El tiempo, lo más apremiante en la huelga
Escozor crítico y la necesidad de recapitular sin capitular, las tendencias
El tiempo, que parece detenido, es lo que más apremia en la huelga universitaria. Cualesquiera que sean las lecturas del actual momento, vienen cargadas de un escozor crítico, una necesidad de recapitular, sin capitular. Eso queda claro incluso en el salto, como de costumbre atormentado, del Consejo de Huelga del CCH Naucalpan, que el pasado lunes dio un golpe de medios al movimiento estudiantil. No se deslindaba del Consejo General de Huelga (CGH) ni de la huelga misma, pero emplazaba al consejo de representantes a "debatir propuestas". Sin embargo, lo que trascendió fue el aspecto "divisionista" del emplazamiento.
En tanto, ya se dejaron venir los abogados colegiados del circuito cerrado UNAM-PGR para hacerles la segunda a sus precursores y maestros Burgoa y Carrancá, contra el "mito de la represión" y a favor de una "aplicación de la ley" ampliamente golpeadora.
También el Colegio de Directores (esa entidad de autoridades no tipificada en la legislación universitaria) emitió un devuelvan las instalaciones totalmente perentorio, aunque, dijeron, no se trataba de un ultimátum.
En la cuenta de los días, esta semana quedó como la principal acción del movimiento estudiantil el precongreso de tres días, siete mesas, 150 ponencias y una asistencia desigual, en el que se habló de muchas maneras de los cambios que necesita y de los que no necesita la UNAM.
La asistencia a las asambleas locales y a los piquetes de guardia en algunas escuelas disminuyó perceptiblemente, mientras dos marchas zonales mostraron una participación todavía significativa de estudiantes y el apoyo de la gente en colonias populares donde los paristas no se relacionan con la población a través de embotellamientos.
Esas dos marchas fueron en zonas de la ciudad donde los universitarios han tenido participación social desde antes de la huelga. Ello ocurre tanto en los Pedregales del sur como en las colonias de Iztapalapa, donde la UNAM oriental tiene trabajo, como universitarios o como miembros del movimiento urbano popular.
Por eso será importante la marcha del lunes 26, para ver cómo anda la convocatoria del movimiento estudiantil a mitad de las vacaciones de verano, y para entonces cerca ya de los 100 días de huelga.
La asamblea del CGH, hoy en la Facultad de Ingeniería, será otra vez escenario del debate entre los huelguistas que consideran prioritario el plan de acción, o sea el movimiento como va y sin cambios, y quienes insisten en la búsqueda del diálogo y consideran que el paro se ha prolongado demasiado.
Huelguistas al pie de la letra
De la infinidad de revistas, periódicos, pasquines y volantes que han circulado durante la huelga universitaria, dos parecen ser los más tenaces. Los Brigadistas, de la Facultad de Ciencias, aunque apareció ya bien avanzado el paro, llegó al sexto número, versión mural y de mano; Al cielo por asalto, a su vez, como revista lleva dos números, pero como hoja informativa alcanzó su novena edición.
Las diferencias en cuanto al balance que hacen ambas publicaciones ilustran, sin agotarlos, los extremos en que se mueven la huelga y sus actores.
Dice Al cielo por asalto que, pese a sus logros, el movimiento estudiantil ha sufrido una "pérdida de tiempos políticos", para considerar enseguida: "Pensamos que toda lucha debe aprovechar los mejores momentos de correlaciones de fuerza más favorables y no esperar hasta que nuestras condiciones inicien un serio desgaste. Por otro lado, si bien es verdad que la capacidad de convocatoria del movimiento se mantiene, también lo es el que en las escuelas y facultades la disminución cada vez es mayor de los integrantes de las guardias y comisiones" (23 de julio, número 9).
En su número 5, Los Brigadistas, impulsado por la corriente En Lucha, consideraba: "Barnés está siguiendo aquella máxima que dice 'si tu enemigo ataca, resiste; si se detiene, acósalo; si retrocede, persíguelo'. Si ahora retrocedemos, nos va a colocar en una situación mucho más difícil. Ahora es el momento de resistir, no de echarse a correr. Si lo hacemos habrá bastado su amenaza para derrotarnos, y qué tan atrás nos echen no va a tener límite".
Esa misma publicación aseguraba: "Estamos en un momento en el que debemos redoblar esfuerzos e incrementar los brigadeos en plazas públicas, mercados y colonias populares, que es donde nuestra huelga puede y debe seguir desarrollándose".
Si bien ambas publicaciones, como prácticamente todas las corrientes y expresiones del movimiento, mantienen el énfasis en la realización de un congreso universitario resolutivo, los paristas enfrentan una etapa en la que "pasó el momento de mayor debilidad de las autoridades", según opinaba ayer un académico del CCH. Y por lo tanto creció la resistencia objetiva a la realización de ese congreso por parte de las autoridades pues, como lo expresó la Comisión de Encuentro la última vez que se apareció por Minería, eso va "más allá de los límites institucionales".
Como el CGH, en su reiterada intención de ser horizontal, no dirige ni organiza (eso corre a cargo de las escuelas), se ha mantenido funcionando con lentitud e inflexibilidad, dedicando su mayor estruendo a cuestiones de procedimiento. La irrupción de Naucalpan, que por cierto reactivó la asistencia de estudiantes de ese CCH a las asambleas y actividades del paro (y también atrajo hacia el plantel a activistas de otras escuelas, en especial de la ENEP Acatlán, y la atención perdonavidas de las autoridades del colegio), tiró una piedra al CGH, cuyas ondas expansivas recorrieron las asambleas estos días y se expresarán hoy, seguramente, en la sesión del consejo de representantes del movimiento estudiantil.
Se da el caso de un movimiento que, asegurando no tener dirigentes, inevitablemente los tiene. Los hay moderados, radicales y puntos intermedios. Las desconfianzas, la facilidad adjetivadora y la tendencia a la acción contundente como único terreno aceptable para la argumentación propositiva, han despertado críticas severas en diversos ámbitos de la huelga.
Un documento que escurre como bando anónimo por un trozo de muro en la Facultad de Filosofía y Letras enumera los "vicios políticos del CGH": oportunismo (y afán protagónico), satanización (como por ejemplo acusar de leso ceuísmo cualquier propuesta incómoda o distinta), canibalismo político y tortuguismo parlamentario.
El congreso, ¿problema o solución?
El cerco informativo no cesa; al contrario. La creciente preocupación de los organismos independientes de participación académica apremia por la solución del conflicto universitario. El cansancio, al menos físico, es reconocido por los paristas. El diálogo con las autoridades sigue en suspenso. Y como cuento de suspenso y susto transcurren las guardias nocturnas de los paristas, bombardeados con rumores, apagones y eventuales actos vandálicos.
Con un "hálito digresivo", los muros universitarios siguen sumando frases y actividades. Parafraseando a Ernest Cassirer, en el circuito universitario se puede leer, de parte de Los Desesperados: "Las mociones quitan las emociones".
La comisión de prensa del CGH declaró que los resultados del precongreso, concluido el jueves, muestran que "es necesario redefinir las formas de participación democrática entre estudiantes, docentes y trabajadores".
En vez de avanzar en la búsqueda de acuerdos, la autoridad parece optar por el amago. Ayer por la tarde se presentaron en el Instituto de Geología tres personas que se identificaron como agentes de la PGR, con la intención de verificar una denuncia por robo.
Con que esos agentes no representen el nuevo formato de comisión de encuentro. Pero esas son las señales concretas que reciben los huelguistas de parte de unas autoridades que no ofrecen solución, sino, a lo más, un poco de perdón, y eso si se apuran.
Bloquearon 160 profesores y alumnos la sede de la Coparmex
Reitera su propuesta de
cerrar la universidad
Más de 160 alumnos y profesores de la Preparatoria 2 y de la Facultad de Economía de la UNAM realizaron ayer un mitin ante la sede de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), donde propusieron a los empresarios del país "una nueva cultura laboral" para que suban los salarios, bajen las ganancias y se respeten las jornadas de trabajo, así como la existencia y vida interna de los sindicatos.
Por su parte, el presidente de la Coparmex, Alberto Fernández Garza, declaró en el puerto de Veracruz: "aparentemente, nuestra propuesta de un cierre temporal de la UNAM efectuada hace diez días, y que pretendió ser desmentida por el mismo organismo cúpula no sólo provocó reacciones fuertes entre los autores del conflicto, sino que dio pie a una serie de descalificaciones en la prensa, sin tomar en cuenta que la universidad está cerrada desde hace cien días por parte de los mismos alumnos".
Por su parte, Jorge Marín Santillán, presidente de la Concamin, hizo un llamado al movimiento estudiantil en huelga a "abandonar posiciones dogmáticas y radicales" que ponen en peligro "el tema más importante del país, que es la educación superior de las fuerzas productivas nacionales".
Al encabezar el bloqueo de la sede de la Coparmex, en Insurgentes Sur 950, Mario Benítez, profesor de la Facultad de Economía y miembro de la corriente del Consejo General de Huelga llamada "En Lucha", consideró que "ya es suficiente de propuestas como el bienestar para la familia o la nueva cultura laboral, esa que busca reducir a su mínima expresión los derechos de los trabajadores y obreros". En su lugar, dijo, "les venimos a proponer la nueva cultura laboral: que ahora sean ustedes los que se aprieten el cinturón, que le bajen a sus ganancias, que repartan la riqueza del país lograda con base en la explotación de nuestra gente. Venimos a decirles que dejen de holgazanear y luchen a brazo partido con todos los mexicanos por un país más justo, más equitativo".
Luego de llamar "estúpida" la declaración patronal de cierre de la UNAM y de becar a todos los estudiantes en el extranjero, de igual forma criticó las políticas presidenciales que insisten "en el combate a la pobreza extrema", y propuso al presidente Ernesto Zedillo una nueva política: "el combate a la riqueza extrema; con sus políticas, el jefe del Ejecutivo insistió hace cuatro años en erradicar la pobreza. Había entonces 50 millones de pobres en México. Hoy son 70, y la cifra sigue creciendo".
"El presidente Ernesto Zedillo debe asumir las consecuencias de su gobierno", y advirtió que, en el caso de los estudiantes en huelga, "no vamos a dar un paso atrás: tenemos seis puntos del pliego petitorio, un formato y una agenda para el diálogo. Esa es nuestra propuesta".
Son grupos fundamentalistas: Fernández
Después de que se enteró en Veracruz del bloqueo estudiantil a la sede oficial de la Coparmex, Fernández Garza lamentó que "la intolerancia y la falta de diálogo" predominen "en los actos de estos jóvenes, que ya se conformaron en grupos fundamentalistas que limitan la libertad de expresión, dañan a la universidad o al país".
El líder de la Coparmex reiteró su postura de "refundar a la UNAM", y "desligar" tanto las actividades académicas como la investigación de los "vaivenes" de paristas "que hoy no quieren diálogo, sino entrada libre, que no haya exámenes, y al rato van a exigir que no haya títulos. Entonces, no servirá de nada".
"La universidad deberá cerrarse temporalmente para buscar una solución satisfactoria. Y si bien se mantiene la política de diálogo, es necesario impedir que se haga gratuita, porque de lo contrario no habrá valoración de lo que se imparte", insistió. "No nos atemorizan los actos en nuestra contra, y seguiremos sosteniendo que la UNAM perdió calidad educativa y debe ser restructurada para que sobreviva".
Deslindará el CGH responsabilidades en alteraciones al mural de rectoría
No es nuestra política destruir el patrimonio de los universitarios, señala. Afirma conocer sólo a uno de los señalados como culpables. Tomaron fotos y consultaron a la Comisión de Seguridad
El Consejo General de Huelga de la UNAM anunció ayer que llevará a cabo una investigación interna para deslindar responsabilidades en las "mínimas" alteraciones al mural de David Alfaro Siqueiros en la cara norte del edificio de rectoría. El máximo órgano de dirección de los huelguistas sostuvo que no es su política ni su "línea" promover la destrucción del patrimonio artístico de los universitarios, de los mexicanos en general, o incluso de la humanidad.
Sin embargo, advirtió que antes de someter cualquier indicio a consideración del pleno, "debemos saber qué fue realmente lo que pasó". Y para ello se tomaron fotos y se consultó a la Comisión de Seguridad, a fin de determinar "quién o quiénes fueron los verdaderos responsables de las alteraciones".
En este sentido, el CGH informó que de los dos nombres proporcionados por autoridades universitarias "en exclusiva" a la agencia informativa oficial Notimex como presuntos responsables del hecho, a Adalberto Rojas, alias El Moco, "no lo conocemos", aunque reconocieron que el otro presunto implicado, Oscar Carrillo, "forma parte de Filosofía y Letras. A quien conocemos también es a Roberto Rojas, alias El Roco, pero consideramos que ninguno de los dos sería capaz de cometer un acto semejante", afirmaron fuentes de las comisiones de Enlace y de Seguridad del CGH.
A discusión, propuesta del grupo CAI
Por lo pronto, en las 40 asambleas locales de facultades, institutos, preparatorias y colegios de Ciencias y Humanidades se preparó ayer la discusión que tendrá lugar hoy al interior de la 18 reunión del pleno del CGH, convocada para las 2 de la tarde en el auditorio de la Facultad de Ingeniería.
El grupo Creadores, Artistas e Intelectuales (CAI) ha hecho circular al interior de las asambleas una propuesta para efectuar durante tres días una discusión que se extienda más allá del ámbito universitario para abarcar amplios sectores de la sociedad civil, con objeto de buscar e impulsar una solución "respetuosa para todos" del conflicto universitario, que hoy cumple 98 días.
De igual forma, las asambleas locales discuten el llamado "caso Naucalpan", y lo que una fuente del CGH llamó "intentos de intervención de delegados a título personal, sin el aval del pleno del CGH, para meter ruido en una postura que ha resultado polémica", a pesar de que esa asamblea ha ratificado su adhesión a los seis puntos del pliego petitorio, el formato y la agenda de discusión.
De igual forma, los estudiantes
en paro discutirán hoy en Ingeniería la logística
y la organización de la marcha a que han convocado para pasado mañana
lunes, y a la que se han sumado organizaciones civiles, sociales, sindicatos
y tendencias políticas afines.