
E N C A N I N O S
La nutrición adecuada es una parte integral de la buena salud. Con los nutrientes apropiados, en las cantidades correctas, el cuerpo de su cachorro puede construir metabolitos, reparar tejidos como músculo y hueso así como fortalecer el sistema inmunológico. Comer en exceso o demasiado poco de ciertos nutrientes puede hacer a su mascota más susceptible a muchas enfermedades. Se ha comprobado que algunos alimentos pueden causar problemas de salúd y deben ser evitados. Estos alimentos incluyen el chocolate, cebollas, leche y subproductos lácteos y las sobras de la mesa. Un alimento elaborado a base de un solo ingrediente, tales como aquéllos de pura carne o de pollo, también pueden causar problemas de salud a su mascota, porque no proporciona el balance adecuado de nutrientes que su perro necesita.
El alimento correcto.Mucho de lo que se ha aprendido en materia de nutrición humana también puede aplicarse al campo de la nutrición de su mascota. Por ejemplo, se sabe que hay riesgos relacionados con un alto consumo de sodio y grasa. A pesar de saberlo, muchos productores de comida para mascotas siguen agregando mucha sal o grasas al alimento, tratando de mejorar así su sabor. Otros alimentos preparados contienen cantidades inapropiadas de fósforo, calcio o magnesio. En el mercado hay algunos alimentos que contienen niveles controlados con precisión de todos los nutrientes, incluyendo el fósforo. Los nutriólogos veterinarios opinan que lo que Usted puede hacer para tener una mascota saludable es alimentarla con alimentos bajos en fósforo como parte de un programa completo de cuidados preventivos. Se debe dar el suficiente alimento que cubra sus necesidades energéticas. La cantidad de alimento debe ajustarse para mantener el peso corporal óptimo. Las cantidades necesarias varían de acuerdo a la edad, talla, nivel de actividad, temperamento, ambiente, estado reproductivo y nivel de salud. Las mascotas adultas que se alimentan por lo menos dos veces al día se desarrollan mejor y piden menos. Algunos dueños de perros los alimentan al gusto de la mascota (dejando comida en el plato durante todo el día), pero en la mayoría de las mascotas esto los conduce a la obesidad y problemas en el desarrollo óseo durante el crecimiento. Si Usted desea que se le realice el balanceo de una dieta a su mascota con base a su edad, etapa de vida, peso y actividad zootécnica, comuníquese al :
Cuánto debe comer y con qué frecuencia.

Cel:722-30-74-447.
Sinceramente:pM.V. Alejandro Alvarado Cruz.
Atención sólo en el Área Metropolitana

En la alimentación humana se encuentran comúnmente tres compuestos de la metilxantina, que son la cafeína, la teofilina y la teobromina. La cafeína es el compuesto más abundante en el café, el té y las bebidas a base de cola. La teobromina es la más abundante en los productos de cacao y chocolate(2). Los compuestos de la xantina actúan sobre todo en el Sistema Nervioso Central, en el Sistema Cardiovascular, en los riñones, en el músculo liso y en el músculo estríado esquelético. La teobromina actua en particular como relajante del músculo liso, dilatador de la Aa. coronaria, diurético y estimulante cardíaco.
La toxicidad de la teobromina no suele representar un problema clínico en los perros, pero el perro es extraordinariamente sensible a los efectos fisiológicos de la teobromina(3)(4). Menos de 100 gramos en un perro de tamaño mediano puede ser fatal(6). Los síntomas de presencia de teobromina en perros incluyen vómitos, diarrea, jadeos, inquietúd, mayor eliminación de orina o incontinencia urinaria y temblores musculares(5)(7).
Generalmente a los perros les gusta el sabor del chocolate y sus dueños pueden darles ocasionalmente un bombón o alimentos que contengan chocolate como golosina especial. Si la ingesta de chocolate del perro está estrictamente limitada a ésta golosina ocasionalmente, no habrá ningún peligro de toxicidad de teobromina, pero sin embargo debe considerarse otros factores perjudiciales como la caries dental (5)(6)(8)


Los productos lacteos como el queso, suero de leche y el yoghurt contienen niveles de lactosa inferiores a la leche; aunque éstos productos se pueden tolerar con mayor facilidad, también pueden producir diarreas y desequilibrios dietéticos. La mayor parte de los animales pueden tolerar y disfrutar con una taza de leche ocasionalmente, pero como ocurre con todos los suplementos, la costumbre de darles leche debe estar estrictamente limitada.
Los productos lácteos no deben utilizarse como una fuente complementaria de calcio o proteinas. El exceso de calcio en la dieta puede contribuir a desarrollar transtornos en el esqueleto en perros en crecimiento y, contrariamente a lo que se venia creyendo, no es útil para prevenir la eclampsia en las perras lactantes. Aunque los productos lácteos proporcionan proteinas de alta calidad, pueden tener deficiencias y excesos de otros nutrientes que pueden contribuir al desequilibrio dietético si se añaden grandes cantidades a una dieta de por sí adecuada. También se cree que la proteina de la leche es uno de los cuatro mayores alergenos alimentarios en los perros.
Las sobras que el animal encuentra en su plato pueden ser muy sabrosas, pero no es factible que puedan proporcionar una nutrición equilibrada. Muchas veces, los animales pueden seleccionar solamente determinadas sobras y dejar el resto, lo que decrementa la calidad de la dieta.

Si bien es cierto que los antepasados salvajes de los perros se mantenían solamente a base de carne de animales que cazaban, éstos animales consumían la totalidad de sus presas, incluyendo en primer orden, las vísceras, luego los órganos y por último los músculos.