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CAPITULO 7
El Pasado de Gaea



Gaea es un planeta puro y bien cuidado, su naturaleza es la más perfecta, la tecnologia de esos días no causaba grandes efectos crusiales y catástroficos al planeta, aún la maquinaría respetaba al 100% la hermosa naturaleza que había nacido desde los primeros días del mundo místico.  Más aún, ante su perfección los reyes de la naturaleza: los relucientes y temperamentales truenos aún gobernaban ante todo el firmamento más puro del universo; las nubes estaban unidas por completo y la perfección de un planeta estaba a punto de ser empapado por galantes gotas que deseaban ante todo ser empujadas por los vientos y derramarse a la tierra fértil que gustosa sería capaz de absorverla.
El viento que empujaba las nubes y llevaba los polen de las flores era frío, tal como lo era el otoño del mundo de la joven de la Luna Fantasma, más aunque pudiese ser capaz de comparar tales cosas no era ni el tiempo ni el momento adecuado porque aun ante su inocencia aún faltaba algunos pendientes qué aclarar y el momento preciso era ese.

¡¿Qué es eso?! - preguntaba aún bastante explorativa e imperativa la niña de cabellos rosados, había sido incorporada rapidamente, quería encontrar la respuesta "ahora" y no estar especulando cosas como lo hacia frecuentemente el joven rey que caprichoso lloraba sin saber la razón verdadera; y aun señalando con el dedo la niña esperaba la respuesta.

Merle.. me asustas - le dijo la chica de ojos verdes que no entendía para nada lo que Merle trataba de decirle con tal entonación - no entiendo a qué te refieres, ¿por qué me hablas asi? - le dijo aun más confundida por el rostro de reclamación de la joven niña-gata.

El joven Rey aun seguia en el mismo sitio tratando de acercarse más por el bajo volumen de las voces,  y tras esos momentos pudo entender el por qué la gata no había salido - ¡eres tan inteligente Merle! - penso el joven mientras agudizaba sus odios - querías estar a solas con ella para tratar ese tema ¿no es asi? ¡oh cielos! ¡tenias que ser tan vivaz! - pensaba mientras sonreia tiernamente, y al escuchar que continuaba su plática cesó de indagar y puso atención a las palabras que nacian de lo lejos.

Quiero que me expliques ¿qué es eso? - le dijo tomando su mano derecha y señalando con la más amplia cercania el hermoso anillo dorado que resaltaba en sus manos blancas -¿qué puedes decir de esto?

¡Ah! - dijo sonriendo Hitomi por lo especifico de la pregunta - ¿te refieres al anillo? ¿acaso no es hermoso? - dijo la chica mientras alzando su brazo hacia el firmamento nublado lo contemplaba con una sonrisa, pero sin saber que esas exclamaciones desagradaron del todo a Merle y a Van - este hermoso anillo me lo dio una persona que llego a amarme - dijo con un poco de agonía la joven al recordar las palabras que Ozam le dijo la ultima ocasión que lo vio: "antes de que muriera mi madre me pidió que cuando amará a una mujer de sobremanera compartierá con ella este anillo que poseyó ella desde su adolescencia, por ello ahora es tuyo" - lo siento tanto Ozam - pensaba la chica mientras miraba con melancolía y con cierto brillo en sus ojos el sencillo anillo con el más exquisito dorado.

....¿la... persona que la .. ama? - repitio en su cabeza el joven Rey Van cuando de los mismos labios y voz de la chica salieron tales palabras, su miraba bajo lentamente tratando de buscar un consuelo a todas las cosas que pasaban por su mente y abrumado por ellas sintió que había perdido todo - esto te pasa por ser tan curioso - penso el joven apretando con gran fuerza el pilar del cual se estaba ocultando.  De pronto él pudo escuchar unos pasos que provenian de sus espaldas y al mirar sin energía pudo ver que un soldado lo llamaba.

Majestad - le dijo el soldado en suave tono - tienen un mensaje para usted - termino diciendo mientras señalaba el salón principal, y siguiendo al soldado se detuvo por un momento y con una leve mirada observó la sombra de la chica de cenizos cabellos - es todo lo que quería saber - penso el joven - que te ama - y prosiguió entonces hacia el salon principal.

¡¡¡¡¡¿¿¿QUEE???!!!!! - exclamo en tono fuerte la niña de ojos azules al escuchar las palabras de su amiga - ¿estas tratando de decirme que él es tu novio? - le dijo Merle con el rostro más triste que Hitomi pudo haber notado en esa mañana.

No! - le dijo mientras la sentaba en seguida - te dije que es la persona que me ama en la tierra pero... - se detuvo un momento mientras dolorosamente recordaba - desafortunadamente y por que el destino lo proveyó asi no pude corresponderle - termino diciendo mientras miraba el anillo.

¿No es un anillo de compromiso entonces? - pregunto Merle sorprendida al escuchar las palabras más importantes pero que aun inquietaba a su mente.

¿De compromiso? Merle ¿que no sabías que los anillos de compromiso van en la mano izquierda? - le dijo Hitomi mientras le sonreia un poco por las ocurrencias de su amiga - ¡oh bueno! puede ser que aqui sea distinto, mas aun asi ¡no es de compromiso! ¿quién te dijo tal cosa?

Merle con la cara más inocente y pacificadora continuo - entonces... tu no estas comprometida... no amas a ese chico y... - se detuvo en sus pensamientos  -  el amo Van lo cree asi - quedo pensativa.

¿Pasa algo? - interrumpio la chica de cenizos cabellos con expresión interrogante por la reacción de Merle

Entonces ¿por qué lo traes puesto? si dices que no lo amas -

Es algo Merle que yo me he preguntado, aun asi creo que si me lo dio con todo su cariño entonces no creo que sea bueno el no tomar en serio los sentimientos de su corazón, él me lo dió porque dice que me ama y prometio a su madre darlo a aquella persona a quien amará - dijo tristemente Hitomi - y aunque no creo que sea capaz de haberlo recibido quise que uno de sus deseos pudiese cumplirse en mi - termino diciendo con una sonrisa dejando a Merle con el sentimiento más tierno - él no tiene la culpa de que yo continue con mis tristes memorias.

Eres muy buena - le dijo Merle al mirar la sinceridad en el rostro de su amiga - creo que era lo más adecuado cuando no llegas a corresponderle... ¡Entonces! - se detuvo la niña gata al extender sus brazos y dar un pequeño brinco para pararse frente a su amiga - ¿¡tu no has dejado de amar al amo Van!?

Hitomi se sorprendio por la pregunta tan directa de su jovial amiga y con la misma sinceridad le pudo contestar - ay Merle, creo que todos son testigos de ello - dijo tristemente bajando su mirada.

¿Por qué te pones triste? eso es bueno ¿qué no? - le dijo Merle hincandose frente a ella.

Parece curioso que la novia numero uno de Van me haga esa pregunta - le dijo con una leve sonrisa - creo que he llegado tarde - termino diciendo - tu misma me lo comprobaste hoy.

¿Tarde? - penso Merle por un momento - ¿pero qué dije yo?

Selene - dejo decir mientras esquivaba la mirada de su amiga al querer ocultarla vista llorosa -  en cinco meses... he .. lunas.. pudo quitarme todo - dijo mientras jugaba con su anillo.

¿¡Selene?! - exclamo la niña de ojos azules - ¿pero cómo es que...

¿Cómo es que lo sé? - interrumpió Hitomi al mal interpretar la pregunta de su amiga - es simple, desde que llegue, y desde que abrí los ojos esta mañana Van se mostro tan indiferente conmigo, yo al principio pensé que era normal por lo presuntuoso del encuentro, pero esta mañana me di cuenta de todo, y no soy tan tonta Merle ni especuladora, por que ... ¡yo lo vi con mis propios ojos! - exclamó mientras enjuagaba sus mejillas con ligeras lágrimas.

¿Qué viste? - pregunto Merle extrañada por los argumentos de su amiga que poco a poco iba construyendo en su mente.

Los vi... - se detuvo mientras gemia un poco - ví como frente a mi habitación ella lo abrazaba y como él le correspondia - termino diciendo Hitomi mientras quebraba su voz - y no creas que no me di cuenta, pero ahora entiendo por qué Van esta tan distanciado de mi... él no esta alegre de que yo haya vuelto...

La joven niña cuando al fin escucho de las mismas palabras de su amiga el malentendido entonces pudo reconocer que todo se trataba de eso "un malentendido" que se causo por la distancia y el mismo miedo que ellos habían sentido desde que se alejaron y de las dudas de saber si se habían abandonado pero no creyendo conveniente decirle toda la verdad a Hitomi fue entonces que comenzo a construir en su mente una solución adecuada para ambos chicos "necios" - creo que será la mejor obra que haya hecho en mi vida - penso la niña mientras daba consuelo a su amiga que había bajado los animos.






Entre tanto, el joven de cabellos negros se dirigio a donde el soldado le indico y su sopresa fue ver en el salón a  Dryden y Allen junto con uno de los ancianos consejeros de Fanelia (que había quedado vivo a pesar de las luchas pasadas) quien al observarle entrar le mostro el mensaje escrito en una hoja de material desconocido para ellos.

¿De quién es? - pregunto el rey al observar el papel que le daba el anciano Asonia.

Joven Rey creo que tiene que leer esto - le dijo el anciano - creo que es importante que lo lea, especialmente usted majestad.

Y de esta manera el chico moreno tomando la carta inquietamente por la actitud de su consejero se dispuso a leerla en voz alta:


            Rey de Fanelia o podría decirle Principe Riuyin:


                                                    Al parecer la sangre no lo ha llamado a usted Príncipe, pero lo estaremos vigilando esperando que su misión sea cumplida como unico habitante riuyin del planeta, aunque la  Reina Varie nunca le hablo de nosotros vemos que desde el inicio no se presto a su misión requerida, aun asi nosotros nos  encargaremos de hacer guerra contra la chica de la Luna Fantasma, porque aunque usted lo impida debemos de luchar por nuestra descendencia.

                             Mientras tanto, estaremos más cerca delo que usted cree..

ATTE
     Rey Gólgota



Van quedo bastante confuso por las palabras de dicha carta recordo entonces el momento en que había llamado a Hitomi, era el mismo tal ves, el mismo ser que tenia sus alas, llevo su mirada hacia Dryden y Allen que lo miraban igual de confusos por las extrañas palabras que esa carta hacia referencia.

Joven Van - le dijo Asonia al llamar la atención de los tres jovenes - esta carta no es de gente de Fanelia ni de Gaea - dejo decir sorprendiendo a los presentes - se trata de su sangre, de los antepasados de la Reina Varie.

¿Tu sabes algo de esto Asonia? - pregunto Van señalando la carta - ¿acaso mi madre me oculto algo?¿qué es todo esto?

El ambiente era espeso, se sentia una fuerza inimaginaria en el salón y entre los pequeños ecos que hacian sus voces en el inmenso salón luces comenzaron a saltar desde la ventana y tras ello un fuerte estruendo de truenos acompaño su silenciosa posición, las miradas de todos se dirigieron a los ventanales que dejaban ver la leve lluvia que comenzaba a caer en los pastos y pisos de Gaea, después de tantas horas por esperar, al fin, la lluvia caia suavemente como si su caida delicada llamará más adelante una fuerte tormenta.

El anciano se sento en uno de las sillas, su vejez lo debilitaba y tras recordar los sucesos pasados su fuerza habia disminuido que no le quedo más que tomar respiración tras lo que le iba a decir a su Rey.

Majestad, hay cosas de las cuales usted desconocio porque aun no habia nacido - dijo mientras su voz jugaba con las gotas de lluvia que caian en el ventanal - pero veo que no tuvimos que esperar demasiado para que volviese a desatarse esa historia que segun yo habia quedado sepultada, más este resultado fue por la unión de el Rey Gooico y  la Reina Varie - dejo decir Asonia mientras con su bastón sostenia sus manos y llevaba su mirada al suelo.

¿De qué me estás hablando Asonia? ¿qué resultado hablas por la unión de mis padres? - dijo confuso el joven Rey mientras con ambas manos pedía respuesta a tras extrañas palabras. Dryden y Allen callados aun por lo que sería capaz de decir el anciano quedaron interesados en el mismo lugar en señal del apoyo que le daban a su joven amigo.

En el pasado, cuando el Rey Gooico decidio tomar como esposa a su madre Varie nosotros le avisamos lo que podría pasar pero él no hizo caso de nuestras palabras.....

De pronto, Hitomi a solas en el patio comenzo a tener una visión - ¿que es esto? - pensó ella mientras imágenes comenzaban a danzar por su cabeza, la expresión en su rostro cambio cuando un rostro peculiar fue trazado ... aseguraba que lo había visto antes  - ¡El REY GOOICO! - exclamó la chica de ojos verdes al reconocer esas imágenes.



En uno de los salones oscuros de Fanelia se encontraba el joven Rey Gooico que llevaba hermosas ropas rojas, su armadura lo hacia ver más fuerte y apuesto teniendo tan solo 27 años de edad y tras él 4 soldados samurai que le hablaban al Rey que les daba la espalda mirando tras ello la noche estrellada desde un ventanal.

¡Majestad! - exclamó Luva - usted sabe que no puede desposar a una riuyin

Luva tiene razón Rey Gooico, se dice que las maldiciones de los riuyins pueden desatarse en nuestro pueblo ¿qué tal si eso es verdad? - recalco Hurisen, otro de los consejeros del rey.

¡Entiendan! yo soy el Rey - alzo su voz el joven Rey al dar la vuelta para mirar a sus fieles amigos a los ojos - van a respetar a su futura Reina y prohibo que hablen de estas cosas al pueblo y a mi futura familia

¡Pero Majestad! - interrumpio Bargas - no es cosa de solo ocultar la leyenda de los riuyins, eso no impediría que fuese capaz de realizarse.

Señor, no decimos que la riuyin Varie fuese mala y capaz de destruirnos - dijo en tono suave Asonia - pero tras ella se encuentra el pueblo de los riuyins, se dice que aun despues de haberse destruido quedan algunos y desean obtener la tierra de Gaea, no queremos que por su desposamiento con ella traiga malas consecuencias y éstos espiritus aprovechen de ello para saciar sus deseos de poseción.

Quiero que entiendan algo mis soldados  - recalco el Rey mientras caminaba lentamente por el salón principal del palacio de Fanelia - me voy a desposar con Varie por que la amo, ella se convertirá en su Reina y ninguna leyenda impedirá que nuestro amor se consuma, comprendan amigos que yo la amo y estoy seguro que no pasará nada - dejo decir el Rey con la voz más suave que pudieron haber escuchado esa noche - y si quieren pelea esos espiritus la tendrán.  Aun asi jurenme mis fieles soldados que jamás hablarán de esa leyenda a mi descendencia - termino diciendo el joven Rey con una leve sonrisa

Los cuatro consejeros juraron tal cosa pero por más que intentaban hablar con él y darle a conocer la leyenda de los riuyins el joven Rey no escuchaba, estaba enamorado de el ángel que semanas atrás se le había aparecido en uno de los lagos de las fuerzas enemigas, y de esta manera, los cuatro samurai se dieron por vencidos tras no ver respuesta de compresión en el Rey Gooico.






Después de esto - continuo hablando el anciano - los cuatro consejeros, Luva, Hurisen, Bargas y yo estabamos preocupados por esa famosa leyenda de los riuyins.

¿Leyenda? ¿de que leyenda hablas? - pregunto Van interesado en las verdades de uno de sus consejeros más estimados.

Majestad Van, usted jamás supo de esta leyenda porque su padre nos prohibio que le hablaramos de ello pero ahora, viendo esa nota y tras la visita de ese riuyin cuando llego la chica de la Luna Fantasma no me queda más que romper el juramento del difunto Rey que creo que por su amor y necedad desato grandes maldiciones a la familia Fanel. -mascullo un poco el anciano por la toz que la edad le causaba - pero permitame contarle las cosas tal y como sucedieron Rey, todo a su orden - le aconsejo el anciano al calmar las ancias del pasado de la familia del joven de ojos carmesí.

Pasó el tiempo - continuo el anciano - y el Rey y la Reina contragieron matrimonio, nadie en toda Fanelia sabía que la mujer que fue tu madre joven Rey era una descendiente de los riuyins, se dejaron llevar por la hermosura de una mujer de 25 años, nosotro teniamos miedo de que tan hermoso ángel fuese capaz de que cumpliese tan grande maldición, pero, con el paso del tiempo no sucedio nada, nacio tu hermano Folken fuerte y sano y tras este primer nacimiento de un futuro heredero la paz abundo entre los consejeros del Rey - dijo dulcemente Asonia al recordar aquellos momentos.




¡Es un varon!  - grito uno de los sirvientes - Majestad ha tenido un varón - sollozo el joven tras los llantos del pequeño niño que estaba a punto de ser tomado por el Rey.

Mi primer heredero - dijo el Rey Gooico y levantandolo a la vista de todo el pueblo el rey grito en alta voz - este es mi primogénito a quien le daré por gobierno mis heredares ¡¡FOLKEN LAKOUR DE FANEL!! - alzó la voz el Rey al pronunciar el nombre completo del pequeño niño que nacio en la Luna 17 del mes Púrpura, toda la gente grito en unisono con el futuro Rey y primer príncipe de Fanelia.




¡Folken! - dijo la chica de cabellos cenizos - ¿él es Folken?

Tras este primer nacimiento nosotros, los consejeros del Rey nos calmamos un poco acerca de todos los rumores y leyendas del pueblo riuyin y comenzamos a convercernos de que nada malo ocurriría, había nacido el primer niño despues de que 2 años atras se habían casado los Reyes de Fanelia - prosiguio Asonia teniendo la atención completa de los presentes - asi que dejamos de preocuparnos y comenzamos a vivir de nuestro deberes rutinarios más aún así seguiamos pendientes de cualquier detalle extraño que pudiese llegar - y frunciendo su ceja pronuncio el anciano con tono de resignación - más aún así, seis años despues del nacimiento de Folken pero antes del tuyo Majestad Van nuestras preocupaciones crecieron después del acontecimiento peculiar que una mañana dentro de este mismo castillo antes de sus ruinas sucedió...

¿Por qué puedo ver esto? - dijo Hitomi mientras las imágenes pasaban por su mente.




Una hermosa mujer de porte noble con perfectas lineas que se  formaban en su blanco rostro jugaba con su cabello largo y castaño mientras observaba con dulce ternura a un pequeño niño de cabellos azules que a los lejos jugueteaba con un hombre alto y varonil llamado Hurisen, el niño alzaba sus manos tratando de atrapar a aquel consejero del Rey que reia cada que el niño fallaba en sus intentos.

¡Atrapame si puedes! - le reto el consejero del Rey al ver que el niño deseaba renunciar en sus intentos pero tras las palabras del hombre éste comenzo a tomar sus fuerzas.

¡No me vas a ganar! - grito el pequeño con chillante voz que correteo con mayor velocidad y de pronto, tras fallar una vez más calló desequilibrado al suelo dándose un buen azote que lloró intensamente.

La joven dama se levanto de la fuente en que se sentaba y camino hacia el niño con paso ligero - ya no llores - le dijo con tono dulce pero firme - levántate, anda, no te paso nada - le dijo la Reina de Fanelia.

¡Mamá! - exclamó el niño con lágrimas alzandole las manos - cargame... - le dijo haciendo pucheros.

No... levántate tu solo, debes de aprender a levantarte por ti - explico la joven reina haciendo señas a los consejeros que miraban sorprendidos para que no ayudarán al niño y comprendiendo su intención cesaron de hacerlo.

¡¡Levántame!! - exclamó el niño fuertemente.

Tu puedes solo, ya estas grande - repitio Varie, tras ello el joven niño lloró aun más fuerte que al principio y tapo con sus manos los ojos que derramaban grandes cantidades de lágrimas pero a troz fue su coraje que tanto la Reina como los 4 consejeros observaron de manera extraña que de la espalda del niño dos movimientos salian rapidamente dejandose ver hermosas y brillantes plumas blancas. 

Pero... ¿acaso ellos... - murmuro Bargas al observar a los soldados

Heredó mis alas - dijo tranquilamente la Reina - lleva sangre riuyin el joven príncipe - y tras estas palabras se acercó al niño para consolarlo de su llanto ocasionando que las pequeñas alas desaparecieran de la misma forma que fueron percibidas al inicio.






Fue entonces que supimos que aún había indicios de que la leyenda pudiese llevarse a cabo - continuo Asonia mientras observaba las lentas y escasas gotas que golpeaban la ventana de a lado - el Rey no se sorprendió por esto y semanas después supimos que la Reina había quedado encinta de otro riuyin, que joven Van era usted - le dijo mientras alzaba su mano para señalarlo





Mira Folken - dijo el Rey Gooico a 33 años mientras alzando al pequeño bebé que sonreia - este es tu hermano Van Slanzar Fanel - termino de exclamar estando al lado de su mujer que dormida no había visto a su hijo.

¿Mi hermano? - preguntaba alegre el pequeño Folken - ¡él es mi hermano Van!

¡Felicidades Rey! - exclamarón los cuatro soldados que le acompañaban en el segundo nacimiento del heredero de Fanelia, sin saber que sería el futuro Rey.



Ese ... es Van - pensó Hitomi mientras observaba las escenas que pasaban por su mente mientras se ocultaba de la leve lluvia que caía en el cielo de Gaea - ya lo había visto, ya había visto estas imágenes - pensó mientras recordaba el día en que volando por los cielos el chico de ojos carmesí le narraba su historia.

Y como te lo he comentado Rey, paso el tiempo y pensamos que ya nada sucedería, sabiamos que tanto como tu hermano y tu tenian alas pero ya no nos alertaba nada de la leyenda es por eso que jamás se la comentamos a ustedes y al pueblo para que de esta manera viviera el pueblo de Fanelia tranquilos  - termino de decir Asonia.

Es por eso que nos hacian ocultar las alas - dijo Van pensativo mientras tomaba asiento en su silla real - ahora entiendo por qué se preocupaban... pero ¿¡cuál es la leyenda!?... es decir, ¿a qué se debe que me relates todo esto? ¿Qué tiene que ver con el mensaje que recibí de ese hombre llamado Gólgota? ¿estas tratando de decirme que la leyenda se esta llevando a cabo en esta ocasión? ¿esto es a lo que temian ustedes? - pregunto atacando a su consejero con tantas preguntas que suspiro un poco.  El joven Rey estaba exitado por todas las cosas que escuchaba, el saber más acerca de su familia le hacia recordar viejos tiempos pero como siempre, su preocupación por su pueblo y sobre todo por Hitomi le hacian volver al incio de la plática - y sobre todo - continuo - ¿qué tiene que ver Hitomi con todo esto?

Disculpe - dijo una voz ronca que habia estado callada en esa mañana - sé que no debería de meterme en estas cosas señor - le dijo Dryden al anciano - pero vea al pobre joven, lo esta matando con conocer mas, ejem - mascullo el Rey de Asturia curiso - ¿Atlantis tiene que ver con todo esto?... es decir ... el mensaje viene de riuyins ¿no es asi? de esa leyenda tan curiosa que usted no nos ha contado  - termino de decir el joven de cabellos castaños ocasionando que Allen lo mirada de reojo, sus curiosidades por Atlantis no habían cesado mucho menos cuando tuvo la oportunidad de estar en la ciudad sagrada y sabía que de alguna forma, los riuyins estaban tan involucrados como lo podría estar el mismo Van por ser uno de ellos, quizás, el ultimo vivo.

Sé de usted Rey Dryden - le dijo el anciano - se de sus conocimientos en cuanto a estas cosas y sobre todo de los momentos que hizo pasar a la tripulación del soldado Schezar tanto como del Rey Van al conocer más de los riuyins y entiendo su desesperación por el saber todas estas cosas, pero el conocimiento de ellas es peligroso si se llega a conocer por toda Gaea, asi que pido discreción en cuanto a esto por que no peleamos con gente común sino con los creadores de este mundo.

Si, lo entiendo - dijo Dryden avergonzado.






Mientras tanto, la niña de ojos azules y cabellos rosas caminaba por los pasillos del palacio - ¿dónde estas Amo Van? - pensaba mientras balanceandose a lados buscaba con sus grandes ojos señas de su Rey - ¿por qué estará tan grande este lugar? - y deteniendose en uno de los ventanales recargó sus codos en ella para observar lo pálido de esa mañana al ver las escasas y pequeñas gotas que caian - por favor - penso Merle mirándo el claro gris del cielo - que deje de llover por lo menos por un momento sino no saldrá nada bien si continua asi  - y dejando una sonrisa picarona susurro un poco mientras tomando ambas manos y colocandolas en la espalda dejo decir - este día el amo Van y la dulce de Hitomi me agradecerán por la buena amiga que soy jejej - y tras su emocion al decir estas palabras siguio con su misión de buscar al joven Rey que se suponía estaría en tiempos de descano, más desconocia que una urgencia mayor pasaba por la cabeza del chico de tez morena.






Era un lugar confuso dentro del panorama que se podia observar, no se sabía si era dentro o fuera de Gaea, los colores eran difusos pero dentro de ello podian observarse las nubes, un joven de cabellos largos y negros llevando consigo un par de ojos verdosos aparecio en su forma intangible de la misma nada y se acerco a la figura corporea que concentrado en su posición sintio de pronto la presencia de su hijo que se acercaba poco a poco a su lado.

Padre - dejo decir el joven que llevaba túnicas grises y brillantes - creí que nos habíamos desecho de los cuatro consejeros del Rey Gooico - interrumpio el joven la posición de su padre mientras llevaba consigo un rostro de sorpresa al ver a Asonia, el unico consejero de Fanelia aun vivo... él era Etiom, uno de los riuyins más guapos y  bastante mozo por sus suaves lineas que aunque no poseian carne ni huesos aun asi se observaban.

Yo tambien lo habían pensado asi - le dijo el anciano que portaba un cuerpo - pero ahora me doy cuenta que no hizo un buen trabajo después de todo nuestro siervo Isaac, podemos decir que aunque fracaso en su misión había pensado que nos habia abierto el camino pero veo que dejo una pequeña roca en éste.

Si, a pesar de que le dimos el mayor poder y dominio en la tierra de Gaea no supo trabajar bien con estos pequeños detalles  - le dijo Etiom mientras observaba la escena del anciano Asonia con la realeza de Fanelia y Asturia.

Hizo un gran trabajo a pesar de todo pero llego esa niña y acabó con todo, él buscaba al dragón y al riuyin elegido pero gracias a las premoniciones de esa niña de la Luna Fantasma todo fracasó - le dijo Gólgota a su joven hijo - tu en tu sabiduria juzga hijo mio, pero tras nuestros planes esa chica siempre nos ha interrumpido - continuo observando el joven rostro de su hijo - teniamos en nuestras manos a Folken, el primer riuyin con cuerpo .. pero ya vez, esa chica de nuevo lo atrajo hacia el lado contrario aunque acepto que mucho tuvieron que ver esas gatas de bajo mundo, mas aun asi la chica nos dio en el punto principal al obtener el mismo corazón del ultimo riuyin de este mundo, y aun más del elegido.

Padre ... oh.. es decir, Señor Gólgota ¿qué significa eso? - murmuro el chico - paso lo mismo con mi hermana al encontrarse en Gaea aquella noche ¿acaso es algo de lo cual debamos temer? esa clase de sentimiento que atrajo destrucción a mis familiares ¿debemos de temerle?

Hijo mio, lo que hizo Varie no es otra cosa más que un error, te lo he dicho a ti y a todo mi ejercito, nunca debemos de caer en esa clase de magía... nuestros antepasados nos lo han eseñado.

Eso lo sé - le dijo Etiom confundido por la razón - ¿qué es lo que sienten para atacar a su misma ascendencia, es decir para traicionaros? debe de ser algo muy poderoso  - pensaba el chico no reconocimiendo el por qué de esas situaciones extrañas que hicieron de su hermana una traidora.

No te confundas más - prosiguio Gólgota - debemos de empezar a trabajar y desechar a ese anciano que nos esta trayendo problemas

¿Pero cómo lo haremos? - pregunto curioso el joven de cabellos negros al observar con reverencia el semblante del anciano.

Tu te encargarás de eso - afirmo el padre del joven mientras lo miraba con complacencia - tú lo harás bien ¿no es asi?

Lo sabes, haría cualquier cosa, ademas - continuo dando firmeza a su voz - yo no te defraudaré.

Debes de bajar a tierra, yo me encargaré de quitarle salud a ese anciano Asonia que conoce la verdad de estas cosas y puede perjudicar nuestro ultimo plan - prosiguio el anciano exteniendo sus manos hacia su hijo - pero tu te encargarás Etiom de poseer la vida del anciano - el rostro de el chico quedo confuso ante las palabras del Señor del Ejercito de Huestes Riuyins.

¿Qué has dicho? - exclamo asombrado - ¿que yo poseeré la vida del siervo Asonia?... pero ¿cómo...?

Recuerda que tu eres un espiritu y todos menos yo han tenido esa maldición desde que Atlantis fue destruido, mas con el máximo poder que tengo y que mis antepasados me han dado podré hacerte un cuerpo momentaneo al cual podras ir a morar a tierra y te encargarás de obtener el cuerpo de Asonia para que dándole tu forma sea solo tuyo - dejo decir Gólgota mientras cerraba sus ojos - más necesito de la fuerza de todos los riuyins, llamalos hijo mio.

Si eso es lo que deseas Señor no te defraudaré - y tras sus palabras cantó una hermosa melodía con lenguaje no conocido pero la entonación era perfecta y con un poder sobrenatural huestes de riuyins con rostros blancos y brillantes pero sin cuerpo comenzaron a dar de ese poder que era necesario para cumplir la ultima misión y plan posible para su existencia.

Queda en ti, Etiom el futuro de nosotros, dejaré en ti la fuerza de todos para que nos ayudes a que el Principe Riuyin pueda ayudarnos a existir - termino diciendo Gólgota mientras su hijo se inclinaba ante él para recibir de esa energía que comenzaba a alborotarse en el espiritu de él.

Nadie de Gaea sabía de este acontecimiento que podría traer destrucción a pueblos y naciones pero vida inmortal para una familia pasada que no había gozado de paz desde la fundación de Gaea.  Todos abajo, en la tierra del mundo místico vivían tranquilos sin saber que podía desatarse una guerra... no una guerra en la tierra sino en otras dimesiones, había cosas que no se conocían pero que estaban a punto de ser conocidas.





Entre tanto, las nubes de Gaea comenzaron a calmar su llano tras todo lo que pasaba, en realidad la naturaleza de este mundo conocía de la situación que vivía... sus continuas lluvias comenzaban a dar melancolia en la tierra y aunque pequeños niños juagaban con las gotas de agua la gente de este mundo sentía en sus corazones extrañas sensaciones ... no paz, no tranquilidad sino una tristeza y melancolia que no podrían explicar.... aun asi, las grises nubes esponjosas y bien dispersadas en el alto y gran firmamento del mundo detuvo por unos momentos las pequeñas gotitas que caían, silenciaban los cielos para dar continuo a grandes momentos que se acercaban y que sabían que muchas podían perjudicar pero tenían esperanza en dos personas que podían cambiar al mundo y podían manejar quizás el mismo "destino".

En el palacio de Fanelia, en la gran y espaciosa construccion blanca rodeada de hermosos jardínes de flores de colores y pasto verde, dentro de ella el anciano Asonia comenzó a detenerse en su relato, una extraña tos que ya había empezado a tener desde que llego Van esa mañana lo detuvo por completo dejando inconcluso esa leyenda que todos querían conocer....

¿Te pasa algo? - pregunto el chico de ojos carmesi tiernamente al hincarse para verle desde los ojos directamente al anciano que sentado tocia fuertemente - ¿no puedes proseguir? - siguio insistiendo.

Rey - pudo decir mientras volvia a tocer - pidele a tu madre Varie quien conoce estas cosas que hable .... - continuo tociendo mientras su cabeza balanceaba - ella te hablará... si tu le hablas - termino diciendo antes de que dejará de moverse.

¡¿Asonia?! - pregunto Van llamandole mientras lo tomaba de los hombres - ¡rapido! - le grito al soldado que custodiaba la entrada del salón - ¡ve por un médico!

Si señor - contesto el soldado mientras rapidamente salio del salón.

Dryden se acerco al anciano cosa que sorprendio a Allen y a Van y pusos sus dedos por debajo de la barbilla del anciano y con una mirada de duda sonrio un poco.

¿Qué haces? - pregunto Allen curioso por la acción que hizo mientras con pasos lento se acerco a Van que aun sostenia al anciano.

Esta vivo - dijo Dryden sosteniendo la cabeza del consejero - Millerna me ha explicado algo de sus conocimientos medicinales y según siento su pulso aún sigue aunque muy lento, creo que debe necesitar un descanso - dijo algo atinante el rey de Asturia mientras miraba la paz que dejo en Van.

Creo que el recordar cosas pasadas y las continuas guerras hizo que no pudiese continuar ¿no crees asi Van? - dijo el chico de cabellos rubios mirando a los ojos del Rey de Fanelia.

Eso debe de ser - contestó Van mientras divagaba en pensamientos - ¿qué es lo que debo de saber? ¿por qué mi madre puede hablarme de esto? ¿cómo es que puedo llamarlo? - pensó el joven mientras llegaban por Asonia y con movimientos delicados por tratarse de un anciano lo llevaron hacia uno de los tantos cuartos que contaba el palacio. Una mano poso en el hombro del joven de cabellos negros que preocupado miraba la escena y sorprendido éste miró que se trataba de Allen.

No te preocupes - le dijo mientras con su mirada azul le daba consuelo - todo saldrá bien, él se recuperará y tu estarás a salvo - y señalandose a si mismo y a Dryden continuo - nosotros te ayudaremos en lo que sea, tu lo sabes ¿no es asi Dryden? - pregunto Allen confiado al Rey y con una cara de sorpresa el Rey de Asturia lo miró con un poco de miedo y Allen tendiendole una mirada de desagrado Dryden sonrio y le contesto al Rey de Fanelia con una sonrisa.

Claro.. claro que si .. jejeje - dijo mientras se rascaba la cabeza con sencillez - somos amigos y sabes que haremos todo por ti especialmente para conocer las verdaderas intenciones de Atlantis.. ejem - se interrumpio al ver la mirada de Allen - claro claro.. pero principalmente para la paz del mundo.

Gracias amigos - dijo Van mientras les sonreia, sabia que ellos hablaban con toda sinceridad y que habia conseguido los mejores amigos a pesar de las contiendas pasadas, fue entonces que tomo confianza y se dijo - no te preocupes Asonia, yo me encargaré de que ninguna leyenda ni cosa extraña interrumpa la paz en este lugar.

Una sombra corría rapidamente por los pasillos - debo de aprovechar - pensaba la niña que junto con sus cabellos rozados buscaba emocionada - ¡ha parado la lluvia! - se dijo - este es el momento - de pronto al acercarse al salón principal notó que varios soldados salían de alli y pudo notar que cargaban un cuerpo asi que se detuvo de pronto y se acerco a uno de los soldados - ¿qué esta pasando?

No te preocupe Merle, el consejero estará bien - le respondio el soldado amablemente, era obvio que con la personalidad de la niña todos la conocian, pues ademas de ser muy molesta era muy amigable con todos asi que solía ser natural que los soldados la tratarán asi.

¿Y el Amo Van? - pregunto con ojos brillantes.

Esta ahi..  -  le dijo mientras se alejaba con el cuerpo en manos al chico que salía de las grandes puertas.

¡Amo Van! - grito Merle al hecharsele encima al chico moreno - te he estado buscando por todas partes.

¡Merle! - dijo sorprendido Van por la reacción tan rapida que ella dio, por una parte estaba acostumbrado a que lo hiciera pero el problema es que no sabía cuándo lo haría y sonriente le contesto - sabes bien que no tengo horario asi que tienes que acostumbrarte más a saber que a veces estoy ocupado - y se detuvo un momento mientras salían Dryden y Allen - ¿ya lo viste? - dijo un poco serio.

¿Quieres decir al Señor Asonia?- murmuró suavemente la niña de ojos azules - lo ví al salir, ¿estará bien?

Si - contesto una voz varonil y seductora - solo necesita algo de descanso - termino de decir Allen.

Pero ya te dijimos Van - prosiguió Dryden - cuentas con nosotros, y bien tengo que retirarme - continuo alegre mientras se estiraba - la bella durmiente aun no ha despertado asi que tengo que ir a despertarla.

¿Te refieres a Millerna? - pregunto Allen desconcertado al ver que ya era un "poco" tarde para que aun siguiera dormida.

Bueeno - masculló con ridiculez - creo que eso de andar esperando un niño pues la ha cansado mas y necesita dormir más tiempo, por lo menos eso me dice ella... - y se detuvo mientras sonreia misteriosamente - o tal vez solo sean cuentos de ella - y sonriendo prosiguió - aun asi se lo merece ¿no creen?

Yo iré a buscar a Selene - interrumpio Allen mirando a los ojos de Van - no la he visto desde la mañana y quisiera saber qué esta haciendo.

De seguro debe de estar por ahi - continuo diciendo Van - pero vayan, no se preocupen por mi todo estará bien - dijo una gran sonrisa el joven rey dejando salir a los dos jóvenes por distintos rumbos, cada que ellos le visitaban se sentia menos solo, le hacian recordar los viejos tiempos pero aun asi sentia una incomodidad porque les recordaba a la chica de sus sueños pero recordando que Merle aun seguia sujetado de él entonces voltió rapidamente a verla y observo que ésta le miraba clavada en sus ojos - ¿qué..? ¿y a ti qué te pasa? ¿porque me andabas buscando? - le dijo curioso el chico al ver la gran sonrisa de la niña.

Es que te tengo una gran sorpresa - le dijo ella separandose rapidamente de él.

¿De qué hablas? ¿acaso encontraste otro pájaro bonito? - pregunto Van sin notar la verdadera intención de su amiga.

Nop - le dijo ella mientras se columpiaba de un lado a otro - ésta sorpresa es diferente y te la voy a mostrar en el patio - le dijo sonriente - asi que te espero allá ¿bueno? - termino de decir Merle mientras lo miraba con ojos de suplicia.

Esta bien esta bien - contesto el chico viendo la inocente reacción de ella pensaba que tal vez podría consolarle con una de sus tantas ocurrencias - y ¿ya tengo que ir? - pregunto un poco alegre.

No... ve en unos 15 minutos - le dijo ella mientras corriendo con movimientos torpes se alejaba de él - ¡pero vas amo Van!

!Si si! - le dijo y recordando que la vió junto con Hitomi esa mañana le pregunto - oye ¿qué te dijo Hitomi acerca de ese anillo? - le pregunto cuando ella ya estaba un poco lejos.

Amo Van - le contesto alegre - te recomiendo que se lo preguntes directamente a ella, seria lo mejor - y con ello se alejo velozmente.

Van se desconcerto un poco y no le quedo más que quedarse con la duda, de esta manera volvio a entrar al salón para ver una vez más la famosa carta que le había quitado la paz - ¿qué tiene que ver Hitomi con todo esto? - penso por unos momentos

Y mientras Merle corría se encontraba bastante contenta por que sabía que si hacia que ellos dos se encontrasen sin saberlo entonces podría pasar algo distinto, ella conocía los corazones de ambos y sabia que lo unico que tenia que pasar era que hablarán con sinceridad y asi toda la verdad podría salir a flote por ello con mucha confianza salió al patio y busco por todos lados a Hitomi quien estaba más adentro observando las flores que procedian de fuera del castillo.

¡Hitomi! - grito Merle al pasar por enmedio del patio para llegar al otro extremo donde el pasillo continuaba para llegar a los cuartos - ¿ya viste que dejo de llover? - dijo agitada la gatita mientras se recargaba en sus rodillas interumpiendo los pensamientos de la chica del otro mundo por las constantes visiones que habia tenido

Pero ¡que animo! parece que estas mas contenta que las flores - le dijo con hermosos ojos verdosos la chica de cabellos cenizos en tono de broma y sorpresa al verle llegar de pronto.

Y bueno - continuo la niña-gata al tomar un poco de aire - te tengo una muy grata sorpresa - le dijo tomandole de un brazo - ¡¡y quiero enseñartela!! - termino diciendo apurada jalandole del brazo ocasionando que los patoles de la falda de Hitomi se movieran bruscamente por los largos jalones que le hacia.

¡Esta bien! - dijo ella tomando su falda por detrás para que no se levantase mas  - ... esta bien - continuo mientras detenia los jalones y tomando uno de los mechones dorados que habían caido a su blanco rostro le dijo - vamos pues... - termino diciendo sonriendo cuando de pronto Merle dio un grito.

¡¡NO!! -

He? - mascullo con sorpresa la chica de ojos verdes

Es... es decir ...  tienes que ir tu sola - se detuvo un poco al recordar que alli estaría Van en unos minutos más - porque es una sorpresa - continuo mientras le sonreia y quitaba el rostro de sorpresa en Hitomi expresando ahora un poco de confusión - si... tienes que ir tu sola para que te sorprendas, ve en unos 5 minutos mas ¿si? - le dijo Merle con inocencia y sencillez mientras se columpiaba de un lado a otro y aunque Hitomi se había confundido un poco por la actitud de ella pensó que tal ves se trataría de algo sin mucha trascendencia asi que acepto.

Entonces  Merle se alejo felizmente hacia el patio dejando a Hitomi algo confusa, y estando en medio de éste señalo con sus dedos firmemente - muy bien fuente - le dijo a la hermosa fuente que tiraba agua cristalina - ahora tu tienes que acercalos con tu hermosa agua, ellos sólos caerán - dijo sonriente mirando a los dos extremos donde estaban las dos puertas y entonces se fue y salió del castillo para dejar a ambos chicos solos.





Entre tanto un cuerpo esbelto de ropas azules y blancas salió de entre uno de los extreños que sostenian las paredes que rodeaban el expasioso patio que portaba en medio de él una hermosa fuente blanca, y alzando su rostro observó que las gotas ya no caian más del cielo asi que con pasos ligeros bajo los tres escalores y pisó el pasto mojado que suavemente tronaba en cada uno de éstos que daba y de pronto se detuvo mirando alrededor.

¿Dónde esta Merle? ya pasaron los cinco minutos - penso la chica no dandole mucha importancia de que Merle no estuviera alli estaba algo preocupada por lo que había pasado antes - ¿por qué pude ver todas esas visiones? - pensaba aun Hitomi clavando sus ojos verdosos en una de las brillantes gotas que portaba en el pasto verde - ultimamente he tenido visiones pero no de esta clase, al parecer estoy aqui porque algo de Gaea no quedo bien creo que tengo que ser parte de todo lo que Van viva - pensaba al recordar la escena en que el pequeño niño recien nacido estaba en manos del rey Gooico - ese pequeñito esta tan enlazado a mi vida - meditó un poco la chica - si estoy aqui es por algo y ese algo debe de ser él....  Folken después de morir me lo dijo - entre las escenas de Hitomi recordó a Folken quien la llamó en aquel ultimo dia de guerra de Gaea y quién le hizo entender que amaba a Van - le debo a él el poder haber descubierto estos sentimientos, y aunque ahora Van no me corresponda como yo pensaba que lo haría... no puedo dejarlo solo - penso mientras incerciamente se sentó en la fuente que notablemente reflejaba su cuerpo y extendiendo su mano comenzo a tomar el agua que caia - ¡qué agua tan brillante! - se decía alegre.







Pasos suaves se escuchaban por el otro extremo del pasillo, era el joven Van quien tranquilamente se dirigía al patio mientras miraba cada uno de los cuadros del pasillo, el mármol era su color favorito y estaba algo alegre de que Merle lo distragese con sus aventuras al capturar animales "para ella" extraños asi que iba con toda la intención de ver a su amiga - veamos lo que ahora me trae preparado esta niña - y recondando la semana pasada penso - la vez pasada me trajo un hermoso colibrí ¡qué curioso que nunca los haya conocido! - pensaba el chico moreno hasta que llegó al final del pasillo - vaya a dejado de llover - pensó el chico al mirar el cielo nublado y brillante sin percatarse que alguien mas estaba al otro lado de la fuente, asi que se adentro al lugar esperando a que su amiga apareciese de por alli como acostumbradamente lo hacia.

Fue entonces cuando Hitomi escucho el crujir del pasto y sorprendida por esto hizo un movimiento brusco pensando que sería Merle y con una gran sonrisa voltio.

¡Merle he estado esperando mu....! - fue entonces que al observar al chico de cabellos negros quedó estuperfacta al ver que le estaba alzando la voz con "mucha" confianza al chico que acababa de llegar con toda la inocencia dejando por igual a éste al observar a la chica de hermosos ojos verdes frente a él -... V..... VVaa.... ¿Van? - dijo tartamudeando torpemente mientras se sonrojaba de manera impresionante al verlo ahi y bajando su mirada quería morirse - soy una tonta ¿cómo no me asome antes? - penso mientras los colores se le subían al rostro. 

No era la unica, Van al ver a la chica frente a él tuvo la necesidad de sonrojarse un poco, hace apenas unas horas que ella había vuelto a Gaea y todavía no se acostumbraba del todo al ver por ahi... como antes, asi que bajo su mirada tambien y la observaba de vez en cuando.   Éste era el plan de Merle, tomarlos a los dos con la guardia baja pero sobre todo con la ENORME necesidad de hablarse y de quedar en claro sus sentimientos, sabía que esta era la perfecta oportunida para que ellos bajo el nublado cielo de Gaea y el brillante y hermoso murmulló del agua los hiciera acercarse a la realidad y reconocer sus sentimientos.  Ahora dejemos que el destino se encargue de lo demas pensaba la chica de ojos azules mientras alegre jugaba con las flores de fuera del castillo.


Continuará....

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