El misterio de Lucifer
El universo siempre misterioso e insondable. Tan grande y majestuoso. O tal vez,
nosotros tan pequeños e insignificantes. Universo relativo y cambiante. En la
comparación se gana, pero también se pierde. ¿Somos mejores que algo? ¿Somos
peores que otros seres? La eterna pregunta. ¿Que somos? ¿Quienes somos dentro de
un cosmos infinito?
Antes del despertar del universo no existía nada, lo absoluto dormía una vez mas
envuelto en sus eternas vestiduras. El primer rayo de la mañana surgió de entre
las tinieblas y encendió los mundos, su fuego ilumino cada uno de los rincones
del espacio. El aliento del Eterno se expandió por todo el espacio y la vida se
desplegó una vez mas en el eterno retorno de todas las cosas.
Hoy comprendemos que el nacimiento del Universo se produjo a trabes de una gran
explosión que originó los mundos y las estrellas. El Universo entero está en
continua expansión, es el aliento de Dios que se expande al igual que nosotros
en menor escala, cuando exhalamos el aire expandimos ese aliento contenido en el
interior. Esa es la figura. Algún día Dios inspirará nuevamente y será el día en
que todo volverá a dormir por las siete eternidades, hasta que vuelva exhalar y
todo vuelva otra vez.
Tratar de comprender la naturaleza del universo no es una tarea fácil para la
razón que busca razones para apoyar otra posible razón. Es igual que tratar de
entender a Dios con la razón finita y limitada de seres humanos. A Dios no se lo
puede entender. Nuestra razón no abarca su totalidad, la mente humana es una
sola de las siete llaves que el espíritu posee. Y como tal tiene su anverso y
reverso. Colocar mal una llave en una cerradura puede provocar la inutilización
de la llave o de la cerradura. Para acceder a los conocimientos superiores no
existe en el mundo otra regla que aquella que nos legaron los antiguos sabios.
Es esa regla de todo aspirante a los poderes espirituales:
SABER - QUERER - OSAR Y CALLAR

En estas escuetas palabras se encuentran contenidas la dirección del
aprendizaje. El uso de la mente y la razón es solo una guía. Constituye un
poder, pero no puede dominarlo todo. Es un error enorme creer que solo la razón
puede desentrañar todo el misterio universal. Otros atributos humanos que no son
tenidos en cuenta a la hora del saber tienen la capacidad de abrir puertas que a
la razón le esta prohibido o simplemente no se ajustará jamás. Cada cosa en su
tiempo y en su justa medida armoniza los aspectos y se logran resultados
mayores. El poder de la razón hace que el mundo muestre tan solo un lado de la
realidad. Realidad que a veces se desvanece para dar paso a una visión diferente
del universo pseudo conocido. Es entonces cuando la razón cree alucinar. Cree
que algo anda mal en la maquinaria en la que está inserta, que ese ser humano
está volviéndose loco. Pero por suerte no puede eliminar el resto por mas que lo
niegue, a lo sumo terminará autodestruyéndose con el fin de no ver una realidad
que no comprende.
Escritos muy antiguos se conservan en el mundo. Restos de civilizaciones
milenarias se encuentran aun hoy en día para dar testimonio de un saber al que
todavía la humanidad actual no ha llegado y tal vez le cueste mucho sacrificio y
años alcanzar. Se cree que cuando alguien encuentra una tumba, una pirámide, un
tesoro para nuestros ojos ha encontrado algo de un pasado remoto. Cuando en
verdad ha hallado un indicio, una señal para encauzar nuevamente una nueva
dirección, se ha revelado un sentido que señala un sendero hacia el futuro.
Vamos hacia donde otros seres con conciencia ya fueron millones de años antes
que nosotros, nos precedieron en el camino y dejaron alguna chuchería como señal
disfrazada. Tan sagaces como cuando intentamos darnos a entender sin dar mayores
indicios ya que esperamos mas del trabajo del otro por su propio bien que el que
nosotros estamos dispuestos a hacer para fama personal.
El comienzo del universo es un misterio que los científicos actuales tratan de
develar a trabes de enormes telescopios y robots tanteando arenas de planetas.
Buscan una señal, una luz en las perdidas tinieblas. Buscan el principio del Big
Bang, la Gran Explosión que dio origen al universo mismo, buscan, sin saberlo a
ese rayo de la mañana, del despertar, a esa luz primigenia, buscan a Lucifer.
Cuando nada existía y no había cielo ni estrellas cuando no había universo. Y lo
absoluto reposaba en la nada eterna, un rayo de luz quebró las tinieblas. Un
fuego fulgurante nació y encendió los mundos. A ese fuego primigenio se lo llamó
Lucifer, que significa "el que porta la luz" o "el que trae la luz" Lucifer fue
la primera manifestación de Dios saliendo de su letargo. Es el primer ángel que
tuvo como misión encender la chispa primera que dio luz al universo. Su misión
se remite a eso: encender el fuego. Pretender asumir otras misiones no le
corresponde. Ese fuego primigenio continua en el universo encendiendo y
expandiéndose, pues el universo aun esta en expansión. Quienes buscan con la
razón encontrarán una explicación desde su formación pero no lo comprenderán. El
día que encuentren ese fuego primigenio, abr una confusión mayor en las mentes
racionales, pues no podrán entender sus designios, sabrán de una fuerza que los
puede aniquilar tan solo con un breve chispazo. Y tendrán que reconfigurar su
rumbo. Tendrán que aceptar y callar. Lucifer fue la primera creación de Dios y
como tal tiene un rango muy elevado y está fuera del alcance de la comprensión
humana. Es a Dios a quien le corresponde juzgarlo y no a los seres humanos.
Recuerden que así como ciertas Dominaciones, Potestades y Virtudes no están al
servicio de los humanos, el ángel Lucifer tampoco lo está, en absoluto. Tratar
de hacer contacto con este ángel es un error muy grande y que se puede pagar muy
caro. Su misión no se detiene y el fuego que maneja es algo incomprensible para
los humanos u otras conciencias.
Mucho se asocia la figura de Lucifer con la del Diablo. Esta es una asociación
obligada de algunos partidarios de religiones nacidas en la confusión de los
primeros tiempos del presente milenio ya que se tenia que discernir entre el
bien y el mal. La figura de Lucifer por su controvertida misión se asocio al
espíritu del mal, pero estudiando las religiones antiguas, mucho mas que las
occidentales encontramos que este ángel esta fuera del espacio y el tiempo de la
razón humana. El fuego siempre despertó reverencia y temor entre las poblaciones
antiguas y por que no actuales. La luz puede iluminar a quien se sirve de ella
con fines medidos pero puede fulminar a quien se abusa. La función primaria del
fuego es la de crear y la secundaria de iluminar. Estas funciones pueden traer
salvación pero también destrucción. La figura del diablo se asoció entonces a la
de Lucifer como ángel caído, como entidad que se reveló ante Dios como su
contraparte. Pero como caudillo de las tinieblas no es Lucifer ya que el mismo
no podría ser nunca entonces portador del fuego y de la luz. Sucedió que en el
despertar del universo Dios dic la orden a las almas de salir de su letargo y
poblar los mundo y trabajar su conciencia para engrandecer el saber universal,
hubo una parte de esas almas que quisieron continuar durmiendo en el seno del
Señor, como cuando uno duerme placidamente en una habitación a oscuras y lejos
de los ruidos. La otra parte de las almas quisieron cumplir con el mandato y se
dispusieron a trabajar en los mundos. Hubo una guerra en el cielo entonces. Las
almas que estaban dispuestas a cumplir con la orden de Dios estaban a las
ordenes del Arcángel Miguel, mientras que las almas rebeldes estaban a las
ordenes de un Arcángel rebelde de nombre Shaitan y mas tarde llamado Satán o el
adversario. La lucha se desato y duro mucho tiempo. Ganaron las huestes que
estaban a las ordenes de Miguel, mientras que la otra parte, que en el total
representaba la tercera parte de las almas tuvieron que resignarse y llegar de
mala gana a los mundos y trabajar para encontrar verdaderamente el sentido con
mucho sacrificio y una constante rebeldía que aun hoy se puede apreciar en el
obrar de algunos seres. Quienes buscan desesperadamente llevar a todos los seres
nuevamente al seno de Dios sin cumplir con la obra. Por eso desprecian la tierra
y a los hombres y fundan nuevas creencias que confunden a todos.
Se menciona que fue Lucifer el caudillo que se rebeló ante el mandato divino,
pero en verdad eso sería confundir mas sobre el asunto. A Lucifer le
correspondió llevar la primera luz de la mañana y esa es su misión. No se puede
mencionar como ángel caído ya que aún está encendiendo las nuevas luces del
universo y está muy ajeno de las discusiones humanas. En tanto que el adversario
puede que esté presente en todos los lugares donde pueda y sobre todo, en este
mundo.