SEGUNDO SELLO.- Apocalipsis 6:3-4 "Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada". Millones de personas morirán por este juicio. Este jinete provocará guerras en casi todo el mundo, rumores de guerras, pleitos entre una nación y otra.
TERCER SELLLO.- Apocalipsis 6:5-6: "Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decían: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite y el vino". Los alimentos serán racionados y caros. El salario de un día (un denario) sólo alcanzará para comprar un kilo de trigo y no más. La gente comerá un día y un poco de algo y otro día otro poco de otra cosa. El aceite estará al alcance de los ricos, principalmente de los seguidores de la bestia, así como el vino.
CUARTO SELLO.- Apocalipsis 6:7-8: "Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la Tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con fieras de la Tierra". La muerte y el Hades siempre van de la mano; una matando y el otro recibiendo las almas en el infierno. Este jinete acaba con la vida de la cuarta parte de la humanidad con hambre, espada, con mortandad y fieras. Las pestes y el hambre, son las armas de este jinete.
QUINTO SELLO.- Con este sello Dios nos revela que las personas que aceptaron a Cristo en la tribulación y murieron, están en el Cielo, bajo el altar, esperando que muchos otros mueran y se complete el numero de ellos. Apocalipsis 6:9-11: "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por la causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuando, Señor Santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansarán todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el numero de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos". Estas almas serán resucitadas al final de la tribulación que durará siete años. Ellos ya están viendo a Dios cara a cara, ya están disfrutando de la eternidad con el Señor. La alabanza que sale de sus corazones es de gratitud por la salvación y por el gozo de estar en el cielo. "Por causa de la Palabra", quiere decir por predicar la salvación en Cristo.
SEXTO SELLO.- Apocalipsis 6:12-17: "Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida con un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escóndenos del rostro de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿Y quién podrá sostenerse en pie?".
Este juicio nos habla de un terremoto tan grande que provocará derrumbes y erupciones de volcanes, el polvo, la ceniza y el humo cubrirá la tierra de tal manera que casi no brillará el Sol y la luna se verá roja. "Los cielos serán conmovidos". Habrá lluvia de meteoritos cayendo a la tierra, las islas se removerán y los montes caerán, etc. En fin, este juicio será de los más terribles, pero aún así muchos seres humanos no se arrepentirán, aunque sabrán que es Dios quien está enviando estos juicios. Con este sello son seis los eventos contra la humanidad, como podemos observar si leemos.
Antes de abrir el séptimo sello, Dios nos regresa al principio de la tribulación, es decir, después del arrebatamiento, para hacernos ver que los ángeles que detienen los cuatro vientos de la Tierra, se esperarán hasta sellar a los siervos de Dios. Apocalipsis 7:1-3: "Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían a los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios".
Los cuatro vientos son vientos de destrucción y muerte para todo lo que tiene vida sobre la tierra y el mar, con terremotos, enfermedades, hambres y guerras. En este momento sellarán a los 144,000 judíos por el mundo entero, ellos predicarán el evangelio por amor a Cristo, sin miedo a la muerte, porque Dios es poderoso para guardarlos, para que lleguen vivos al final de la gran tribulación. SEPTIMO SELLO.- Apocalipsis 8:1-2: "Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas". Con la apertura de este séptimo sello, Dios esta anunciando siete plagas o juicios peores que los anteriores, de ahí el silencio en el cielo. Si los sellos hacen énfasis en los juicios sobre los seres humanos, las primeras cuatro trompetas lo hacen sobre la naturaleza y las últimas tres para castigar a todos los hombres del mundo que rechazan la salvación.
En la tercera parte del mar convertida en sangre, mueren todos los seres vivos, aún los hombres que navegan por ellas, pues sus naves se destruyen. "La montaña" es un asteroide grande que caerá en el mar y provocará maremotos que destruirán ciudades enteras.
TERCERA TROMPETA.- Apocalipsis 8:10-11: "El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas".
Esta estrella envenena los ríos y fuentes en la tercera parte del mundo. Este veneno será mortal para el hombre y animales que beban el agua envenenada.
CUARTA TROMPETA.- Apocalipsis 8:12: "El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciere la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche".
Con este juicio se cumple lo que Jesucristo dijo en el Evangelio según San Lucas, que habría señales en el sol, la luna y las estrellas y que muchos morirán sólo por el temor y el pánico. Ahora un resumen del caos sobre la tierra ocurrido hasta aquí. La cuarta parte de la humanidad ya murió. La tercera parte de los árboles esta destruida, lo mismo la hierba y la tierra. La tercera parte de los seres del mar ha muerto, la tercera parte de la flota mundial esta destruida. La tercera parte del agua en el mundo no se puede tomar y la luz del día y de la noche se ha reducido una tercera parte. Los alimentos han escaseado enormemente, el granizo destruyó el campo. Dios ha destruido parte del sol y de la luna, símbolos de la fidelidad de Dios. QUINTA TROMPETA.- Antes del toque de la quinta trompeta un ángel anuncia tres "ayes", uno por cada toque de trompeta que faltan. Estos nos dice que aún faltan los tres peores y más grandes juicios sobre los hombres que moran en la tierra, los "ayes", son expresiones de dolor por la humanidad, por lo espantoso y terrible de los juicios. Apocalipsis 8:13: "Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!" Apocalipsis 9:1-12 "El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol. Sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.
El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas; tenían cabellos como cabellos de mujer; sus dientes eran como de leones; tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla. Tenían colas como de escorpión, y también aguijones; y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses. Y tiene por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión.
El primer ay pasó; he aquí, viene aun dos ayes después de esto".
La estrella que cae es el diablo y abre el abismo, de donde salen millones de demonios parecidos a langostas, y su rey es Apolión, que quiere decir destructor. El tormento por su picadura será dolorosísimo, tanto que desearán morir, pero no podrán y aun así los hombres no se humillarán ante Dios. La necedad siempre ha llevado al hombre a rechazar a Dios.
SEXTA TROMPETA.- Segundo ay. Apocalipsis 9:13-21: "El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaban delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran rió Eufrates. Y fueron desatados los cuatro ángeles que están preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. Por estas tres plagas fue muerta la tercer parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de sus bocas. Pues el poder de los caballos estaba en sus bocas y en sus colas; porque sus colas semejantes a serpientes, tenían cabezas y con ellas dañaban. Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y alas imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, los cuales no pueden ver ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios; ni de sus hechicerías, ni de sus fornicaciones, ni de sus hurtos".
A pesar de que el hombre sabrá que Dios está atrás de todos estos juicios no se arrepentirá, ni dejará su idolatría, ni su maldad. Siguen adorando lo equivocado, a los demonios. El hombre adora las cosas que el mismo hombre ha creado, como las imágenes que se hacen en una imprenta o las que hacen los escultores, pero no adoran al Dios que hizo los cielos y la tierra. Al Dios Todopoderosos, los hombres lo comparan con imágenes de hombres, que donde los colocan, ahí se quedan, nunca se mueven porque no tienen vida. A estos adoran los seres humanos. Contra ellos son los juicios. Con los juicios hasta esta trompeta y los sellos, ya ha muerto más de la tercera parte de la humanidad. Amigo lector, si estás leyendo esto antes de la tribulación, tal vez pienses que todo esto es ficción, pero no es así. Estamos hablando de lo que Dios ha dicho que pasará. Dios no miente, con seguridad vendrá lo que de ante mano anunció. Y si ya sucedió y te quedaste, entonces estas siendo testigo de todos estos terribles juicios, por lo que te ruego en el nombre Dios, que te arrepientas de tus pecados y le pidas perdón a Dios y acepta a Cristo como tu Salvador personal, invítalo a vivir en tu corazón para vida eterna. Si por la misericordia de Dios ya llegaste hasta este evento, no lo pienses más, en cualquier momento puedes morir y abrir tus ojos en el infierno, pues el tercer "ay" es mucho más terrible que todos los juicios pasados: pues el diablo es arrojado del cielo y viene con gran ira para destruir y matar a quienes no le adoren, y a quienes no se dejen poner la marca de la bestia. Razonemos un poco, si el diablo que hasta aquí esta "de buenas", ¿qué no hará cuando venga a la tierra con gran ira? No olvidemos, que el diablo quiere acabar con todos los seres humanos. Con el toque de la séptima trompeta, se anuncia el inicio de la segunda parte de la tribulación, la propiamente llamada la gran tribulación, y durante ella los más graves espantosos juicios contra los habitantes del mundo. Aun faltan tres y medio años.
Después del toque de la séptima trompeta, todo empeorará; pues el diablo y millones de sus ángeles, que son demonios, traen todo tipo de maldad para destruir a los humanos. La crueldad es uno de sus pasatiempos. Esto ocurre a la mitad de la tribulación, han pasado tres y medio años después del arrebatamiento de la iglesia de Cristo. A solo unos pocos días, antes de terminar la primera mitad de la tribulación. El anticristo mata a los dos testigos de Dios. Y pocos días después él es matado también. El diablo lo posee y lo resucita. Muchos hombres y mujeres lo alaban y lo adoran como Dios. Por razón de su resurrección creen que es el Mesías, y exclaman diciendo: "¡Quién como la bestia!" .No saben que la resurrección del anticristo es por obra del diablo. El falso profeta le manda hacer una imagen, la cual habla por sí misma. Esta imagen, se cree, que será colocada en el nuevo templo de Salomón, en Jerusalén; donde se sentará el mismo anticristo como Dios, para que lo adoren como a Dios. La imagen ordena matar a todos los que no adoren al anticristo. El falso profeta también exige que el mundo adore a la bestia, al anticristo.
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