LA VERDAD SOBRE LA NAVIDAD

compilado por: rosendoelim@yahoo.com.mx

1. UNA TÍMIDA TREGUA

Con el mes de diciembre, llega una época en que al ser humano se le despierta una especie de ternura reprimida una tímida tregua en el afán cotidiano, para abrazar al prójimo desearle algo bueno, enviarle una felicitación escrita hacerle un regalo y olvidar las diferencias. Todo esto, por unos cuantos días, en que el hombre celebra algo que desconoce: La Navidad.

El hombre no puede ocultar un hecho real: Dios visitó esta tierra como estaba profetizado por Miqueas hace 27 siglos: “He aquí, Dios sale de su lugar, y descenderá y hollará las alturas de la tierra. Y se derretirán los montes debajo de Él y los valles se hendirán como la cera delante del fuego, Como las aguas que corren por un precipicio. Todo esto, por la rebelión y los pecados del hombre...” (Miqueas 1:3-5). Y la Palabra se cumple; Hace 20 siglos el apóstol Juan testifica: “Y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como la del Unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:4) Juan dio testimonio de El. Y todo ocurre, como estaba escrito. Otro profeta, Isaías, dijo como ocurriría: “He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel” (Isaías 7:14) “y el principado es sobre su hombro y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Isaías 9:6), Y esa palabra se cumple. Mateo relata: “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: “He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamarás su nombre Emmanuel, que traducido es “Dios con nosotros” (Mateo 1:25)

No es desconocido para todos esta realidad, aunque el polvo del tiempo se ha encargado de ocultar algunos detalles, para la mejor compresión de lo que el hombre celebre y la forma en que lo celebra. No todos lo entienden, pero lo celebran. Pocos conocen el significado profundo de esta venida, pero lo celebran. Y así comenzó una costumbre que en el devenir de los siglos, se hizo ley: “hay que celebrar el nacimiento del Hijo de Dios”. ¿Cuándo? ¿En qué fecha nació Jesús? Nadie podría determinarlo con exactitud pero la costumbre y la tradición le fijaron distraídamente una fecha, y todos se tienen que sujetar a ella.

2. UN PRETEXTO MUNDANO

Navidad es una palabra que viene de latín “navitatem” que significa Natividad o Nacimiento. La costumbre hizo un apocope de navidad y se adopto “navidad”. La palabra navidad, en este tiempo es un buen pretexto para divertirse, para hacer negocios, para vacacionar y, en la mayor parte de las veces, para pecar, esta celebración distrae al hombre del significado profundo que tiene el nacimiento más notable que hayan ocurrido en toda la humanidad, desde que el mundo fue creado: el Advenimiento de Dios, hecho carne, sobre la tierra.

Este significado le fue revelado a José, un carpintero de Nazareth, en sueños por el ángel del Señor. El ángel le dijo en sueños: “No temas recibir a María tu mujer porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es” (Mateo 1: 18-20)

3. EL VERDADERO SIGNIFICADO

La revelación de la navidad no se hizo esperar, el ángel de Señor, le anunció a José, palabras que el hombre de hoy debería tener bien presente: “... y llamarás su nombre Jesús, porque EL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS” (Mateo 1:21)

En esta última frase está el sentido completo de la navidad, o nacimiento de Jesús; la razón del glorioso advenimiento en carne, a través de Jesús, de la segunda persona de la Trinidad santa del Dios Altísimo: EL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS. ¿Es esto lo que el mundo celebra en la época decembrina? Porque el único motivo para que el hombre haga fiesta, tenga su mayor gratitud hacia Dios y se regocije con su familia, vecinos, compañeros de trabajo o escuela, o amigos, es ése: “El salvará a su pueblo de sus pecados”. Si no es este el propósito de la celebración de Navidad cualquier fiesta carece de sentido y se convierte en una celebración netamente pagana.

Si usted celebra de esta manera la navidad, siendo parte de Su pueblo y usted ha sido redimido de sus pecados por EL, seguramente usted se regocija cada navidad porque entonces, sus tarjetas, adornos, regalos, fiestas, cena, todo, tiene como centro, como fundamento. La misma idea central: “El salvará a su pueblo de sus pecados”.

4. HAY ENGAÑO

¿Acaso los centros comerciales, los restaurantes, los sitios públicos, los medios masivos de comunicación, los hogares y las iglesias, celebran que Jesús vino a este mundo para salvar a su pueblo de sus pecados? Mas bien el mundo produce una imagen apocalíptica: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo y albergue de toda ave inmunda y aborrecible, porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación y los reyes de la tierra han fornicado con ella y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites” (Apocalipsis 18:2-3) Esto es lo que se mira por doquier: Los comerciantes, los mercaderes de la tierra [comercios y emporesas] se han enriquecido con la potencia de sus deleites, y han olvidado u ocultado lo que Jesús produce con su advenimiento en la vida del hombre, pero eso sí, sacan jugosas ganancias.

En realidad No hay un solo vestigio en la Biblia, porque Jesús no ordena celebrar su cumpleaños, ni su nacimiento, sino su muerte, y esto si lo celebraba la iglesia de los Hechos de los Apóstoles. Porque estaba escrito: “Haced esto en memoria de Mí” (Lucas 22:19)... “. Así pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga”, dejo escrito el apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios (11:26). 2ª Cor. 4:10, 1ª Tes 4:14, 1ª Cor 1:23, etc., Por tanto, mientras el Señor Jesucristo no venga por segunda vez a juzgar a su pueblo, los cristianos, celebramos y celebraremos la Cena del Señor. Es una orden, Motivo: Anunciar su muerte y su resurrección, no su nacimiento. La razón es muy clara: Con su muerte en la cruz del calvario SU PUEBLO recibe SALVACIÓN Y EL PERDÓN DE SUS PECADOS. Por eso manda anunciar su muerte, no su nacimiento. Por eso también el Libro del Eclesiastés afirma: “Mejor es el día de la muerte, que el día del nacimiento” Eclesiastés 7:1.

5. MOTIVO DEL CAMBIO

Uno se pregunta, si la iglesia de Jesucristo celebraba todo acorde al plan de Dios y a la orden directa de Jesús, ¿por qué la Iglesia que asegura la sucesión en el mundo, no celebran igualmente y no obedecen el mandato divino? En el año 354 d.C. el obispo Liberio, de Roma, ordenó que el 25 de diciembre, se celebrará como el día del nacimiento de Cristo. La Biblia no dice esto, pero este hombre no solo inventó la fecha sino que obligo a celebrarla. Debió tener un propósito. Ese día ya lo veneraba la Roma pagana: era el 25 de diciembre la antigua “Fiesta del solsticio de invierno”. La fiesta de Saturno o saturnalia que data de la tradición babilónica y que recordaba esencialmente a Mitra. el dios sol, en el día de su nacimiento.

Se decía que Mitra, Baco, Adonis, Orus, Osiris, Júpiter, Hércules y Tamuz, hijo de Nimrod , habían nacido en la misma época invernal, conocida hoy como Navidad. Por supuesto, en esos días esta fiesta se celebraba de la manera más degenerada e inmoral. Fue una de las celebraciones que más desprestigió a Roma, desde los primeros siglos. De ahí nació la idea de unir el nacimiento de esos “dioses”, al nacimiento de Cristo, herencia que padecemos hasta el día de hoy, sin embargo la palabra nos declara lo siguiente: “Porque el SEÑOR vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible que no hace acepción de personas ni acepta soborno [...] Destruiréis completamente todos los lugares donde las naciones [...] sirven a sus dioses: sobre los montes altos, sobre las colinas y debajo de todo árbol frondoso [...] Cuídate de no caer en una trampa imitándolas , y de no buscar sus dioses, diciendo: “¿Cómo servían estas naciones a sus dioses para que yo haga lo mismo?” No procederás así para con el SEÑOR tu Dios, porque toda acción abominable que el SEÑOR odia ellos la han hecho en honor de sus dioses; [...]” (Deuteronomio 10:17; 12:2,9,30,31) (LBLA)

6. LA “SATURNALIA”

En Babilonia esta fiesta a Saturno tenía como característica un gran libertinaje y borracheras que no distan mucho de las celebraciones navideñas del siglo presente. Tenía también dos detalles típicos que llaman poderosamente nuestra atención. La enciclopedia Encarta ® menciona de la navidad: “De esta manera seguía la política de la iglesia primitiva de absorber en lugar de reprimir los ritos paganos existentes, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno y la llegada de la primavera. La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el Saturnal romano, del 17 al 23 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones [¿algún parecido?] y banquetes. Al mismo tiempo, se celebraba en el norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el sol brillara con más fuerza. Una vez incorporados estos elementos, la Iglesia añadió posteriormente en la edad media el nacimiento y los villancicos a sus costumbres. En esta época, los banquetes eran el punto culminante de las celebraciones. Todo esto tuvo un abrupto final en Gran Bretaña cuando, en 1552, los puritanos prohibieron la Navidad. Aunque la Navidad volvió a Inglaterra en 1660 con Carlos II, los rituales desaparecieron hasta la época victoriana”

Primeramente, se usaban árboles de pino, por doquier, para representar el calor del nuevo nacimiento del dios sol. En forma de fuego (libro “El hombre y sus dioses”). Esto se basaba en una antigua leyenda babilónica. Durante una noche, un árbol verde se desarrollo de un tronco muerto. Esto hablaba de que el dios sol Nimrod (tronco seco), reencarnaba en Tamuz (árbol verde) cuando su madre Semiramis lo daba a luz en esa noche. Las leyendas se propagan con los años. Y ésta, Llegó a ser dominio entre druidas y egipcios. Fue adoptada por Roma, la que colgó al árbol, entre otra cosas, cerezas rojas que después fueron bolas brillantes (esferas), como símbolo del dios sol... y esto fue incorporado a la celebración de la navidad hasta el día de hoy. Cabe hacer notar que la Biblia no admite que se de culto, ni a Dios ni a nadie al pie de árboles. En la ley mosaica está escrito: “Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredasteis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso..” (Deuteronomio 12:2). Los profetas advirtieron: “Y sabréis que yo soy Dios, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas las cumbres de los montes; debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encinta espesa, lugares donde ofrecieron incienso a todos sus ídolos. Y extenderé mi mano contra ellos y donde quiera que habiten haré la tierra mas asolada y devastada que el desierto hacia Divlat y conocerán que yo soy Dios” (Ezequiel 6:13-14) “¿Me postraré delante de un tronco de árbol?” (Isaías 44:19) “Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; pues un leño del bosque es cortado, lo trabajan las manos de un artífice con la azuela; con plata y oro lo adornan, con clavos y martillos lo aseguran para que no se mueva “Jeremías 10:3 (LBLA)

7. LOS REGALOS QUE SE PONEN DEBAJO DEL ÁRBOL.

Otra segunda cosa curiosa, la menciona Tertuliano como parte de la saturnalia romana; hacer regalos, costumbre oriental, que heredamos hoy más que nunca, de esa bacanal pagana. Si miramos la historia, Roma adoptó el intercambio de regalos en recuerdo de los dones que los magos presentaron a Jesús. Sólo que los magos, no hicieron esos regalos con motivo del nacimiento, pues en esas fechas José, María y el Niño, ya vivían en “su casa”, como lo asienta Mateo (Mateo 2:11): “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María y postrándose lo adoraron , y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes, oro, incienso y mira”. De modo que “dejaron”, no intercambiaron regalos. Es por eso que Herodes “[...] al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos” (Mateo 2:13) para ese entonces Jesús ya tenia alrededor de dos años y en consecuencia ya no estaba en Belén a causa del censo. “No plantarás para ti Asera de ninguna clase de árbol junto al altar del SEÑOR tu Dios que harás para ti” (Deuteronomio 16:21) (LBLA) Este pasaje nos habla claramente que a Dios no le gusta que incluyamos un árbol dentro de los sitios donde lo adoramos.

“Una multitud de camellos te cubrirá, camellos jóvenes de Madián y de Efa; todos ellos vendrán de Sabá, traerán oro e incienso, y traerán buenas nuevas de las alabanzas del SEÑOR” (Isaías 60:6) (LBLA) “Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él” (Mateo 2:3) (LBLA) “Herodes entonces, cuando se vió burlado por los magos, se enojo mucho, y mando matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, confórme al tiempo que había inquirido de los magos” (Mateo 2.16) No solo Herodes se turbó sino toda Jerusalén. En Israel se esperaba al Mesías. Las personas en vez de alegrarse se turbaron. ¿Por qué? Primero porque no anhelaban ningún cambio sino que se conformaban con la tradición y segundo por el impresionante desfile de los camellos que llegaron, recordemos que Jerusalén era desde entonces capital de los judíos y por lo tanto una ciudad grande, y asimismo de tal magnitud era la caravana que llego.

8. ¿DICE LA BIBLIA LA FECHA EXACTA DEL NACIMIENTO DE JESÚS?

La fecha del nacimiento del Redentor del mundo, puede determinarse si se escudriña la Biblia; Lucas 2:8, habla del ángel que hizo el anuncio a los pastores “que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño”. Pero bien sabemos que aún hasta el día de hoy, en Israel, los pastores no hacen esto en invierno, sino en otoño, “La oveja es fundamentalmente animal de pastoreo [...] en la época del Nuevo Testamento a menudo se guardaban las majadas bajo techo, para protegerlas de las lluvias del mes de noviembre hasta la pascua, y se las alimentaba con paja y cebada”[DOUGLAS, J. D., Nuevo Diccionario Biblico Certeza, En Animales de la Biblia]. La Biblia da suficientes datos para determinar el nacimiento del precursor de Jesús: Juan el bautista, y todos sabemos que Juan nació seis meses antes que el Señor. Para ello basta comparar un calendario hebreo con un calendario romano. Todo calendario se establece por las normas astronómicas (solsticios y equinoccios) y el calendario hebreo se basa por el ciclo de la agricultura y el sistema de fiestas religiosas. El año hebreo principia en el mes de Nisan, esto es en primavera, mientras que el calendario romano, en enero al finalizar el invierno.

El año hebreo religioso según puede advertirse, desde el primer libro de Crónicas fue dividido en 24 quincenas o suertes, dentro de cada una de las cuales, los sacerdotes debían servir y ministrar en el templo. Cuando vemos al padre de Juan el Bautista, Zacarías, ministrando el templo, en la sucesión del sacerdocio de Aarón, el Evangelio cuenta. “Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías. De LA CLASE DE ABIAS...” (LUCAS 1:5). La clase de Adías, por el Libro de las Crónicas, (1 Crónicas 24:5,10) “Así fueron divididos por suerte los unos y los otros; porque eran funcionarios del santuario y funcionarios de la casa de Dios [...] la séptima a Cos, la octava a Abías” Podemos ver que le tocaba su turno en la octava suerte (octava quincena) en el mes hebreo de Tamuz. Figura 1

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El evangelio continúa el relato: “Y cumplidos los días del ministerio de Zacarías, se fue a su casa. Después de aquellos días, concibió su mujer Elizabeth...” (Lucas 1:23-24) Podemos advertir que Juan fue concebido en el mes de AB (segunda quincena de julio). Contando nueve meses de gestación, Juan nace en el mes de Nizán, al comienzo de la primavera (marzo – abril). Fig 2

La escritura dice que María concibe a Jesús, seis meses después de la concepción de Juan. Fig. 3 (Lucas 1:26 y 36)

Mirando el calendario, podemos deducir que María concibe a Jesús, en el mes de Tebet. “ Y he aquí tu parienta Elizabeth, ella también ha concebido hijo en su vejez, y éste es el sexto mes para ella...” (Lucas 1:36) Si Jesús es concebido seis meses después que Juan, contando nueve meses de gestación, el calendario nos dice que Jesús nació en el mes hebreo de Tisri (Etanim, en su nombre antiguo), o sea al final de septiembre o primera quincena de octubre), O sea que el Señor no nació en invierno, sino en el otoño.

PAGANISMO VS. CRISTIANISMO

Los esfuerzos de Roma de unir al paganismo con el cristianismo, sin respetar al Señor, e igualándolo a los dioses creados por los hombres tiene su origen en la antigua Babilonia. Sin que nadie se haya atrevido oficialmente a denunciar la verdad de los hechos y cambiar las cosas. Por eso el Señor Jesucristo, comento: “Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de Mi, pues en vano me honran enseñando como doctrinas, mandamientos de hombre” (Mateo 15:8-9).

¿QUÉ DEBE HACER EL CRISTIANO?

Un cristiano de este tiempo, no puede abominar la Navidad, bajo pretexto de ser herencia pagana, por que no se puede tapar el sol con un dedo, ni puede, como el avestruz ocultar la cabeza de la realidad que se vive. Lo que sí puede hacer el cristiano es aprovechar la ocasión de la celebración mundana de la saturnalia de este tiempo, para llevar al incrédulo, o al religioso neófito, al verdadero significado y al entendimiento de la navidad. Al cambio de una saturnalia de una navidad. Y esto, porque “Él salvará al pueblo de sus pecados”.

Si el hombre del mundo no usa la salvación que es por Jesucristo, y se libra de sus pecados, en vano nació Jesús, y en vano celebran la fiesta. ¿Cuándo debe de celebrarse la Navidad?

Queda pendiente al cristiano de este siglo, saber cuando debe celebrar esta navidad, ¿en diciembre?. ¿en septiembre?. ¿en octubre? ¿debe mover al mundo a un cambio la fecha? Es evidente que el cristiano (no religioso) no es legalista; y el cristiano no celebra un fecha celebra un HECHO. “Y aquel Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros [...]... porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia” (Juan 1:14 – 16).

¿Qué debe rechazar el cristiano? El cristiano no abomina la navidad, abomina la expresiones mundanas de la saturnalia:

Feliz navidad es feliz nacimiento. Que este diciembre próximo podamos decir a muchos “ Feliz nacimiento espiritual”, por que Jesús aun esta vivo, y aun esta pendiente del arrepentimiento de usted, para salvarle de sus pecados, porque ...

“ÉL SALVARÁ AL PUEBLO DE SUS PECADOS”

El presente estudio es una recopilacion, no es creación original, pero esperamos les aporte VIDA en CRISTO JESÚS

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