Datos Interesantes

Todos los escorpiones son venenosos, pero sólo 25 especies del mundo han sido identificadas como letales para el hombre.

Los escorpiones tienen una vida relativamente prolongada, ya que siendo unos invertebrados pueden llegar a vivir 15 años o más. Ellos tardan aproximadamente un par de años en llegar a la madurez.

Algunos escorpiones de las especies fósiles marinos, como el Brontoscopio anglicus y el Praeaecturus gigas, llegaron a alcanzar hasta un metro de longitud. Pero no se preocupe, estos individuos desaparecieron hace millones de años. El escorpión sudafricano Hadogenes troglodytes es, probablemente, uno de los más grandes, alcanzando regularmente unos 25 cms. de longitud.

Los escorpiones, al igual que algunas arañas, fluorescen (brillan) bajo la luz ultravioleta (UV) y poseen fotoreceptores ultravioleta en sus ojos, lo cual les permite percibir este tipo de luz. Probablemente, esta adaptación les sirva como un mecanismo para encontrarse con otros escorpiones. Otra posibilidad es que los escorpiones puedan atraer con su fluorescencia a insectos que detectan la luz ultravioleta, para atraparlos y alimentarse de ellos.

El emponzoñamiento escorpiónico se presenta cuando se manifiesta un funcionamiento anormal del organismo, con síntomas como: piloerección (carne de gallina), calambres en las piernas, dificultad de respirar, salivación excesiva, convulsiones, relajación de los esfínteres, fiebre y en algunos casos vómitos. El emponzoñamiento puede presentar complicaciones como el desarrollo de fallas cardíacas, el edema pulmonar agudo, y la pancreatitis, entre otras. Las manifestaciones clínicas del escorpionismo dependen de la especie y la cantidad de veneno inyectado. La toxicidad, por regla general, es más grave en los niños, especialmente en aquellos menores de 6 años.

El veneno de los escorpiones se compone de 80 toxinas diferentes, de las cuales unas 10 son venenosas para el hombre, pueden actuar sobre su organismo y ocasionar la muerte de un niño en pocas horas. Esto es debido a que estas toxinas son muy pequeñas y viajan sumamente rápido por el torrente sanguíneo para atacar irreversiblemente órganos vitales como el corazón, el páncreas y el pulmón. Los escorpiones usan su veneno para matar a la presa que van a comer y necesitan tres semanas para reponerlo. Si durante estas semanas emponzoñan a una persona no tendrán suficiente veneno que inyectarle. Por esta razón, pueden haber individuos que hayan sido empozoñados sin presentar síntomas de envenenamiento. No obstante, lo más aconsejable es acudir a un Centro Toxicológico, pues la única forma de contrarrestar la acción irreversible del veneno es el suero antiescorpiónico.

Todos los escorpiones emponzoñan, son seres poco sociales y particularmente agresivos cuando se sienten perturbados u amenazados de alguna manera. Por esta razón, su manipulación requiere de cuidados extremos y más aun al  adoptarse como mascotas.

Según las investigaciones realizadas en el Instituto de Investigaciones Científicas (IVIC) sobre el veneno de escorpión perteneciente al género Tityus, éste es 100 veces más letal que el veneno de serpiente cascabel. La toxicidad del veneno ha sido probada en ratones y se ha determinado que las condiciones clínicas en estos animales son idénticas a las aparecidas en muchos pacientes afectados por accidente escorpiónico. Los distintos síntomas de envenenamiento van apareciendo en mayor o menor grado, dependiendo de la especie y la cantidad de veneno que esté en circulación. Por regla general, los niños pequeños tienen mayores riesgos ante el emponzoñamiento escorpiónico.

Los escorpiones comen pequeños insectos, principalmente cucarachas que son su platillo favorito, chiripas y tambien gusanos y pequeños roedores.

A nivel mundial existen unas 1.500 especies conocidas, las cuales habitan en casi cualquier rincón del planeta y existen cientos de especies que aún no han sido identificadas.

Otros artrópodos como cierto tipo de arañas y los ciempiés, las aves como las lechuzas, guacharacas y gallinas, algunos mamiferos como los cachicamos y los zorros, y el hombre mismo;  son enemigos naturales de los escorpiones.

Si se vive en una zona que constituye el habitad natural de una especie de escorpión, es muy probable encontrar escorpiones en los hogares, principalmente en los baños, por la humedad, y en la cocina, pues allí pueden encontrar alimento. También es posible encontrarlos en los jardines, bajo troncos secos u objetos amontonados y abandonados.

Los daños causados por el veneno de escorpión en el corazón, pancreas y pulmón son irreversibles y, en muchos casos, acarrean la muerte de la persona afectada. Por ello es importante acudir oportunamente a un Centro Toxicológico en caso de emponzoñamiento.

Si encuentra un escorpión en su hogar y desea capturarlo, debe manipularlo con sumo cuidado, pues son animales peligrosos y muy agresivos. Para capturarlo debe tomar un frasco o recipiente, cubrir con él al escorpión y pasar por debajo del animal una revista o lámina de cartón e inmediatamente tapar el frasco.

Cuando se utiliza estimulación eléctrica para "ordeñar" las glándulas de un escorpión se obtiene una cantidad de veneno que oscila entre 0.006 mg hasta 2.0 mg. El promedio que poseen es comúnmente menos de 0.5 mg y quizás inyecten menos de esta cantidad en condiciones naturales.

 

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