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Susurros al alma.
La Lamia puede susurrar uno de los nombres secretos de Lilith al oído de su víctima, que a partir de ese momento es acosada por pesadillas y espantosos pensamientos acerca de su destino durante las horas de vigilia.
Sistema: La Lamia debe susurrar el nombre (sólo puede afectar a un enemigo a la vez). La víctima tiene que pasar una tirada de Fuerza de Voluntad (Dificultad 8 ) o sufrir horribles visiones y pesadillas un día y una noche por cada punto de Percepción de la Lamia. Mientras duren los efectos, la víctima restará 1 a todas sus reservas de Dados.
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El Beso de la Madre Oscura.
Gracias a sus estudios de la muerte, la Lamia es capaz de invocar una fuerza entrópica que absorbe la vida. Es posible transmitirla a través de un mordisco, matando a sus enemigos con notable presteza.
Sistema: La Lamia expectora un Punto de Sangre, con el que cubre sus labios, haciendo de su mordedura un ataque todavía más letal. La víctima sufre el doble de daño habitual (y es agravado).
Las Lamias suelen usar cadáveres como objetos de estudio y veneración, lo que les ha permitido adquirir conocimientos sobre la anatomía Cainita. Una Lamia con este nivel de Deimos es capaz de transformar uno de sus cuatro humores corporales en una repulsiva susstancia.
Sistema: Gastando dos Puntos de Sangre, la
Lamia puede segregar una versión corrupta de uno de sus cuatro humores
corporales: flemático, melancólico, bilioso o sanguíneo. Este icor se mezcla en
la bebida de la víctima, o se utiliza como agente de contacto (basta con el
contacto con la piel: no es necesario que el icor alcance la corriente
sanguínea). La víctima debe pasar una tirada de Resistencia a Dificultad 8 para
evitar los efectos. Sólo puede segregarse un tipo de icor por escena, y los
Puntos de sangre gastados no proporcionan más que una dosis.
Los tipos de icor son:
| Flemático | Induce a la somnolencia; resta 2 a las Reservas de Dados de la víctima por el resto de la escena |
| Melancólico | Induce visiones de muerte; la víctima es incapaz de usar su Fuerza de Voluntad por el resto de la escena |
| Sanguíneo | Provoca hemorragias excesivas; cualquier herida de corte, tajo o punción empieza a supurar, haciendo que la víctima pierda un Nivel de Salud adicional al turno siguiente |
| Bilioso | Toxina letal; la víctima sufre tantos niveles de daño (norma) como puntos tiene el vampiro en resistencia. Es posible absorver el daño |
Mediante el prohibido estudio de los cadáveres, la Lamia alcanza la comprensión de su propio estado no-muerto. Bebiendo la sangre de un cadáver frío, puede transformar sus propios humores y adquirir poderes relacionados con la muerte.
Sistema: La Lamia debe beber al menos cinco Puntos
de Sangre de un cadáver ya frío, gastándolos durante el acto de invocación de
este poder. El jugador puede sumar dos dados a todas las tiradas de absorción de
daño e ignorar por completo las penalizaciones por heridas durante el resto de
la escena. La Lamia puede atisbar en las Tierras de las sombras pasando una
tirada de Percepción + Ocultismo (a Dificultad variable: 6 en un lugar
embrujado, 8 habitualmente, 10 si se trata de una zona santificada). Por último,
el vampiro adquiere la facultad de percibir la salud relativa de los seres a los
que observa (si están heridos, enfermos y de cuanta gravedad o si sufren
dolencias místicas.
La Lamia puede exhalar el leteo hedor de la tumba de sus víctimas, que quedan
abrumadas por la desesperanza y la depresión.
Sistema: El personaje debe gastar dos puntos de Fuerza de Voluntad y
pasar una tirada de Resistencia + Arquería (Dificultad 7). Es posible esquivar
la nube de aliento. Los mortales (incluyendo Lupinos y magos) atrapados pro el
Hálito Negro quedan abrumados instantáneamente por el poderoso impulso de la
muerte: a menos que consigan más éxitos en una tirada de Fuerza de Voluntad
(Dificultad 8) que la Lamia en su tirada de ataque, cometen suicidio
inmediatamente, de la forma más expeditiva posible. Aun teniendo éxito en la
tirada, la víctima fantasea con la muerte restando 2 a todas sus reservas de
dados por el resto de la escena.
El Hálito Negro afecta de forma distinta a los vampiros. El Cainita atrapado por
el aliento de la Lamia hace también la tirada de Fuerza de Voluntad, pero si
falla, se sumerge en un letargo durante un período que depende de su puntuación
de Camino. Es muy probable que un vampiro sea presa de sentimientos morbosos,
por lo que se les aplica también la penalización a las Reservas de Dados.
La sangre de la Lamia puede olerse en el mundo de los muertos. Escupiendo
sangre sobre su blanco, el personaje pone una "marca" sobre él, haciendo que los
Espectros (wraiths malévolos) se ceben con la víctima. También es posible usar
la sangre de forma más ritualista para invocar a Espectros, aunque el poder no
ofrece control sobre los Espectros llamados.
Sistema: El personaje gasta tres puntos de sangre
escupiendo sobre la víctima Destreza + Arquería (Dificultad 7). La sangre puede
lavarse, pero la mancha mística permanece por el resto de la escena, a lo largo
de la cual llegarán los Espectros. Puedes encontrar sus características en
Wraith: El olvido y Reflejo Oscuro: Espectros. Si no, en Vampiro: Edad Oscura.