLICA Y GRATUITA EN EL MUNDO"

La CAUT envió dos representantes a la Conferencia Mundial de Educación Superior realizada en el cuartel general de la UNESCO en París, del 5 al 9 de octubre de 1998. El siguiente alarmante reporte sobre la conferencia fue elaborado por Bill Graham, Presidente de la CAUT, en el que destaca que la delegación canadiense oficial no defendió vigorosamente la importancia de la educación pública media superior y superior.

Para las poderosas fuerzas que buscan controlar la educación media superior y superior, dirigidas por el Banco Mundial y sus aliados, el enemigo son los profesores universitarios en todo el mundo, y se ha declarado la guerra. El grito de combate es que la educación superior "debe proceder al cambio más radical y a una renovación como jamás se ha requerido". Y eso significa cambiar radicalmente la universidad "tradicional" o "clásica" o "basada en la investigación" y a su personal para satisfacer las insaciables necesidades de la economía global basada en el conocimiento.

Los documentos oficiales a ser acordados habían circulado con suficiente anterioridad al evento, estos fueron la "Declaración Mundial para la Educación Superior del Siglo XXI" y "Marco de Acción Prioritaria para el Cambio y el Desarrollo". Desde el primer día de la conferencia, sin embargo, fue claro que la discusión - que aparentaba ser de simples palabras y frases- reflejaba la pesada carga de los significados implícitos y de las consecuencias de su implementación.

La agenda original de la UNESCO, desarrollada a través de muchas conferencias alrededor del mundo, así como el trabajo de su Director General, Federico Mayor, había sido relegado al sótano por el Banco Mundial y sus aliados. En el pasado, los problemas que había que abordar eran las finanzas, el ingreso, la igualdad, la calidad y la relevancia, el aprendizaje a lo largo de la vida, la incorporación al mercado de trabajo de los graduados, la tecnología, el involucramiento de los negocios y la industria, el desarrollo del personal, la libertad académica y la autonomía, y la paz mundial.

Pero de unos años a la fecha, el Banco Mundial ha venido desarrollando una agenda sobre la educación superior que ha denominado como "La agenda para la reforma". Los conceptos fundamentales de la agenda son: privatización, desregulación y orientación por el mercado. En la ruta de instrumentación de esta agenda de reforma, han puesto en claro que los problemas que hay que resolver son la universidad tradicional, en general, y los miembros del personal académico, en particular.

La reforma del Banco Mundial salió viva de la conferencia. Su documento "El Financiamiento y Administración de la Educación Superior: Reporte sobre el Status de las Reformas en el Mundo", escrito para la conferencia de la UNESCO, explica que la agenda para la reforma "está orientada por el mercado más que por la propiedad pública o por la planeación y la regulación gubernamentales. La dominación, en casi todo el mundo, del capitalismo de mercado y los principios de la economía neoliberal se encuentran en la base de la orientación por el mercado de la educación media superior y superior''.

La educación superior, argumenta el Banco Mundial, es un bien privado - no público - cuyos problemas son manejables o están al alcance de soluciones de mercado. Esto es, se enmarca en una oferta limitada, no está en demanda por todos, y está disponible por un precio. También, los consumidores (negocios e industria) están "razonablemente bien informados" mientras que los proveedores (administradores y profesores) están "frecuentemente mal informados - condiciones que son ideales para que operen las fuerzas del mercado". Financiar la demanda significa, en la práctica, a) incremento de las colegiaturas; b) cobrar el costo total de pensión; c) instrumentar medidas de préstamos a los estudiantes; d) cobrar los intereses prevalecientes en el mercado a todos los préstamos; e) mejorar el cobro de los préstamos a través de compañías privadas, y la introducción de un impuesto a los graduados; f) adiestrar a los profesores como empresarios; g) vender investigación y cursos; y h) incrementar el número de instituciones educativas privadas con cobros del costo total de la enseñanza. El propósito es hacer de la educación superior algo completamente autofinanciable. La agenda para la reforma también demanda que el poder en la toma de decisiones en la educación superior debe ser retirado del gobierno y de las instituciones, y depositado en los clientes (estudiantes), los consumidores (negocios e industria) y en el público. El Banco Mundial cree que el financiamiento gubernamental a la educación superior, combinado con la responsabilidad institucional para gobernarla es, en gran medida, responsable de la sobrevivencia de la educación clásica y elitista que, además, es insensible a las necesidades reales de la (desregulada) economía global. De ahí la necesidad de reformas presupuestales. La agenda para la reforma quiere poner término a la "presupuestación negociada" en la que el gobierno financia a las instituciones sobre la base de criterios tradicionales tales como la matrícula y el prestigio. Se debe dar paso a la "presupuestación por rendimiento" en la que cualquier financiamiento público que permanezca debe estar atado a la obtención de resultados comprobables basados en indicadores de resultados determinados por el consumidor. De esta manera, los administradores de las instituciones serán obligados a tomar las decisiones que hasta ahora han estado evadiendo, por ejemplo, reasignar los recursos en respuesta a las necesidades de los clientes y los consumidores. Y las instituciones serán obligadas a construir la diferenciación, terminando con la "repetición isomórfica" de la tradicional universidad clásica basada en la investigación.

El Banco Mundial cree que el sector público es desafortunadamente ineficiente e insensible, renuente ó incapaz de llevar a cabo la reforma de la educación superior. Los administradores institucionales deben ser obligados a tomar en cuenta su posición en el mercado, el flujo de efectivo, la diversificación del producto, y sus progresos en la creación de socios corporativos. También deben ser obligados a realizar un mejor trabajo de administración y control del personal. Como lo proclamó abiertamente uno de los oradores de la delegación oficial australiana, "el problema real con la educación superior en el mundo es el profesorado".

El Banco Mundial cree que el personal académico tiene demasiado poder en la educación superior y los administradores tienen muy poco incentivo para controlarlos. El poder del personal académico tiene sus fuentes en el control del curriculum (desvinculado de las necesidades de la economía global), en el gobierno compartido o colegiado, el sindicalismo y, por supuesto, en la libertad académica.

El propósito es obligar a los profesores a abandonar su poder y volverlos más empresariales, como revela el "Reporte de Status" del Banco Mundial: "Cambio radical, o reestructuración, de una institución de educación superior significa menos y/o diferentes profesores, trabajadores administrativos y trabajadores de apoyo. Esto significa despidos, retiros anticipados obligatorios, o un mayor readiestramiento y reeducación, como en el cierre de instituciones ineficiente o ineficaces; la fusión de instituciones de calidad a las que solamente les falta una masa crítica de operaciones para hacerlas costeables; y un cambio radical de la misión y la función de producción de la institución - lo que significa alterar radicalmente quiénes son los profesores, cómo se comportan, la forma en que están organizados y la manera en que trabajan y son remunerados".

"Boletín de la Asociación Canadiense de Profesores Universitarios"

El Banco Mundial en su "Agenda para la Reforma" sobre la Educación Superior (léase Universidades Públicas), tiene unas claras metas que han sido presentadas en foros de la UNESCO. Por lo pronto, el gran enemigo del Banco Mundial es el personal académico, conformado por el profesorado de las universidades públicas, quienes según ellos tienen demasiado poder, pues insisten en mantener la universidad tradicional, la cual se le nota desvinculada de los intereses de la economía global. De hecho, cobrar colegiaturas, instrumentar préstamos a los estudiantes o cobrar las becas, adiestrar profesores como empresarios, vender la investigación, etcétera, son parte de las estrategias del Banco Mundial para modificar las estructuras de las universidades públicas, que se ven actualmente como escollos para las políticas de la economía global. El Banco Mundial considera que el financiamiento total de las universidades por parte del Estado, combinado con el control interno de sus funciones, es causal directa de sus incapacidades para ser instituciones destinadas al mercado consumidor, que es al final de cuentas el que deberá determinar al mercado consumidor, que es al final de cuentas el que deberá determinar su eficiencia y calidad. La universidad que basa su estructura en la investigación y el fortalecimiento de la docencia para fines académicos y de mejoramiento cultural no es costeable, y significa que habrá que restructurar al profesorado y modificar su misión hasta moldearlo para que entienda que sus metas deben medirse exclusivamente en términos de costo-beneficio. Esto convertirá a las universidades públicas en receptoras de presupuesto en la medida que sus resultados se definieran con base en indicadores determinados por el consumidor. Esto, desde luego, se apareja con un requerimiento de que la administración tenga mayor fuerza y presencia con el objeto de controlar mejor las actividades académicas y sus funciones hacia esto que se llama rendimiento económico. Muchas de las acciones tomadas en los últimos años muestran claramente que estas son las estrategias que se quieren apuntalar, i.e. SNI, PRIDE, presupuestos universitarios basados en eficiencias terminales, endeudamiento por medio de las becas Conacyt, etcétera. Quisiera señalar que de facto, bien pudiera ser que esta estrategia funcione muy adecuadamente en un país como EUA. De hecho, su sistema universitario tiene mucho de este esquema. Los estudiantes pagan cuotas muy altas, pero pueden pedir préstamos bancarios a tasas bajísimas, pagadero todo el final de sus estudios. La gran mayoría de estudiantes con licenciatura o posgrado se inserta en el sector productivo de la nación. De hecho, 90% de los graduados como doctores pasan a engrosar las filas de dicho sector. Sólo una pequeña fracción se queda en el sector académico, de ahí que más de 50% de los investigadores provengan de países asiáticos y/o del Tercer Mundo. A los investigadores en EU, si bien no tienen sistemas de incentivos como los de México, pues se les paga bien, ciertamente en los últimos años se les ha permitido cada vez más generar empresas que los incentivan económicamente. Además, padecen de un sistema competitivo muy desleal, pues muchos, una gran mayoría, viven por medio de los donativos que da el gobierno federal. Esta, frecuentemente, es la única aportación del Estado a las universidades, pues mediante los donativos se tienen que aportar una determinada cantidad adicional a las universidades. Debido a esto, buscan contratar a los investigadores más famosos y "productivos" para poder así obtener fondos federales. Pero México no es Estados Unidos, pues no tiene la estructura de fondo para beneficiarse de un cambio del Sistema Universitario al estilo Banco Mundial. Querer impulsar esto en México y en el resto de los países latinoamericanos es totalmente inaceptable, pues es la fórmula perfecta para impedir su desarrollo para insertarse con efectividad en la economía global. Con las recetas del Banco Mundial, sólo nos convertiríamos en el "aire que sostiene al globo" con el objeto de allanar aún más el camino para que los Estados Unidos fortalezcan su propio desarrollo a expensas del nuestro. La universidad pública y la ciencia que se deriva de éstas forman parte del patrimonio nacional y contribuyen a elevar el nivel cultural del país. Su primera y primordial función es reducir el atraso cultural, no satisfacer consumidores. ¿Cómo es que se pretende transformar a las universidades y a la UNAM en particular, para que cumpla su función en términos económicos, cuando el desarrollo tecnológico mexicano es prácticamente nulo?. Lo que en el fondo seguramente se busca es que se adapten a las necesidades de las transnacionales o de las maquiladoras, tal como se hace en la frontera norte. Se quieren universidades al servicio de la economía, pero determinado esto por el Banco Mundial y al servicio de Washington, quien es al final de cuentas quien rige sus políticas.

¿Qué un examen único de egreso a la licenciatura?

Un mismo examen para los egresados de todas las universidades. Como si tuvieran los mismos recursos, infraestructura y preocupaciones las universidades de provincia que las de las capitales del país. Como si el conocimiento consistiera simplemente de cierta información susceptible de ser mensurable rápidamente por los tristemente célebres exámenes de selección múltiple (que serán los que habrán de aplicase). El respeto a la libertad de cátedra implica ya una seria dificultad para imponer un mismo examen a los alumnos de los profesores de una misma materia en una misma universidad. Esto se ha demostrado hasta el cansancio con las experiencias puestas en marcha de "exámenes departamentales" en diversas facultades.

Ya no digamos lo que esto implicará si se trata de aplicar a todos los estudiantes de todas las instituciones de educación del país. Ya podemos imaginar la "reorientación" de la actividad de no pocas universidades en los últimos semestres, para "preparar a sus egresados para el examen único", pues si les va mal a esas universidades aparecerán en la lista de las "poco eficientes", con las debidas consecuencias en lo relativo a sus subsidios y sus "pérdidas de mercado" entre los estudiantes (recordar esto para cuando leas el siguiente artículo). ¡A un segundo plano la riqueza de la formación de los jóvenes! ¡Lo que importa es ser "de las primeras" en la lista de "los egresados de buena calificación"!. No faltarán los premios monetarios en este terreno.

Y examen elaborado por una institución privada (eso sí, subsidiada con recursos públicos), ajena a las propias universidades, creada precisamente para estos fines: el "Centro Nacional para la Evaluación de la Educación Superior" (CENEVAL). Vendedores de servicios de evaluación, que por supuesto habrán de cobrar por ellos a los propios estudiantes. Una medida similar ya fue impuesta a los egresados de todas las secundarias de la zona metropolitana que quieren ingresar al bachillerato (el examen único de selección). Y se ha convertido en un mecanismo para forzar a miles de muchachos a ingresar a bachilleratos técnicos que no deseaban, como única opción para seguir estudiando, liberando de toda presión sobre su matrícula a las instituciones escogidas por la gran mayoría de los alumnos. Particularmente, a la UNAM. Se trata, otra vez, de medidas ordenadas explícitamente por los mismos organismos financieros, y atravesadas por la misma lógica de todas las demás: a los de abajo, educación de segunda - sí acaso -. Salvo uno que otro especialmente brillante, que además de ser buen negocio invertir en su educación, sirva para salir en la foto de los pronasoles universitarios. Nuestra Universidad debe recuperar su autonomía en la evaluación de sus estudiantes. Debe definir ella misma los mecanismos de selección de sus alumnos, siempre con la preocupación de impartir educación a más y más jóvenes. Ésa sí debe ser parte de sus preocupaciones fundamentales, si quiere seguir ostentando el título de Universidad Nacional. Y debe defender la libertad de cátedra de sus profesores como un elemento esencial de su funcionamiento cotidiano. Debe romper los compromisos que la rectoría ha contraído con el CENEVAL (ya que esta es una institución privada y atenta contra la autonomía de las universidades) y rechazar la aplicación de los exámenes de ingreso y egreso elaborados por éste.
 
 

LA JORNADA

Miércoles 5 mayo de 1999. Extracto:

"Apoyan 50 rectores que la UNAM busque mejor financiamiento". Ciudad Obregón, 4 de mayo. Rectores y directores de 50 universidades públicas de todo el país respaldaron que las autoridades de la UNAM busquen que sus alumnos aporten recursos a su educación.

LA JORNADA

Miércoles 5 mayo de 1999. Extracto:

"Nuevo esquema para reparto del subsidio a universidades en el 2000". Ciudad Obregón, 4 de mayo. A partir del año 2000, las universidades públicas mexicanas esperan estrenar un modelo que fije las condiciones para el reparto del subsidio público...En adelante, el gobierno deberá tomar en cuenta para la entrega de los recursos el número de alumnos que se titulan y en cuánto tiempo, así como el costo de sus alumnos por nivel y tipo de programa educativo...los rectores de 50 instituciones de educación superior acordaron, en una reunión de dos días, hacer todo para que este proceso concluya este año: probar las fórmulas del nuevo esquema, reunirse de forma extraordinaria y someterla a la aprobación de las autoridades educativas y del Congreso de la Unión.

La sesión número trece del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines (CUPIA) concluyó sus trabajos con este anuncio, que se vio opacado y a veces entremezclado con el tema de la huelga de la UNAM, tanto que originó preguntas sobre si es necesario uniformar las cuotas en todas las instituciones educativas o si habrá un momento en que las aportaciones de los alumnos suplanten el subsidio público...espera que su aplicación comience en el año 2000, aunque en los dos o tres años posteriores habrá un modelo transitorio entre los viejos criterios y los nuevos...recursos gubernamentales para las universidades públicas comenzarán a entregarse tomando en cuenta el costo de cada alumno de acuerdo con su nivel educativo...dejar atrás esquemas de financiamiento que consideraban el tamaño de la matrícula o el número de profesores y de trabajadores...si las universidades quieren recibir recursos tendrán que someterse a reglas específicas. Por ejemplo, habrá una especie de tarifa de costo por alumno en bachillerato, licenciatura y posgrado; también habrá otra según el tipo de especialidad que curse el alumno, porque no cuesta lo mismo uno que estudia la carrera de Medicina que otro que cursa Filosofía.

LA JORNADA

Viernes 4 de junio de 1999. Extracto:

Enrique V. Iglesias, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo ...la privatización es un probado instrumento cuyos beneficios podrían extenderse, en mucho mayor medida que hasta ahora, a provincias, estados, departamentos y municipios. La experiencia del BID, que ha venido apoyando la privatización mediante préstamos y asistencia técnica, muestra que más allá de discrepancias ocasionales, gobiernos, inversionistas y usuarios comparten las metas de la privatización. En ese sentido, vale la pena destacar que: La privatización es en particular exitosa cuando es emprendida por gobiernos comprometidos con ella y goza de apoyo político. Los costos sociales deben ser minimizados mediante indemnizaciones por despido, seguro de desempleo, información sobre empleo y capacitación. Los subsidios serán suprimidos, excepto que la provisión de servicios no sea posible para los pobres o en áreas remotas, o por motivos ambientales.

LA JORNADA

Jueves 6 de mayo de 1999. Extracto:

La economía informal creció hasta manejar en el último año recursos por un monto de 146 mil millones de dólares, que equivalen a una tercera parte del producto interno bruto (PIB) del país, reveló un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El organismo, del que México es uno de los 29 miembros, consideró que el crecimiento del sector informal en el país "es básicamente consecuencia de la pobreza generalizada, la falta de instrucción de una parte importante de la población y de la ausencia de una red de protección social".

De acuerdo con las estimaciones de la OCDE, el empleo en el sector informal de México llega a representar hasta 44 por ciento del empleo urbano total, pero como los ingresos son relativamente bajos -un promedio de tres salarios mínimos, alrededor de cien pesos diarios-, su participación en el PIB es algo menor. Sin embargo, la OCDE cita estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), según los cuales el 57 por ciento del empleo no agrícola en México se concentra en el sector informal...Roberto González Amador periódico La jornada.

LA JORNADA

3 de enero de 1999. Extracto:

"Se desplomó 50% el PIB per cápita en México: OCDE". En una línea de continuo descenso, el producto interno bruto (PIB) per cápita en México cayó en 1998 a sólo mil 800 dólares, la mitad del alcanzado en 1996 y una cantidad inferior en 900 dólares a la registrada en 1997, de acuerdo con indicadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El deterioro registrado en los últimos años colocó a México como el país de la OCDE con menor PIB por habitante de las naciones que integran ese organismo Cuando México fue admitido como miembro de la OCDE, en 1994, el producto interno bruto por habitante alcanzaba 3 mil 500 dólares. De acuerdo con los reportes de la OCDE, el producto interno bruto por habitante en nuestro país, medido en dólares de 1996, disminuyó a mil 800 dólares en 1998, cantidad que representó una caída de 33.57 por ciento en comparación con los 2 mil 710 dólares de 1997. Sin embargo, comparado con el de 1996, que fue de 3 mil 610 dólares, el producto interno bruto por habitante registró en 1998 una caída de 50.13 por ciento, según los indicadores del organismo.

Las cifras del organismo indican que en la llamada "economía informal" -eufemismo de la jerga tecnocrática en el que caben tanto las actividades laborales y mercantiles de subsistencia, ajenas al marco fiscal, como prácticas ilegales en las que se manejan sumas cuantiosas, como el contrabando organizado- circulan unos 146 mil millones de dólares anuales, es decir, una tercera parte del producto interno bruto (PIB) de México. Ese dato desmiente la versión oficial de la Secretaría de Hacienda, la cual atribuye al "sector informal" una magnitud de sólo 10 por ciento del PIB, es decir, unos 44 mil millones de dólares Sea cual fuere la cifra correcta, el hecho es que el modelo económico vigente ha expulsado a millones de personas -44 por ciento del empleo urbano total- del mercado laboral establecido y los ha empujado a ganarse la vida en medio del más absoluto desamparo, al margen de la seguridad social, los derechos laborales básicos y, en no pocas ocasiones, de la ley. El drama de esos mexicanos es, a su vez, caldo de cultivo para el surgimiento de grandes concentraciones de poderes políticos y económicos mafiosos -los liderazgos priístas de comerciantes ambulantes son un ejemplo claro- y una circunstancia propicia para la comisión de fraudes fiscales por parte de grandes empresas e individuos acaudalados: según el documento de la OCDE, "no es raro que empresas pertenecientes al sector formal vendan una parte de su producción en el sector informal que escapa a la imposición fiscal", además de que "los vendedores ambulantes y otros minoristas del sector informal son proveídos, al menos cierta medida, con importaciones no declaradas que no pagan impuestos, así como, en ciertas ocasiones, con bienes robados".

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